A pesar de la guerra, la inflación de EE.UU. se desacelera al 3,5% en junio tras la baja de los precios de la nafta
WASHINGTON.- En medio de la última ...
WASHINGTON.- En medio de la última escalada del conflicto bélico en Medio Oriente que volvió a poner presión sobre los precios internacionales del crudo, la inflación en Estados Unidos registró una desaceleración en junio y llevó algo de alivio al presidente Donald Trump, cuestionado puertas adentro por el impacto de la guerra para los consumidores norteamericanos en un año crucial en el que enfrentará las elecciones de medio término.
La inflación interanual de junio registró un aumento del 3,5%, tras haberse disparado 4,2% en mayo, su nivel más alto en tres años, según datos publicados este martes por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo. Ante la reducción de los precios de la energía, los precios bajaron 0,4% entre mayo y junio, lo que representa la mayor caída en términos absolutos desde 2020.
Tras la publicación de los datos, la Casa Blanca aprovechó rápidamente para argumentar que la estrategia de Trump en Medio Oriente es exitosa, aunque crecen las advertencias de los especialistas de que el progreso logrado en términos de precios a los consumidores en junio podría desvanecerse rápidamente a medida que se intensifican los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán y la pulseada por el estratégico estrecho de Ormuz.
“El presidente afirmó reiteradamente que, a medida que se normalizara el tránsito en el estrecho de Ormuz, los precios del petróleo, y, por ende, la inflación general, se desplomarían”, señaló un vocero de la Casa Blanca, Kush Desai, que calificó el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio como una cifra que “superó todas las expectativas”. Los economistas pronosticaban un alza interanual del 3,8% en junio.
Luego de que Trump anunciara el lunes el restablecimiento del bloqueo naval a los puertos iraníes y que la Casa Blanca cobrará una tasa del 20% sobre las cargas transportadas por su gestión para “garantizar la seguridad“ en el estrecho de Ormuz, los precios del crudo de referencia Brent se dispararon cerca del 13%, a 86 dólares por barril.
Los expertos advierten que es probable que, de consolidarse ese escenario, se produzcan nuevos aumentos en Estados Unidos en los meses siguientes, a medida que se acercan las elecciones de medio término del 3 de noviembre en las que los republicanos pondrán en juego el control del Capitolio.
Según el promedio de encuestas que elabora el sitio RealClearPolling, el 67% de los norteamericanos desaprueba la gestión de Trump en materia de inflación, contra solo el 28,9% que la aprueba.
De acuerdo al informe de la Oficina de Estadísticas Laborales, la denominada inflación subyacente, que excluye las categorías volátiles de alimentos y energía para ofrecer una mejor perspectiva de la tendencia de los precios, aumentó 2,6% interanual, y se mantuvieron estables en términos mensuales.
La desaceleración del IPC refleja principalmente una caída en los precios en los surtidores norteamericanos, como consecuencia del frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
El costo promedio del combustible, que había superado los 4,50 dólares por galón (equivalente a 3,78 litros) en mayo, volvió a situarse por debajo de los 4 dólares en las últimas semanas, según datos de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA). Este martes se sitúa en 3,86 dólares.
Además, la inflación en Estados Unidos se moderó en otras categorías de alto consumo energético, como las tarifas aéreas, apuntó el informe oficial.
Sin embargo, la tregua en Medio Oriente terminó por romperse la semana pasada, lo que desencadenó renovadas acciones militares entre Estados Unidos e Irán y la inquietud de los mercados energéticos globales por el tránsito en el estrecho de Ormuz, donde antes del estallido de la guerra el 28 de febrero pasado circulaba cerca de un quinto de la producción global de crudo y gas natural licuado.
Los datos de la inflación en Estados Unidos son seguidos de cerca por las autoridades de la Reserva Federal (Fed, en la jerga financiera), en la que hay divisiones sobre la decisión de política monetaria respecto a cambiar los tipos de interés antes de que finalice el año.
Las actas de la reunión de la Fed del 16 y 17 de junio, publicadas la semana pasada, revelaron que había aumentado la preocupación respecto a la inflación. En aquella reunión, se mantuvo la tasa de interés de referencia en el rango del 3,50% al 3,75%, aunque no se descarta una posible suba en lo que resta del año.
Esta mañana, minutos después de que el Departamento de Trabajo difundiera su informe, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, mantuvo su postura de línea dura contra los aumentos de precios durante su primera comparecencia ante el Congreso desde que asumió el cargo, en mayo.
“Los miembros de nuestro comité no toleran una inflación persistentemente elevada”, afirmó Warsh, que añadió que mediante una “política adecuada” el repunte inflacionario de los últimos cinco años pasará a ser “cosa del pasado”.