En fotos: Mirtha Legrand, Graciela Borges y Adrián Suar, los invitados a la emotiva presentación del libro de Carlos Rottemberg
Pasen y lean. 50 años de teatrista y algo más (Losada) es el nombre del nuevo libro de Carlos Rottemberg en el que recorre su historia como productor y empresario teatral. Como no podía ser de o...
Pasen y lean. 50 años de teatrista y algo más (Losada) es el nombre del nuevo libro de Carlos Rottemberg en el que recorre su historia como productor y empresario teatral. Como no podía ser de otra manera, la presentación fue en un teatro y el elegido fue el Liceo, el lugar donde levantó el telón de obras icónicas como Parque Lezama.
Pero esta vez el protagonista de la historia no fue un actor o una actriz, sino él, el productor que encontro su vocación siendo muy joven, como ese personaje del film Cinema Paradiso, Toto.
Rottemberg presentó el libro en una charla moderada por la periodista Any Ventura y, por el columnista de LA NACION, Pablo Sirvén. Entre el público estaban sus hijos Tomás, Nicolás y Matilda y su esposa Karina.
Eduardo Blanco, Jean Pierre Noer, Pablo Codevilla, Antonio Grimau, Campi, Osvaldo Santoro, José María Listorti, Graciela Borges, Nora Carpena, Boy Olmi, Mauricio Dayub, el productor Daniel Grinbank y su esposa Andrea Pietra, Adrián Suar y Sebastian Blutrach, presidente de Asociación Argentina de Empresarios/as Teatrales y Musicales (Aadet), fueron los primeros en llegar a la presentación que se desarrolló a metros del Congreso.
También, estuvieron su exesposa, la actriz Linda Peretz, madre de Tomás. Aunque sin dudas la invitada más especial fue Mirtha Legrand, que llegó minutos antes de las 18.30, acompañada por su amigo Héctor Vidal Rivas, vestida con un trajecito color manteca y un chal negro. La conductora se sentó en uno de los palcos especialmente reservados para ella.
Durante la previa, mientras los invitados se acomodaran en sus butacas sonaba la música de Ennio Morricone hecha para Cinema Paradiso.
“Hoy la funcion está a cargo de Carlos Rottemberg”, comenzó Any Ventura pasadas las 18.30. Luego destacó que el productor “no tiene lado B” y Pablo Sirvén resaltó que en el libro se mezcla industria y anécdotas.
Luego la última pareja de Luis Brandoni, Saula Benavente, leyó un fragmento del prólogo qué estuvo a cargo del actor, quien falleció el 20 de abril pasado. En su texto, el artista destacó la facilidad del productor para decir lo que pensaba. Además, en ese fragmento del libro, recordó el atentado contra el teatro Picadero durante la dictadura y la ayuda que ofrecieron Carlos y Bredeston para seguir dando sala y el dia que juntos hicieron la siempre contemporánea Made in Lanús.
“Es un libro necesario porque es metáfora de la Argentina”, sumo Any Ventura y presentó a Sebastián Blutrach, que leyó un fragmento de la publicación en el que se hace referencia a sus padres, también productores, que debutaron en su labor nada más ni nada menos que con Osvaldo Soriano.
“Nuestra actividad es mejor porque existe él. Es un faro para mí y para muchos y un ejemplo que si muchos argentinos tomarán seríamos mucho mejores”, cerro su colega.
Gonzalo Pérez, presidente de la Asociación Argentina del Teatro Independiente (Artei), destacó la convivencia a los que el productor los tiene acostumbrados “en su visión integradora del teatro”. Minutos después Miguel Angel Splendiani, presidente de Argentores, agradeció la defensa que hace el productor de la cultura.
“Un compromiso social”Adrián Suar recordó que lo une a Rottemberg una historia personal: “Tenía diez años y venía Carlos muy joven a mi casa, porque mi papá hizo una música para una de sus obras. Me quedaba escuchándolo. Era una persona rara que no tomaba alcohol, me mandaban a dormir y él me defendía y le decía a mis padres que me dejaran. Después con los años pasó todo lo que pasó. Miles de anécdotas. Fue de los primeros que me hizo hacer negocios solo con la mano, sin firma, eso da cuentad de cómo es él”. También recordó que en 2009 cuando hicieron La cena de los tontos en Mar del Plata les pedía hacer más funciones, argumentando qué era “un compromiso social”. Para convencerlos, los llevo a la puerta del teatro a las 8.30 de la mañana para que vieran la extensa fila en boletera.
Además, el actor se refirió a la crisis del sector y dijo estar convencido de que el teatro “no va a morir ”, pero que a él le preocupa “qué pasará cuando no haya más un Carlos Rottemberg”.
Mirtha Legrand habló sobre el productor desde el palco: “Salíamos todos los sábados con él, con los Calabró y los Mesa. Empezaba a las seis de la tarde a cambiarme. Quiero decirle que lo llevo en el fondo de mi corazón, porque fue el hombre que estuvo a mi lado cuando perdí a mi compañero . Siempre disfruto estar a su lado y era más amigo de Daniel que mio, hablaban muchas horas. Nunca te olvidaré. Estaré agradecida hasta el fin de mis días, sos un gran amigo y persona, mi familia te adora”. Y como “ella trae suerte”, le deseo que el libro sea un éxito.
A continuación, la gran diva del cine argentino, Graciela Borges, indicó: “ Es una persona maravillosa. Es lindo encontrarse con él y cuando te va a ver pensás si le gustará. Soy lectora desde que tengo uso de razón, fue mi salvación y todo lo que es un libro tiene un enorme valor. Este libro, lo leí con amor porque además es la historia de todos nosotros”.
El amor por el teatroLuego Rottemberg dijo que con todo lo bueno que dijeron no le convenía hablar. Y le agradeció a su editora y a todos el equipo de Losada que participó del trabajo. Contó que eligió a los anfitriones de la noche porque quería que fueran amigos y periodistas y anunció que regalaría el libro a los presentes “porque el presupuesto de los canapé era más alto”.
Rottemberg en el acto recibió una distinción del Senado de la Nación de la mano de Eduardo “Wado” de Pedro, que destacó el “consenso rápido” de la iniciativa.
En otro tramo de la presentación, el productor se sentó en el living especialmente armado en el escenario con los mismos sillones que el empresario tiene en su oficina. Sirvén le recordó su amor por La novicia rebelde y Cinema Paradiso: “Mi pasión nació a los 8 cuando mi mamá me llevó a ver La novicia..., ahí decidí que quería hacer eso, proyectar cine. Proyecté años más tarde y un día vinieron Juan Carlos Dual y Beatriz Bonnet a decirme que querían hacer algo y les dije que yo prefería a los actores enlatados. La prepotencia juvenil pesaba en mí en ese momento”.
Hacia el final subieron al escenario, dos de sus hijos, Nicolás y Tomás. “En el día a día encontramos una manera genuina de trabajar dividiendo tareas de la mejor forma, siempre con un norte en conjunto. Dividimos los elencos en 65 años o más que hablan con él y los de menos edad, conmigo”, dijo Tomás.
Carlos Rottemberg afirmó que el teatro fue, es y será siempre el refugio de la cultura y que, así como hay cines, pero no existe más la calle Lavalle como espacio icónico de las salas de cine le preocupa qué pasará con la avenida Corrientes. “Hay cabezas de compañía que lo son gracias a la televisión abierta. Mi miedo no es por mí, yo con la inercia de lo que está llego, pero para los nuevos productores me da miedo que la calle Corrientes no tenga con qué nutrirse”.