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Arrasó en los Oscar pero en paralelo le dieron el premio por tener a la “peor actriz de reparto”: la película que marcó una era

No hay dudas de que los ...

No hay dudas de que los Premios Oscar son el máximo símbolo de prestigio en el cine, pero existe un selecto grupo de películas que lograron lo imposible: tocar la gloria en la Academia y el ridículo en los Razzie al mismo tiempo. Y este fue el caso de Wall Street, la película protagonizada por Michael Douglas y Charlie Sheen en 1987.

Fue un año después que el mundo del cine quedó perplejo ante una coincidencia sin precedentes. Mientras Douglas levantaba la estatuilla dorada como Mejor Actor por su icónica interpretación del despiadado Gordon Gekko en la 60.ª edición de los Oscar, Daryl Hannah hacía lo propio en la otra cara de la moneda: recibía el premio a la Peor Actriz de Reparto en la 8.ª gala de los Golden Raspberry Awards, conocidos popularmente como Razzies o anti-Oscars.

Los premios parodia, creados en 1981 por el crítico John J. B. Wilson para galardonar a lo peor de la industria cinematográfica de Hollywood, se entregan anualmente la víspera de los Oscar y celebran los peores fracasos (entre los que se encontró la interpretación de Hannah como Darien Taylor). A pesar del éxito comercial y crítico de la película, el jurado de los Razzies no tuvo piedad con la actriz al considerar que su actuación no estuvo a la altura del duelo actoral entre Douglas y Sheen.

La película, dirigida por Oliver Stone, funciona como un crudo retrato de la ambición y los excesos en el mundo de las finanzas de Nueva York durante los años 80. La historia sigue a Bud Fox (Sheen), un joven corredor de bolsa que busca el éxito a toda costa y termina convirtiéndose en el protegido de Gordon Gekko, un frío magnate corporativo que define la ética del mercado con su famosa premisa: “La codicia es buena”.

Sin embargo, el personaje de Hannah no tuvo la misma recepción que el de sus compañeros. Mientras que el trabajo de Douglas fue aclamado por su intensidad, la crítica consideró que el papel de la actriz estadounidense —una decoradora de interiores vinculada a ambos protagonistas— carecía de profundidad y no lograba encajar con la seriedad del guion. Esta marcada diferencia entre las actuaciones fue lo que generó un resultado histórico: que una misma producción fuera celebrada por la Academia y, al mismo tiempo, señalada por lo peor de la industria.

Este hito de 1988 no fue un caso aislado, pero sí el que inauguró esta lista de contradicciones. Con el tiempo, otras producciones repitieron la hazaña de ganar en ambas ceremonias, como ocurrió con Joker (2019), que le valió el Oscar a Joaquin Phoenix mientras recibía nominaciones en los Razzies por sus categorías especiales.

Incluso actores de renombre pasaron por situaciones similares poco después del éxito de Wall Street. Sandra Bullock, por ejemplo, hizo historia en 2010 al recoger personalmente su Razzie por All About Steve y, apenas 24 horas después, levantar el Oscar a Mejor Actriz por The Blind Side. Sin embargo, la obra de Oliver Stone siempre será recordada como la primera película que obligó a la industria a aceptar que la excelencia y el fracaso pueden convivir en una misma cinta.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/arraso-en-los-oscar-pero-en-paralelo-le-dieron-el-premio-por-tener-a-la-peor-actriz-de-reparto-la-nid21042026/

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