Cayó un grupo de policías que aceptaba transferencias bancarias para cobrar coimas en rutas bonaerenses
En lugar de custodiar las rutas, un grupo de ocho policías bonaerenses armó una Pyme para cobrar coimas millonarias a transportistas y automovilistas que circulaban por el corredor vial norte de ...
En lugar de custodiar las rutas, un grupo de ocho policías bonaerenses armó una Pyme para cobrar coimas millonarias a transportistas y automovilistas que circulaban por el corredor vial norte de Buenos Aires.
Tan aceitado era el mecanismo de recaudación ilegal que, ante la posibilidad de que los camioneros y automovilistas a los que les exigían las coimas, no tuvieran efectivo, habilitaban la posibilidad de que el pago de la coima se hiciera a través de una transferencia al alias “pelado.258″, correspondiente a una caja de ahorros de un banco de primera línea, que pertenecía a uno de los policías imputados.
Los uniformados acusados operaron este sistema de recaudación ilegal desde enero de 2024 hasta noviembre de 2025.
A partir de una investigación realizada durante un año por una fiscal del Departamento Judicial Pergamino, fueron detenidos un subcomisario y otros siete efectivos de la policía bonaerense acusados de formar parte de una asociación ilícita dedicada a cometer exacciones ilegales, concusión e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
A partir de la investigación realizada por la representante del Ministerio Público durante un año, se habrían encontrado elementos que indicarían que los policías acusados armaron un sistema para exigir dinero a transportistas y conductores que circulaban por la ruta 8, a la altura del partido de Colón.
Entre las infracciones que habrían inventado los uniformados para cobrar las coimas figuraban supuestas faltas de habilitación de Senasa para el transporte de mercaderías, ausencia de las patentes o la tenencia de pequeñas dosis de drogas.
Luego de analizar las pruebas incorporadas en el expediente durante casi un año, la fiscal Magdalena Brandt le pidió al juez de Garantías César Solazzi que ordene las capturas de los ocho policías supuestamente involucrados en la maniobra.
La instrucción del sumario comenzó a partir de la denuncia de un camionero que pasó por el Destacamento de la Policía Vial, en Colón.
Cuando los policías comenzaron al revisar el camión le exigieron que pague $ 27.000.000 para no secuestrar la carga que llevaba, por una supuesta falla en el estibaje. Era todo falso.
Finalmente, según consta en la denuncia realizada ante la Justicia, el transportista pagó $ 2.000.000 para que los policías liberen el camión que tenían retenido.
Para facilitar los cobros, los policías habilitaron una serie de medios de pago. En caso que las víctimas no tuvieran efectivo, aceptaban transferencias a distintas billeteras virtuales o cuentas de ahorros.
Durante la investigación, la fiscalía descubrió más de 300 operaciones de movimientos de dinero realizadas a través de cuentas vinculadas a los ocho sospechosos y relacionadas con oficiales superiores. Esta circunstancia avalaría la sospecha que la recaudación ilegal llegaría a los responsables de la Policía Vial de Junín, dependencia que tiene jurisdicción sobre el destacamento de Colón.
Según fuentes de la investigación los policías acusados y detenidos en las últimas horas habían sido identificados como el subcomisario Héctor Cardone y sus subalternos, Néstor Caldero, Andrés Artero, Gabriel Nelson Rojas, Pablo Castro, César Ramos, Osvaldo Gastón Cavaleri y Javier José Sabadini.
Los sospechosos quedaron detenidos en las comisarías de Junín y Arrecifes y serán indagados en las próximas horas. Si bien, en principio habría ocho policías acusados, al seguir la ruta del dinero de las coimas a través de las transferencias a distintas cuentas y billeteras virtuales se habría determinado que hubo más oficiales superiores involucrados.
Las detenciones de los ocho policías no constituyeron un hecho aislado. A principios de este mes, la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense desafectó, luego de un hecho confuso, al comisario general de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Fernando Gastón Ghe, quien estaba a cargo de la Superintendencia de la Policía de Seguridad Vial.
El jefe policial fue separado de su cargo y desafectado de la fuerza después de que su pareja denunciara que amenazó con matarla.
El comisario general había sido denunciado hecha por su pareja, la subteniente Yanina Pali, que presta servicio en el destacamento El Peligro, de La Plata.
“Pali dijo que el comisario llegó en una camioneta, borracho. También afirmó que tenía un bolso lleno de plata. Hubo una discusión y un forcejeo. Según la denunciante, el jefe policial amenazó con matarla y después suicidarse”, explicaron las fuentes oficiales.
Tras la denuncia tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°2 de Berazategui, dependiente de la Fiscalía General de Quilmes.
La investigación quedó a cargo del fiscal Christian Granados, que solicitó una restricción de acercamiento y el cese de hostigamiento por cualquier medio.
Si bien en la denuncia se describió una escena donde el jefe policial habría llegado al domicilio con bolsos con dinero. Hasta el momento, ningún peritaje o testigo acreditó en el expediente la existencia del dinero y el comisario general nunca fue acusado e investigado por la presunta existencia de los bolsos con plata.