Blindaje económico y reforma política: Milei quiere avanzar con un paquete de leyes para apuntalar su reelección
La Casa Rosada ya ordenó la agenda legislativa de la segunda mitad del año alrededor de una prioridad: llegar a las elecciones de 2027 sin sobresaltos económicos que puedan poner en riesgo la co...
La Casa Rosada ya ordenó la agenda legislativa de la segunda mitad del año alrededor de una prioridad: llegar a las elecciones de 2027 sin sobresaltos económicos que puedan poner en riesgo la continuidad del proyecto libertario. Con ese objetivo, el oficialismo prepara un paquete de reformas económicas destinado a reforzar la estabilidad financiera y, en paralelo, acelera una modificación de las reglas electorales que considera clave para la disputa presidencial.
La estrategia comenzó a delinearse el jueves durante la reunión de la mesa política en la Casa Rosada. Según informó LA NACION, ese encuentro pasará a realizarse semanalmente para monitorear el avance de las principales iniciativas del Gobierno y coordinar la agenda parlamentaria de cara al tramo final del año.
En ese esquema conviven dos prioridades. La primera apunta al frente económico. El Gobierno prepara el envío de tres proyectos: una nueva versión de la ley de Inocencia Fiscal para ampliar el ingreso de dólares al circuito formal, la denominada ley de shutdown, que limitaría la ejecución del gasto cuando se agoten las partidas presupuestarias, y una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para reforzar su independencia y prohibir el financiamiento monetario del Tesoro. A ese paquete se sumarían modificaciones al mercado de capitales, al régimen de seguros y a las reglas fiscales.
BASES PARA LA NUEVA ERA DORADA Empezando a ultimar los detalles en la Reforma de la Carta Orgánica del BCRA, las bases del SHUTDOWN del Estado, la nueva ley para el Mercado de Capitales y el inicio de la desregulación del Mercado de seguros.
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Se trata de un conjunto de iniciativas que busca consolidar las condiciones macroeconómicas con las que el oficialismo pretende llegar a la próxima campaña. Milei ya anticipó que todas las reformas estarán “interrelacionadas” y formarán parte de un mismo esquema económico.
Sobre la ley de Inocencia Fiscal, el Presidente adelantó que llegará al Congreso una nueva versión “para volverla universal y más previsible”. Según informó LA NACION, uno de los cambios centrales será la eliminación de los topes de ingresos y patrimonio previstos en el proyecto original para adherir al régimen. La modificación ampliará el universo de contribuyentes que podrán formalizar ahorros no declarados e incorporarlos al sistema financiero sin penalidades.
También confirmó el envío de la ley de shutdown. “Cuando te agotás el presupuesto no podés gastar más y se apaga el Estado”, explicó durante su último diálogo con Alejandro Fantino en el streaming oficialista Neura. En rigor, esto no es lo que ocurre en Estados Unidos. Allí, un shutdown o “cierre del Gobierno” se da cuando el Congreso no aprueba las leyes de gasto que son necesarias para mantener en funcionamiento a las agencias federales. En esos casos, la falta de autorización obliga a suspender una parte de las operaciones del Gobierno hasta lograr un nuevo acuerdo legislativo.
El tercer eje será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. El proyecto redefinirá el rol de la autoridad monetaria, volverá a ubicar como objetivo fundamental la preservación del valor de la moneda y prohibirá expresamente tanto la emisión sin respaldo como el financiamiento del Tesoro. “Se va a prohibir explícitamente, y con sanciones penales, violentar la independencia del Banco Central en términos de qué se financia al fisco”, sostuvo Milei.
El segundo frente de la estrategia es político-electoral. El oficialismo buscará eliminar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) -o, en todo caso, volver a suspenderlas- y avanzar con un sistema de colectoras que permita que distintas listas de categorías inferiores adhieran a una misma candidatura presidencial sin necesidad de integrar una alianza electoral. La apuesta es ampliar el respaldo de Milei a partir de la adhesión de listas de gobernadores aliados que “colectarán” votos para la categoría presidencial. A cambio, el oficialismo se comprometería a diluir su competencia en esos territorios.
Pero la reforma también tiene una motivación económica. Una elección primaria competitiva puede transformarse en un factor de volatilidad financiera antes de la elección general. El antecedente es el de agosto de 2019, cuando la derrota de Mauricio Macri frente a Alberto Fernández en las PASO fue seguida por una fuerte reacción de los mercados: el dólar oficial saltó cerca de un 23% en una sola jornada.
Los desdoblamientos provinciales también se quieren evitar. La elección bonaerense, que se celebró anticipada en 2025, tuvo un efecto nocivo que terminó con el salvataje financiero de Estados Unidos justo antes de la elección nacional. “La Argentina enfrenta un momento de grave iliquidez. La comunidad internacional, incluyendo el Fondo Monetario Internacional (FMI), apoya unánimemente a la Argentina y su prudente estrategia fiscal, pero solo Estados Unidos puede actuar con rapidez. Y actuaremos”, dijo en ese momento el secretario del Tesoro americano, Scot Bessent.
En la Casa Rosada buscan evitar que una instancia electoral previa vuelva a convertirse en un disparador de incertidumbre sobre el rumbo económico.
En el oficialismo asumen que buena parte de sus posibilidades de retener el poder dependerá de llegar a la campaña con una economía estable. La agenda que preparan para el Congreso responde a esa premisa. Combina cambios en las reglas electorales con un paquete institucional y económico que apuesta a mitigar las oscilaciones y preservar el principal activo que Milei exhibe desde que asumió: la estabilidad macroeconómica.