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De un “me gusta” a contenido sobre suicidio y sexo: qué mostró un experimento con chicos en las redes sociales

Blake Gallier tenía 13 años y vivía en Northfleet, en el condado de Kent, al sudeste de Inglaterra. Era extrovertida, divertida, le gustaba salir con sus amigas y tenía planes para las semanas ...

Blake Gallier tenía 13 años y vivía en Northfleet, en el condado de Kent, al sudeste de Inglaterra. Era extrovertida, divertida, le gustaba salir con sus amigas y tenía planes para las semanas siguientes.

Según contó su mamá, Gemma Best, a The Times, nada hacía pensar que estuviese atravesando un problema grave de salud mental. La noche del 29 de octubre de 2025 le prestó a su mamá el cargador del celular y le dijo que la quería. A la mañana siguiente, la encontraron muerta en su casa: la adolescente se había suicidado.

Cuando la familia revisó su teléfono, apareció una dimensión de la vida de Blake que desconocían. Su hermana mayor encontró una cuenta privada de TikTok y una sucesión de publicaciones y videos sobre ideación suicida que la chica había visto, compartido o marcado meses antes.

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A partir de esas interacciones, sostiene la familia, comenzó a recibir cada vez más contenido del mismo tipo “Te relacionás con algo una noche mala y después eso es todo lo que el algoritmo te muestra”, dijo su hermana Tayla a The Times, que dio a conocer públicamente el caso hace apenas unas semanas.

La investigación judicial que deberá determinar las circunstancias de la muerte de Blake todavía está pendiente. Pero el hallazgo volvió a poner bajo la lupa una pregunta: ¿qué ocurre cuando un adolescente manifiesta en una red social, incluso mediante una interacción mínima, interés por un contenido potencialmente dañino? ¿Qué decide mostrarle después la plataforma?

Un experimento realizado recientemente en México buscó responder esa pregunta. Los investigadores crearon perfiles simulados —“avatares”— basados en la manera en que adolescentes reales usaban TikTok, Instagram y X y observaron cómo reaccionaban los sistemas de recomendación frente a acciones cotidianas como hacer scroll, dar “me gusta”, seguir una cuenta o realizar una búsqueda.

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En algunos casos, bastaron interacciones muy simples para que un feed genérico se transformara, en alrededor de 30 minutos, en una sucesión de contenidos cada vez más específicos y potencialmente dañinos.

En el avatar de salud mental, el recorrido avanzó hacia publicaciones sobre depresión, desesperanza y, finalmente, referencias al suicidio y las autolesiones.

5rights Avatares Elena Salud Mental (1080p)

El estudio, publicado por 5Rights Foundation, Revealing Reality y el Instituto Nacional de Salud Pública de México, encontró además exposición rápida a violencia explícita y sexualización. El problema, advierten los investigadores, no está únicamente en aquello que un chico decide buscar, sino también en cómo los sistemas de recomendación interpretan cada señal y pueden amplificarla.

Aunque el experimento se hizo en México, sus resultados no hablan de una realidad lejana a la Argentina. “Son las mismas redes sociales, los mismos sistemas de recomendación y, en muchos casos, las mismas lógicas algorítmicas”, advierte Facundo Hernández, abogado, exdefensor adjunto nacional de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y cofundador de Protección Digital Argentina, un colectivo de profesionales que promueve una regulación de los entornos digitales en la Argentina.

Basados en adolescentes reales

Para construir los avatares, los investigadores entrevistaron en profundidad a 12 adolescentes mexicanos sobre qué plataformas usaban, qué contenidos veían y cómo se comportaban online. Con esa información y grabaciones de sus feeds armaron perfiles que imitaban patrones reales de uso.

Uno de los recorridos más fuertes fue el del avatar de salud mental, basado en una adolescente de 15 años que contó que entraba a TikTok para distraerse pero terminaba encontrándose una y otra vez con videos tristes. Al principio, el feed era genérico. Después de unas pocas interacciones con contenido emocional empezó a cambiar y, en pocos días, quedó dominado por publicaciones sobre soledad, baja autoestima, ansiedad y depresión.

En el día ocho, cuando la cuenta acumulaba menos de 40 minutos de actividad, apareció por primera vez un video con una referencia explícita al suicidio. Según el informe, no hubo advertencias, restricciones ni recursos de ayuda. En los días siguientes, el feed quedó casi completamente dominado por “contenido depresivo”, incluidas publicaciones que normalizaban las autolesiones y el pensamiento suicida.

El avatar de salud mental no fue el único que encendió alarmas. En TikTok, otro perfil basado en un adolescente de 15 años empezó viendo contenido viral y genérico y, tras una interacción mínima, comenzó a recibir publicaciones sexualizadas. En el día ocho, 10 de los 30 videos que vio provenían de perfiles que derivaban hacia plataformas privadas de contenido explícito, como OnlyFans.

En X, un perfil basado en un chico de 14 años comenzó viendo principalmente noticias, pero al tercer día, después de apenas 15 minutos de actividad, apareció en su feed la imagen sin censura del cadáver de una persona ejecutada.

