El lugar donde vivís podría determinar la velocidad en la que envejece tu cuerpo, según un estudio
El lugar donde naciste puede influir en la ...
El lugar donde naciste puede influir en la aceleración de tu envejecimiento. Un estudio demostró que la genética se ve afectada por el entorno y que una persona que reside en un continente diferente al de sus orígenes podría despertar fenotipos moleculares de los individuos sanos e incidir en el deterioro progresivo del organismo.
No hace falta conocer dónde vivís, dicen los expertos de la Universidad de Stanford en una reciente investigación publicada en la revista Cell, en donde analizaron en profundidad cómo la genética y el entorno afectan al cuerpo humano. Entonces, el contexto geográfico puede despertar telómeros dormidos que activan reacciones en los genes asociadas a nuestros ancestros.
Los científicos explicaron que los seres humanos presentan una gran diversidad fenotípica, pero aún se desconoce en gran medida cómo difieren a nivel molecular y los factores que influyen en estas diferencias. Los avances en las tecnologías de perfilado molecular permitieron generar conjuntos de datos multiómicos completos, que aportan información sobre la variación humana a nivel molecular, microbiano y genético.
Sin embargo, la mayoría de los estudios de perfilado ómico se concentraron en poblaciones específicas (geográfica o genéticamente homogéneas) o cohortes de enfermedades, lo que limita la comprensión de cómo la ascendencia genética y el entorno geográfico influyen conjuntamente en los fenotipos moleculares de los individuos sanos.
Donde vivís puede alterar la velocidad de tu envejecimientoLa investigación analizó a 322 personas voluntarias de Europa y de Asia oriental y del sur. Por primera vez se utilizó un método “multiómico” que reunió en el proceso de estudio datos genéticos, proteínas, microbiota intestinal y procesos metabólicos. El resultado fue un retrato biológico molecular de la diversidad humana, algo que hasta ahora no se logró en detalle.
El estudio determinó de forma directa que la reubicación geográfica altera los relojes biológicos y las trayectorias del envejecimiento, demostrando que la edad cronológica no siempre coincide con la edad biológica (el estado de envejecimiento de las células y tejidos a nivel molecular).
Se observó que la geografía afecta de forma distinta dependiendo de la ascendencia. Por ejemplo, las personas del este de Asia mostraron una edad biológica más baja cuando vivían en sus regiones ancestrales en comparación con los que vivían en otros lugares. Por otro lado, los individuos de ascendencia europea exhibieron una edad biológica menor en EE. UU. y Canadá que aquellos que residían en la propia Europa.
En el caso de las personas del sur de Asia, también se vio que tenían una edad biológica más baja cuando vivían fuera de sus regiones ancestrales. Los investigadores sugieren que esto podría pasar porque, al estar lejos de su zona de origen, tienen menos activación inmune causada por los patógenos típicos de esa región, lo que frena un poco el envejecimiento acelerado.
El estudio analizó genes encargados de cuidar los telómeros (que son clave para no envejecer tan rápido). Vieron que la geografía cambia la expresión del gen TERF2IP, que estaba más alto en los asiáticos del este que en los que se habían mudado.
La mudanza geográfica está vinculada a cambios en el microbioma intestinal, lo que a su vez repercute en el metabolismo y la inflamación, factores que terminan moldeando las redes moleculares del envejecimiento, concluyeron los científicos respecto a este importante hallazgo. Algo que podría aplicarse a las Américas, donde la población descendiente de europeos, africanos y asiáticos también presentaría una alteración de los telómeros.