Dos entrenadores debutantes en un partido con aire mundialista: la Naranja Mecánica de Xavi recibe a la Alemania de Jürgen Klopp
“In Klopp we trust ”, dice la publicidad en el aeropuerto de Nuremberg, en el centro-sur de Alemania. De a uno, los futbolistas de la selección germana ingresan en el avión que los llevará h...
“In Klopp we trust ”, dice la publicidad en el aeropuerto de Nuremberg, en el centro-sur de Alemania. De a uno, los futbolistas de la selección germana ingresan en el avión que los llevará hasta Amsterdam para jugar con Países Bajos por la Liga de Naciones europea. El encuentro marcará el debut de Jürgen (que es Klopp) como entrenador del equipo nacional. Su objetivo es uno solo: no sueña con ser campeón del mundo. Quiere que los hinchas se identifiquen con la Mannshaft. En sus propias palabras, “recuperar la bandera”.
Y allá va el entrenador, con su infaltable gorrita, su sonrisa de marfil y la simpatía contagiosa. Ídolo en Liverpool, se tomó un tiempo para pensar y otro para trabajar como director de estrategia futbolística del grupo Red Bull. Hasta que el fracaso del equipo germano en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá -fue eliminado por Paraguay por penales en los dieciseisavos de final- hizo que la Federación Alemana despidiera a Julian Nagelsmann. Y pensara en Klopp para reemplazarlo.
El entrenador aceptó y firmó un contrato cercano a los 7 millones de euros anuales. Luego, se dedicó a lo que más le gusta: buscar jugadores. Se disfrazó de scout y pasó por todas las canchas de la Bundesliga. Compiló informes y descartó jugadores por edad (arriba de 30 años) o por falencias físicas. Se imagina una nueva Alemania, más vital, más enérgica; con un fútbol que contagie. Por eso, su primera lista tuvo 57 integrantes. Hubo 13 que no pasaron el corte y quedaron 44. Entre ellos, 16 debutantes.
“Hay jugadores que tendrán su oportunidad y ni siquiera se la esperan”, dijo el entrenador en una de las dos conferencias de prensa que dio desde que asumió en el cargo. Con tantos futbolistas a cargo y cuatro partidos en el horizonte, Klopp dividió al grupo en dos. En la selección que se embarcó rumbo a Amsterdam las estrellas son Joshua Kimmich, Kai Havertz y Jamal Musiala. Ellos serán los encargados de ponerse el equipo al hombro ante la Naranja Mecánica, primero, y frente a Grecia, después.
La segunda Alemania tiene como pesos pesados a Florian Wirtz y Aleksandar Pavlovic y en su agenda figuran Serbia (primero) y la revancha ante los helenos, después. “Puede que se vuelva un poco salvaje, pero acepto eso; solo tiene que ser algo lleno de vida”, concedió Klopp. La meta es clara: cambiar apatía por acción. Quietud por músculo. Otro entrenador; otra Alemania.
El magnetismo y el currículum de Klopp hacen que los jugadores lo respeten y estén dispuestos a trabajar bajo su ala. Sobre todo, aquellos futbolistas que ni siquiera soñaban con calzarse alguna vez la camiseta de la Mannschaft. “Tenés la sensación de que caminarías por arriba del fuego por él. Es un tipo increíble”, dijo Philipp Treu, lateral derecho del Freiburg y uno de los 16 debutantes en el equipo. Tiene 25 años.
Buenas vibras bajo la dirección de Klopp en los entrenamientos de la Mannschaft 🫰 pic.twitter.com/uFaNj8iFXS
— Mi Bundesliga (@mibundesliga) September 22, 2026El llamado de Klopp fue la razón por la que Younes Ebnoutalib eligió Alemania por delante de Marruecos. El delantero de 23 años lleva cuatro goles y una asistencia en la presente temporada con la camiseta del Eintracht de Frankfurt y tiene la oportunidad de ganarse un lugar en la selección alemana: “Cuando te llama, tenés que ir. Es uno de los mejores entrenadores del mundo y transmite una energía realmente positiva”, dio Ebnoutalib.
El cásting de nombres y la división del equipo principal en dos fueron bien recibidos por los analistas.“Me parece una idea sencillamente magnífica que haya convocado a 44 jugadores”, señaló Lothar Matthäus, capitán de la selección alemana ganadora del Mundial de Italia, en 1990. “No solo las convocatorias, sino también la idea de los dos planteles”, agregó. Y completó: “Con cuatro partidos en nueve o diez días, tiene todo el sentido del mundo contar con dos planteles, teniendo en cuenta que las ligas y las competiciones europeas ya están en marcha. Es sencillamente magnífico”, añadió. Cuando Alemania salga a la cancha este miércoles -desde las 15.45, hora de la Argentina-, los flashes no van a estar con el 9. Ni con el 5. Tampoco con el arquero. Klopp lo hizo.
El otro debutEn el otro banco de suplentes del Johan Cruyff Arena de la capital neerlandesa también habrá un debutante: el español Xavi, primer entrenador extranjero de la Oranje desde 1978. Así como Klopp busca una selección que enamore a los hinchas y contribuya a forjar la identidad nacional, en Países Bajos quieren “un equipo dominante”.
Así se expresó el exmediocampista Nigel de Jong, actual director técnico de la Federación Neerlandesa de Fútbol y máximo responsable de la contratación del entrenador español: “Se trata de cómo queremos jugar al fútbol en Países Bajos”, dijo De Jong. Y añadió: “Eso significa jugar de forma dominante y, al hacerlo, ofrecer un fútbol atractivo en el buen sentido de la palabra. Dominante no siempre significa jugar al fútbol ofensivo; también queremos ser dominantes en defensa. Al encajar menos goles, queremos intentar ganar los partidos”.
Como todo proceso nuevo, la era Xavi genera ilusión en los futbolistas, que esperan rendirle al entrenador y asentarse con la camiseta naranja: “Tras la primera reunión , enseguida me entraron ganas de salir a la cancha. Nuevas ideas y una nueva forma de jugar al fútbol. Creo que también es bueno para el grupo”, se esperanzó el mediocampista Tijani Reijnders, quien cambió el Manchester City inglés por un contrato plurianual de US$ 80 millones en Arabia Saudita.
Xavi, el DT debutante, eligió la mesura en su primera conferencia de prensa al frente del equipo: “Se necesita la posesión para ganar el partido. Se necesitan las posiciones adecuadas. Cuando se pierde la pelota, hay que presionar. Y se necesita percepción para ver lo que ocurre a tu alrededor y comprender el juego. Pero sin pasión, no se puede jugar al fútbol”, sentenció. El Países Bajos vs. Alemania de este jueves promete ser un partido intenso.