Cómo eran las cacerías humanas en Sarajevo
La Fiscalía de Milán inició una investigación sobre un presunto safari humano ocurrido en Sarajevo durante la guerra de Bosnia en la década de los noventa. La pesquisa ...
La Fiscalía de Milán inició una investigación sobre un presunto safari humano ocurrido en Sarajevo durante la guerra de Bosnia en la década de los noventa. La pesquisa indaga la participación de ciudadanos italianos que pagaban por viajar a la ciudad sitiada para disparar como francotiradores contra la población civil desde posiciones serbobosnias. La denuncia fue presentada en julio por el escritor Ezio Gavazzeni junto a los abogados Nicola Brigida y Guido Salvini.
Cómo era el modus operandi de los “turistas de la guerra”Los viajes para cometer estos crímenes se organizaban como un paquete turístico macabro. Un exagente de los servicios secretos bosnios, ahora testigo clave en la causa, detalló la ruta que seguían los participantes. Según su testimonio, los viajes organizados partían en avión desde Trieste, ciudad italiana fronteriza con Eslovenia, con destino a Belgrado, desde donde los participantes continuaban por carretera hasta las colinas que rodeaban la ciudad sitiada.
Una vez en las posiciones controladas por las milicias serbobosnias, estos “francotiradores de fin de semana” pagaban para poder disparar a civiles indefensos. El abogado Nicola Brigida describe a los responsables como un “grupo de criminales”. Añade que se trataba de “gente malvada, quizá también motivada ideológicamente, apasionada de armas, que iba a disparar a polígonos de tiro”.
El escritor y activista Adriano Sofri, quien fue corresponsal en Sarajevo en esos años, corrobora la existencia de estas prácticas. En textos de la época, Sofri relata la actividad en Grbavica, un barrio de Sarajevo. Allí, la participación de tiradores internacionales era ostentada por la televisión de Radovan Karadzic. Las víctimas incluían niños, considerados un “objetivo más pequeño” y, por lo tanto, un “logro mayor para el tirador”.
El rol de la inteligencia italiana y el testimonio claveLa investigación actual pone el foco en la posible inacción de las autoridades italianas en su momento. La denuncia se basa en gran medida en el testimonio de un exmiembro de la inteligencia bosnia. Él asegura que en 1993 informaron a la agencia de inteligencia de Italia, entonces conocida por las siglas SISMI, sobre la existencia de estos viajes.
La respuesta de la agencia italiana, según el exagente, llegó dos o tres meses después. “Hemos descubierto que el safari sale de Trieste. Lo hemos interrumpido y ya no habrá más safaris”, fue la supuesta comunicación del SISMI. La agencia, sin embargo, nunca proporcionó nombres de los organizadores o de los “cazadores”.
Este antecedente plantea una pregunta central para la fiscalía: ¿por qué no se actuó judicialmente en ese momento contra los responsables? Los denunciantes solicitaron al fiscal Alessandro Gobbis que verifique si existe documentación reservada sobre este asunto en los archivos del Estado italiano. La existencia de un registro oficial aceleraría la identificación de los culpables.
Un fenómeno “universalmente conocido”La noticia generó conmoción en Italia, pero para quienes estuvieron en la zona de conflicto, no es una novedad. En un artículo publicado el miércoles pasado, Adriano Sofri afirmó que el fenómeno era “universalmente conocido” y que los participantes eran “entusiastas y numerosos”.
Sofri citó sus propias crónicas de mayo de 1995 donde hablaba de la “participación venatoria internacional”. Mencionó la presencia de un grupo griego y el caso de un voluntario japonés que justificó su accionar ante la televisión serbobosnia como una reacción a “una desilusión amorosa”. El escritor también señaló que el ultranacionalista serbio Vojislav Sesejl fue uno de los participantes, quien derribó a un transeúnte frente a las cámaras.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/como-eran-las-cacerias-humanas-en-sarajevo-nid17112025/