En Instagram, los investigadores también encontraron contenido potencialmente dañino: búsquedas como “belleza” llevaron a videos generados por IA con imágenes sexualmente sugestivas, mientras que uno de los avatars recibió contenidos de transformación corporal extrema al buscar “versión fit”.

El estudio, que se hizo entre octubre de 2024 y febrero 2025, detectó además fallas en los controles de edad: para abrir una cuenta bastaba con ingresar una fecha de nacimiento, sin una verificación adicional significativa.

Un problema de diseño

Para Valentina Vivallo Toro, consultora regional para América Latina de 5Rights Foundation, estos resultados no deberían leerse como una suma de fallas aisladas, sino como parte de un problema más profundo: cómo están diseñadas las plataformas y qué incentivos tienen detrás.

“Sí, podría pasarle también a un chico o adolescente en Argentina”, sostiene. “Son las mismas plataformas, con las mismas lógicas de diseño y modelos de negocio”. Lo que cambia de un país a otro es el nivel de protección y las reglas que las empresas están obligadas a cumplir.

Para Vivallo, los controles parentales, la alfabetización digital y una mejor moderación son necesarios, pero no alcanzan. “No tienen la capacidad de solucionar el problema estructural originado por las decisiones de diseño y lógicas de negocio”, advierte. La clave, plantea, es que los productos sean seguros “desde el diseño y por defecto”.

Como ejemplo menciona TikTok Lite Rewards, un programa de recompensas disponible en México que fue prohibido en la Unión Europea en 2024 por el riesgo de fomentar conductas adictivas. “Lo único que cambia es la existencia de reglas capaces de exigir protección”, señala.

En la Argentina, Hernández plantea que hoy no existe una regulación integral que obligue a las plataformas a identificar, evaluar y reducir los riesgos que sus servicios pueden generar para niñas, niños y adolescentes. “No podemos seguir poniendo toda la responsabilidad sobre los chicos y sus familias”, sostiene.

5rights Avatar Javier Contenido Sexual (1080p)Qué responden las plataformas

Consultado por LA NACION, TikTok señaló que cuenta con más de 50 funciones de seguridad y privacidad activadas por defecto para las cuentas de entre 13 y 17 años y que sus sistemas de recomendación incorporan filtros para reducir la exposición a contenidos potencialmente inapropiados.

La compañía informó además que elimina, en promedio, seis millones de cuentas por mes en todo el mundo por sospechar que pertenecen a menores de 13 años. Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, aseguró haber dado de baja más de 90 millones de cuentas por ese motivo.

También sostuvo que el 99,3% del contenido que infringe sus normas es eliminado antes de recibir un reporte y el 94,8% en menos de 24 horas.

Instagram indicó que prohíbe el uso de la plataforma a menores de 13 años y utiliza tecnología de estimación de edad basada en inteligencia artificial para detectar cuentas que podrían haber declarado una edad incorrecta. Las identificadas como adolescentes pasan automáticamente a “Cuentas de Adolescentes”, con protecciones más estrictas de privacidad y contenido.

Según Meta, dueña de Instagram, esas cuentas tienen controles más restrictivos en búsquedas, Reels y Explorar. La compañía reconoció que “ningún sistema es infalible”.

Los hallazgos del estudio, advierten los investigadores, muestran la distancia que todavía puede existir entre esas políticas y la experiencia concreta: los avatares pudieron registrarse sin mecanismos adicionales significativos de verificación de edad y algunos perfiles adolescentes continuaron accediendo a contenidos potencialmente dañinos.

Una ley para la Argentina

En ese contexto, distintas organizaciones de la Argentina impulsan una campaña nacional por una Ley de Protección Digital. Se propone, entre otros puntos, seguridad desde el diseño, obligación de identificar y mitigar riesgos, verificación de edad que respete la privacidad, límites al perfilamiento y la publicidad dirigida a menores y mayor transparencia sobre los algoritmos.

Según Hernández, hoy existen alrededor de 40 proyectos en el Congreso que abordan distintos aspectos de esta problemática. El desafío, sostiene, es dejar atrás las respuestas fragmentadas y avanzar hacia una regulación integral.

La pregunta de fondo ya no es solo cuánto tiempo pasan los chicos frente a una pantalla o qué buscan, sino qué ocurre después de ese primer clic, ese “me gusta” o esos pocos segundos detenidos frente a un video.

Para Vivallo, allí está el cambio de enfoque: no esperar que un chico pueda protegerse por sí solo de sistemas cuyo funcionamiento no conoce ni controla.

Hablemos de Todo

Esta nota forma parte de Hablemos de Todo, una iniciativa de Fundación LA NACION que busca cuidar y acompañar la salud mental de los niños y adolescentes. El proyecto ofrece herramientas, visibiliza historias en primera persona y acerca recomendaciones de especialistas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/comunidad/de-un-me-gusta-a-contenido-sobre-suicidio-y-sexo-que-mostro-un-experimento-con-chicos-en-las-redes-nid07092026/

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