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“Es fabuloso”: el buen momento para el negocio de las vacas destapó una ola de inversiones

La ganadería atraviesa un momento de “buenos precios” que empieza a trasladarse a las decisiones de inversión de productores y cabañas. Los mejores valores para la hacienda gorda, la inverna...

La ganadería atraviesa un momento de “buenos precios” que empieza a trasladarse a las decisiones de inversión de productores y cabañas. Los mejores valores para la hacienda gorda, la invernada, la cría y otras categorías, junto con una mayor demanda de animales con genética, están generando más movimiento comercial y alentando inversiones que van desde embriones y semen hasta pasturas, maquinaria e infraestructura en los campos.

Así lo destacaron Matías Falco (43), de la cabaña La Colorada, de General Cabrera, Córdoba, y Facundo Suárez (42) de la cabaña La Paloma, de Laprida, provincia de Buenos Aires, quienes coincidieron en que el escenario actual está permitiendo volver a destinar recursos a la producción y que los buenos valores se sienten también en las ventas de genética. Fue durante la Semana Angus de Primavera 2026, que se desarrolla desde el 21 al 25 de septiembre en el Centro de Remates y Exposiciones Angus de Cañuelas.

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“Hay un auge de la ganadería, y no solamente de la ganadería, sino para armar infraestructura, sembrar pasturas, hacer cambios en general en las cabañas. Hay mucha inversión. Y el productor comercial, teniendo un buen precio del gordo , un buen número de la invernada, apuesta más a la genética. Eso se nota en los remates: cuando entran buenos animales, hay buenos precios y hay puja”, dijo Falco, quien llegó por primera vez a esta exposición con una hembra Angus colorada llamada “Aceituna”.

Aceituna deriva de una historia dentro de la propia familia del animal: su madre se llama Olivia y la abuela provenía de una cabaña llamada El Oliva.

Para Falco, el cambio se observa en distintos eslabones de la actividad. La Colorada trabaja con Angus negro y colorado y participa habitualmente en exposiciones del circuito de Córdoba, Santa Fe y San Luis. La cabaña tiene más de 25 años, mientras que su familia se dedica a la ganadería y la agricultura desde 1924. “El cabañero es el termómetro del criador. Si al criador le va bien, al cabañero le va bien porque es la matriz para el criador. Hubo allá, creo que en 2017, una época , pero fue fugaz. Este ya viene hace un año y medio, casi dos años, con muy buenos valores en general. No solamente en cabaña, en lo que es gordo, invernada, cría y vaca de descarte; todo. El toro de refugo , todo tiene buenos valores. Esta es la excusa para que el criador invierta más en genética”, sostuvo.

El buen escenario económico de la ganadería se está reflejando en nuevas decisiones dentro de los establecimientos. Falco señaló que en La Colorada avanzan con inversiones en genética, embriones, infraestructura y pasturas, pero también observó movimientos similares entre otros productores. “A todo productor cuando le va bien, lo primero que quiere hacer es invertir. En genética y en semen de animales. Y si va a comprar, no le va a doler decir: ‘Ese valor es caro’, que a lo mejor será un toro o una vaca. Y va a decir: ‘Armemos maquinaria, cambiemos el mixer, invirtamos en pastura, renovemos’. Hay mucho uso de dron y tecnología que se adapta a la ganadería. Ahora está el valor para renovar la manga, los alambres. Hay humor para eso”, dijo.

Falco explicó que el trabajo de la cabaña parte de combinar madres, toros y pedigrees para obtener el tipo de animal que buscan. “Lo que sí nos gusta mucho es hacer el animal, diseñarlo. Ver la madre, ver qué tipo de toro, qué combinación puede andar o qué tipo de toro puede andar con cierta madre; armar familias, leer pedigree, analizarlo, ver los campos, caminar en el campo e ir viendo el pedigree y analizando cómo armar ese animal”, explicó.

En las exposiciones, agregó, el objetivo no pasa únicamente por conseguir un premio. “Nosotros como cabaña lo que queremos hacer, aparte del resultado, es demostrar lo que hacemos. Venir con una madre hecha por nosotros, con ese diseño, con un animal sobre el que tomamos la decisión de inseminar y hacerlo. La idea es mostrarlo”, extendió.

En el caso de Suárez, quien participa con una vaquillona mayor llamada Marlena y su ternera recién nacida llamada Margarita, nombre que surgió de una encuesta que realizó en redes sociales, la mejora de los precios se combinó además con un cambio importante en las condiciones productivas de su establecimiento. El año pasado había atravesado problemas por las inundaciones, mientras que este año describió una situación completamente diferente.

“Este año es totalmente lo opuesto. Estamos muy bien. La hacienda está muy bien, el campo está muy bien y, por suerte, toda la coyuntura acompaña. O sea que lo que veíamos el año pasado hoy es totalmente lo opuesto”, precisó. En la cabaña La Paloma trabaja principalmente con Angus negro, aunque también produce Angus colorado y Shorthorn de pedigree.

“En cuanto a los precios estamos en un momento clave, histórico. Nunca los habíamos tenido. También se da una situación en la que, con este incentivo a animales con genética aplicada, hay más movimiento. Hay más gente buscando animales puros controlados o de pedigree. Para nosotros y las cabañas, es un incentivo más grande. Nos ayuda a que haya más movimiento, mejores precios y más clientes”, explicó. Estimó que en cuanto a los números está alrededor de un 25% por encima del último año, después del impacto que habían tenido las inundaciones. “Nos acompaña todo: a nivel de precios, la coyuntura junto con la estabilidad en el panorama y también nos ayudó mucho climáticamente. Estamos con la humedad que necesitamos, los campos están buenos, las vacas están en muy buen estado. La verdad es que hubo buenas preñeces”, detalló.

Suárez también trasladó el mejor escenario a decisiones concretas. Este año renovó, entre otras cosas, parte de la maquinaria de su establecimiento. “Hice un par de inversiones porque renovamos la flota de tractores y alguna inversión puntual”, contó.

Para él, el efecto sobre las expectativas del productor es tan importante como la mejora económica. “Si lo ponemos en números, es 10 de 10. Porque para los que hacemos ganadería, más que un trabajo es también una pasión y una forma de vivir. Cuando todo está alineado, nos incentiva mucho, sobre todo a invertir y a redoblar los esfuerzos”, dijo.

Después de más de 20 años dentro de la actividad, Suárez comparó el valor actual de una vaca con los mejores precios que recordaba de otros períodos. “Tuvimos, en algún momento, la vaca que rozó los US$1000. Hoy la vaca está casi en US$2800 en algunos casos. Es fabuloso. Nunca lo había vivido. Tenemos que aprovecharlo al máximo y, si se alinean esos otros puntitos, el ganadero está dispuesto a invertir fuerte para lograr una ganadería no solo mucho mejor, sino que genere muchas más fuentes de trabajo de las que está generando”, resumió.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/es-fabuloso-el-buen-momento-para-el-negocio-de-las-vacas-destapo-una-ola-de-inversiones-nid22092026/

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