Emiliano Buendía: el marplatense que nunca jugó en el país, pasó por Real Madrid y se convirtió en el héroe de Aston Villa
El momento más esperado terminó llegando en Estambul. Emiliano Buendía ...
El momento más esperado terminó llegando en Estambul. Emiliano Buendía levantó la Europa League con Aston Villa después de una temporada consagratoria y de un recorrido tan extraño como particular para un futbolista argentino. Se fue a España cuando era niño, hizo inferiores en Real Madrid, y recién ahora, a los 29 años, luego de un recorrido por varios equipos del Viejo Continente, encontró el reconocimiento que durante mucho tiempo pareció escapársele. Y sueña con meterse en el Mundial.
En la final ante Friburgo fue la gran figura. Clavó un zurdazo al ángulo para el 2-0 antes del final de la primera parte, armó la jugada del tercer gol y salió ovacionado en el segundo tiempo. La escena resumió una campaña extraordinaria. Buendía disputó los 15 partidos de Aston Villa en esta Europa League, marcó cuatro goles y dio seis asistencias (el segundo que más logra en una edición de este torneo). Participó directamente en tantos en todas las instancias decisivas: convirtió y asistió en la semifinal ante Nottingham Forest y volvió a hacerlo en la final frente a Friburgo. También había sido clave en cuartos contra Bologna y ya había dejado su sello desde la fase de grupos.
La conquista, además, representó el primer título de toda su carrera profesional. “Me costó mucho llegar hasta acá, tener esta oportunidad. Estoy muy feliz por poder ayudar al equipo, con el gol, con la asistencia y con mucho trabajo”, dijo después de la final, todavía emocionado, elegido como el mejor del partido por la organización.
Emiliano Buendía Stati nació en Mar del Plata, al igual que su compatriota y compañero de equipo Dibu, pero dejó la Argentina cuando apenas tenía 11 años. Su historia empezó en Cadetes de San Martín, el club marplatense en el que dio sus primeros pasos. Desde chico sobresalía por algo poco habitual para su edad: la personalidad. Aunque era uno de los más pequeños físicamente, en el club de la Feliz lo recuerdan atrevido, con “voz de mando” y encarador.
“Era explosivo, de gambeta hacia adelante, entendía el juego y tenía una personalidad poco común”, lo describió años después su profesor de educación en el jardín Instituto Peralta Ramos y entrenador en Cadetes, Cristian Eloiza, según el diario La Capital de Mar del Plata.
“¿Querés ir a España? Yo te llevo al Real Madrid”, le dijo Juan Esnaider, exfutbolista marplatense de gran carrera en el fútbol ibérico, cuando lo vio en Cadetes. Así comenzó un recorrido completamente europeo.
Primero viajó solo a España y se instaló con la familia de Esnáider, que funcionó como una especie de padrino futbolístico, según contó tiempo después el propio futbolista. Recién a los meses pudieron viajar sus padres junto con sus hermanos. En la cabeza de Buendía ya había una sola idea: convertirse en futbolista profesional.
Entre 2008 y 2010 pasó por las inferiores de Real Madrid. Cuando llegó el momento de pasar a una categoría superior, le comunicaron que no se había desarrollado físicamente lo suficiente y que no tendría demasiados minutos. Lejos de frustrarse, Buendía encontró rápidamente otro camino en Getafe, donde terminó de formarse y debutó profesionalmente en 2014, antes de cumplir 18 años.
Su crecimiento fue lento y lejos de los focos. Jugó cedido en Cultural Leonesa, en la segunda división española, hasta que apareció el club inglés Norwich City en 2018, que lo compró por 1.5 millones de euros. Ahí empezó la verdadera explosión.
En Inglaterra se reinventó como mediocampista ofensivo y se transformó en una de las grandes figuras del Championship. Ascendió dos veces a la Premier League con Norwich y en la temporada 2020/21 fue elegido como el mejor futbolista de la segunda división inglesa después de cerrar el campeonato con 15 goles y 16 asistencias.
