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El día que Juan Pablo II frenó en Morón de camino a Luján y desató la alegría de los fieles: “Bajamos la Virgen del altar y se la llevamos hasta la estación”

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El papa León XIV llega a la Argentina en medio de una gira por Sudamérica que empezó el 6 de noviembre en Uruguay, continúa en nuestro país y culminará en Perú el 17 de este mes. Después de 39 años, un Sumo Pontífice vuelve a pisar nuestro territorio tras la última visita que Juan Pablo II hizo en 1987. Sin embargo, un hecho anterior a ese marcó a una localidad del oeste del conurbano bonaerense por un suceso de hechos inesperados y casi sin preparativos previos.

En diálogo con LA NACION, Ezequiel Pavese, coordinador del museo de la catedral de Morón, recordó el paso de Juan Pablo II el 11 de junio de 1982, cuando el representante del Vaticano y de la Iglesia católica vino a transmitir su mensaje de paz en el contexto de la Guerra de Malvinas.

Un tren, una bendición en la calle y un hecho que marcó a los moronenses

En 1982, el conflicto bélico con Gran Bretaña por el control de las Islas Malvinas puso en órbita el interés del Papa por impedir que la escalada de violencia sea mayor.

Ese año, Juan Pablo II había programado un viaje al Reino Unido. Londres fue el principal destino. Sin embargo, la guerra coló en su agenda un paso por Buenos Aires, de improvisto y ante la urgencia de una guerra en el Atlántico Sur que tenía en desventaja a los argentinos.

Así es como el 11 de junio y por las siguientes 31 horas, el Pontífice aterrizó en suelo nacional mientras imperaba la dictadura de la Junta Militar. El Papa traía consigo un mensaje de esperanza, de unión y de cese al fuego, algo que en esa ocasión contrariaba al gobierno de facto.

Aun así, se declaró la Ley 24940 el 10 de junio de 1982, sancionada y promulgada por Leopoldo Fortunato Galtieri, quien era presidente de facto en ese entonces.

“Tengo el honor de someter a consideración del Primer Magistrado el proyecto de ley por el cual se declara día no laborable el 11 de junio del corriente año para el ámbito de la Capital Federal y algunos partidos de la Provincia de Buenos Aires, y feriado nacional el día 12 de junio del mismo año, con motivo de la visita a nuestra Patria por parte de Su Santidad el Papa Juan Pablo II. Motiva esta iniciativa el hondo significado de esta visita pastoral plena de ‘Paz, Amor y Justicia’, especialmente en las actuales circunstancias que atraviesa nuestra Patria, por lo que la medida propuesta, a la vez que ha de exteriorizar el júbilo que la visita provoca, permitirá que la grey católica y el pueblo todo, sin distinción de cultos e ideologías, participe en los actos programados como signo de amor y respeto al Santo Padre”, explayó el dirigente militar en el proyecto de ley publicado en el Boletín Oficial.

La organización de su visita se dio de forma prematura. No estaba previsto que arribase a la Argentina, pero eso no impidió que permaneciera hasta el 12 de junio para transmitir su preocupación por la Guerra de Malvinas.

El primer día llegó a Buenos Aires y, rodeado de una multitud que lo acompañó en los límites de las calles y avenidas, Juan Pablo II se dirigió en su papamóvil hasta la estación de tren de Morón, donde subiría a un vagón reformado a la medida para ofrecerle un viaje cómodo hacia Luján.

“Estaba planificado que el Papa llegara a Morón por la avenida Rivadavia. Cuando llegara, iba a entrar a la catedral y rezarle a la Virgen del Buen Viaje y, ahí sí, ir para la estación de trenes. Pero por cuestiones de tiempo esto no pudo ocurrir; entonces lo que decidió el Obispo Justo Oscar Laguna fue algo como lo que dice el refrán: si el Papa no va a la Virgen... por lo que descendió la Virgen del altar y se la llevamos a la estación. Así le dio a Juan Pablo II la bienvenida y él bendijo la imagen”, describió Pavese, coordinador del Museo de la Catedral de Morón.

Incluso, en el vagón que transportó al Pontífice a la Basílica de Luján, también lo acompañaron una estatua pequeña de la Virgen del Buen Viaje y un mate.

Como si se tratara de un hecho místico, Pavese destacó que el municipio del oeste del Gran Buenos Aires recibió a tres futuros Papas: Giovanni Battista, que más tarde sería Pío IX, en 1824; en 1934 a Eugenio Pacelli (Pío XII) y también a Jorge Bergoglio (Francisco I). A ese listado se sumó, también, Juan Pablo II.

¿Por qué Morón?

De acuerdo a Pavese, Morón fue la primera posta del Camino Real, “por lo tanto, hay un reconocimiento a la ciudad por esta característica”. A partir de 1776 vinculaba lo que era el Virreinato del Río de la Plata, lo que antes era el Virreinato del Alto Perú. “Por este motivo, quiso homenajear y recordar este atributo especial de Morón con la Virgen del Buen Viaje y por eso Juan Pablo II terminó parando en Morón”, acotó el entrevistado.

Lo que generó Juan Pablo II

El ambiente era festivo; las vallas sobre los cordones impedían que el pueblo se acercase al líder católico, quien desde su asiento en el tren podía ver las guirnaldas amarillas y blancas conmemorando los colores vaticanos. Los banderines albicelestes tampoco faltaban en ese hecho único que concentró a miles de fieles en la arteria principal del municipio.

“El día estaba nublado, hacía bastante frío. Estuvimos esperando porque la actividad se retrasó mucho. La pasada por Avenida Rivadavia fue rapidísima, pero hubo una participación espontánea de la gente junto con instituciones de la iglesia”, detalló Pavese sobre el 11 de junio. “Había banderines blancos y amarillos; se tiraron papelitos como se acostumbraba en esa época. Las casas se decoraron con banderines. Se vendían hasta souvenirs y estampillas. Había entusiasmo porque era la primera vez que un Papa visitaba la Argentina”, agregó.

¿León XIV seguirá los pasos de Juan Pablo II?

Según explicó Pavese, en esta oportunidad el pontífice de origen estadounidense simplemente pasará en papamóvil, pero no por la avenida Rivadavia, sino por el acceso oeste. “De todas maneras, León pasará por Morón, no va a ir a la catedral como estuvo previsto que lo hiciera Juan Pablo II, pero cruzará por el municipio”, deslizó con ilusión.

Se espera que León XIV visite la Basílica de Luján el 11 de noviembre. Allí realizará una misa ante miles de feligreses y bendecirá la imagen de la patrona de la Argentina.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/el-dia-que-juan-pablo-ii-freno-en-moron-de-camino-a-lujan-y-desato-la-alegria-de-los-fieles-bajamos-nid08112026/

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