El presidente del BCRA asegura que la mora tocó su pico y el crédito empieza a recuperarse
El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, leyó un discurso de 18 minutos ante un auditorio del sector financiero y dejó un mensaje que sintoniza con el del presidente Javier Milei...
El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, leyó un discurso de 18 minutos ante un auditorio del sector financiero y dejó un mensaje que sintoniza con el del presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo: los peores datos ya quedaron atrás. La mora crediticia, la inflación y la volatilidad de tasas de interés tocaron pico en los últimos meses, y los indicadores de las últimas semanas apuntan, según el funcionario, hacia una recuperación gradual pero firme.
“Es claro que el índice de precios aumentó más de lo deseado. Nosotros vemos que esto es temporal y nos preocuparnos porque el impacto en cambios de precios relativos no se traduzca a impulsos inflacionarios de segundo orden”, dijo Bausili en la ExpoEFI, en alusión al proceso desinflacionario.
El mercado crediticio fue uno de los focos centrales del discurso, luego de que los últimos datos de morosidad en las familias publicados por la entidad mostraran una nueva suba en febrero, por decimotercer mes consecutivo, que marcó nuevos máximos en más de 20 años. Bausili reconoció que la expansión del crédito al sector privado vino acompañada de un proceso de aprendizaje doloroso para bancos y deudores.
“La primera ola de créditos fue otorgada, de alguna manera, a ciegas, sin saber a quién se le estaba tratando el dinero”, dijo Bausili. Los bancos tuvieron que reconstruir sus bases de datos crediticias; los tomadores, a entender las nuevas condiciones de un sistema sin techos artificiales a las tasas de interés y sin una inflación que licuaba las últimas cuotas.
Ese proceso derivó en un salto de la morosidad que generó preocupación en el sistema, pero Bausili señaló que los picos ya se registraron: algunos bancos los vieron en enero, otros en febrero, otros en marzo. “El nivel de deterioro de la cartera se desacelera, y la información que anticipan marzo y abril muestran mejoras adicionales. El sistema se está saneando”, dijo. El crédito en dólares, en tanto, ya retomó su ritmo: creció US$4000 millones en lo que va del año, un aumento del 22% del stock en apenas cuatro meses.
La recuperación del crédito es, para Bausili, uno de los motores de la reactivación económica. La combinación de tasas más bajas, tipo de cambio estable y expectativas de inflación ancladas crea, según el funcionario, las condiciones para que las empresas y los hogares vuelvan a planificar a horizontes más largos. “Empezamos a hablar de indicadores crecientes de crédito y de nivel de actividad”, señaló, en referencia a un ciclo que, a su juicio, empieza a retroalimentarse positivamente.
El tipo de cambio se mantuvo estable durante el período poselectoral y el shock geopolítico derivado del conflicto en Medio Oriente, un dato que Bausili subrayó como una señal de la solidez de los fundamentos. “El peso es realmente estable, la tasa de interés en el mercado local sigue bajando y las acciones argentinas se destacan”, señaló, en contraste con el desempeño de otros mercados emergentes afectados por la turbulencia global. El techo de la banda cambiaria se ubica hoy en $1700, un nivel que, según el funcionario, genera flujos que apuntan hacia adentro del país y no hacia afuera, lo que garantiza estabilidad automática del tipo de cambio. “Poca gente piensa hoy en el techo de la banda”, dijo.
En materia de reservas, el Banco Central compró US$6900 millones en el mercado desde principios de año, adelantándose a las expectativas del mercado. Bausili destacó que eso ocurrió, además, en un contexto en que las empresas extranjeras ya distribuyeron dividendos por más de US$1300 millones en lo que va del año —algo que no ocurría desde hacía seis años, cuando el cepo lo impedía—. El acuerdo con el FMI anticipa compras adicionales por US$3000 millones para el resto del ejercicio. El resultado neto es un aumento de US$5000 millones en las reservas internacionales públicas desde comienzos de 2026.
Sobre la inflación, Bausili reconoció que el índice de precios de los últimos meses “generó debate” y que “aumentó más de lo deseado”. Pero atribuyó esos movimientos a factores transitorios: el precio de la carne —que acumula subas desde noviembre pero mostraría una reversión en abril, según mediciones de alta frecuencia—, los ajustes de tarifas públicas y el componente estacional de educación en marzo. “Los efectos de la caída brutal de la demanda de dinero que observamos en la etapa preelectoral han sido absorbidos de la mejor manera posible”, sostuvo. Las expectativas del mercado, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), apuntan a una convergencia desinflacionaria hacia adelante.
Bausili también anticipó que los estados contables de 2025 del BCRA, que se conocerán en los próximos meses, mostrarán el patrimonio neto más alto de los últimos 10 años. El dato apuntala el argumento oficial de que el saneamiento de la hoja de balance de la autoridad monetaria —uno de los objetivos centrales de la gestión— avanza según lo previsto.
El horizonte exportador fue el otro argumento de solidez que Bausili esgrimió. Desde la salida del cepo y la unificación cambiaria de abril de 2025, las exportaciones medidas en cantidades alcanzaron nuevos máximos históricos todos los meses, algo que también destacó Caputo ayer. Los proyectos bajo el régimen RIGI ya generan flujos de divisas asociados a sus inversiones por casi US$1000 millones, y antes de fin de año estarán en producción los primeros proyectos exportadores. “El horizonte exportador de la Argentina cambió estructuralmente”, señaló.