Un futbolista con canción propiaEse rendimiento llevó a Aston Villa a pagar cerca de 40 millones de euros por su pase en 2021. Por entonces, la emoción de los hinchas ingleses por su fichaje era tal que le dedicaron una canción: “Emi Buendía, desde la Argentina. Llegó desde Norwich a Aston Villa. Mide apenas 1,70, pero juega como en el paraíso del fútbol… por favor, no se lleven a mi Emi”.
Ustedes tal vez no se acuerdan, pero Emiliano Buendia tiene una canción propia. Así estaban los hinchas del Aston Villa cuando firmó con el club, en 2022. 4 años después hizo gol y asistencia en una final histórica para el club. pic.twitter.com/NVr3YPgRJe
— 𝐉𝐃 (@JuannDis) May 20, 2026El salto definitivo a la elite ya estaba hecho. Sin embargo, el recorrido no siempre fue lineal. Cuando parecía definitivamente consolidado en la Premier, una grave lesión ligamentaria frenó su crecimiento. En agosto de 2023 sufrió la rotura de ligamentos cruzados de una rodilla y quedó afuera durante casi toda una temporada. El regreso fue lento: necesitó recuperar ritmo, continuidad y confianza, incluso con un préstamo en Bayer Leverkusen durante 2025, en el que sumó pocos minutos. Por eso la campaña actual terminó teniendo un sabor especial.
Buendía cerró la temporada con 53 partidos, 11 goles y 9 asistencias entre todas las competencias, consolidado como una de las piezas más importantes del equipo de Unai Emery campeón de Europa.
También construyó una historia singular con la selección argentina. Aunque llegó a jugar amistosos con la Sub 19 de España en 2014, siempre tuvo claro que quería representar a la albiceleste. La anécdota más conocida ocurrió durante un partido entre Getafe y Barcelona, cuando Lionel Messi le preguntó en un cruce informal durante el entretiempo qué selección quería elegir, según reconstruyó el diario La Capital de Mar del Plata.
-¿Querés jugar para España o para Argentina?, le dijo Messi.
-Quiero jugar para Argentina. Quiero jugar con vos, respondió Buendía.
Poco después disputó el Mundial Sub 20 de Nueva Zelanda 2015 bajo la conducción de Humberto Grondona. Jugó los tres partidos y convirtió un gol.
En la mayor, en cambio, su recorrido fue mucho más corto. Apenas suma dos partidos oficiales y un tercero en el que estuvo en el banco sin ingresar. Debutó en las eliminatorias rumbo a Qatar 2022 contra Colombia y luego volvió a jugar algunos minutos en un amistoso ante Angola en 2025. En total acumula apenas 30 minutos con la selección absoluta.
Aun así, su presente vuelve a meterlo en la pelea por un lugar rumbo al Mundial 2026. Por características y versatilidad, puede jugar como mediapunta o por ambos costados, algo que Lionel Scaloni suele valorar especialmente. “Ya veremos”, respondió en Estambul, cuando le preguntaron por la posibilidad de disputar la Copa del Mundo.
La decisión final dependerá del entrenador. Mientras tanto, Emi aprovecha para festejar, no solo el título, sino también la temporada consagratoria con el equipo de Birmingham, que ya se aseguró disputar la próxima Champions League.
En su lazo con la Argentina, además de Mar del Plata, aparece su fanatismo por River. “Es el club más lindo del mundo”, dijo hace un año mientras compartía plantel con Exequiel Palacios en Alemania. Incluso contó que estuvo en Madrid para la famosa final de la Copa Libertadores 2018 contra Boca en el Santiago Bernabéu. Aquella noche incluso consiguió un autógrafo de Enzo Francescoli en el hotel donde se hospedaba el plantel millonario.
El chico que se fue de Mar del Plata a los 11 años, al que Real Madrid descartó por cuestiones físicas y que nunca jugó profesionalmente en la Argentina, terminó convertido en héroe europeo de Aston Villa. Y, después de una temporada consagratoria, vuelve a mirar de cerca a la selección argentina.