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Hindú vs. CASI: el mejor equipo del siglo le impuso su sentido de pertenencia y su intensidad al máximo campeón, un inexperto

Peleó, lo sufrió y lo aguantó. Quince camisetas celestes y amarillas al unísono defendiendo su in-goal son la foto final de un equipo que aprovechó sus momentos y sacó a relucir su chapa gana...

Peleó, lo sufrió y lo aguantó. Quince camisetas celestes y amarillas al unísono defendiendo su in-goal son la foto final de un equipo que aprovechó sus momentos y sacó a relucir su chapa ganadora: en su regreso a los playoffs luego de tres años, Hindú dejó en el camino al CASI con un ajustado 16-12 y jugará la final del Top 14, el próximo sábado, frente a Newman, también en la Catedral del rugby.

El Elefante se hizo fuerte desde su energía y su intensidad. Desde la voracidad y una entrega innegociable. Pecó de indisciplina producto de la desesperación por recuperar la pelota y por eso sufrió tanto hasta el final, en el que defendió cerca de su in-goal ante un rival al que le pesó el contexto y que falló en los momentos clave. “Nos faltó hacer los que hicimos en todo el año. Tocará empezar de nuevo”, expresó con un dejo de desolación Juan Akemeier, el máximo goleador del campeonato de URBA.

Hindú fue práctico y eficaz. Le sacó jugo a cada hueco y a cada metro que dejó su adversario. Tras la tarjeta amarilla que recibió Juan Bautista Torres Obeid, de CASI, anotó el único try de una tarde soleada, ventosa pero agradable. Santino Amaya fue el autor, a los tumbos, como fue el juego durante todo el partido, en una secuencia que generó su hermano Nicolás, la figura de la segunda semifinal. El octavo fue la personificación de esa energía que irradiaba Hindú, con varias acciones en defensa que propiciaron pelotas recuperadas. Un apellido ilustre en Don Torcuato, ahora con la nueva camada.

El cuadro de Don Torcuato sacó la diferencia aun con viento en contra y se fue al descanso arriba por 13-6, en parte gracias a que jugó mejor territorialmente en el primer tiempo por el excelso pie de Pascal Senillosa, autor de patadas de larga distancia que ganaron metros. El fullback estuvo a la altura, con destellos de su talento, y aportó seguridad en el fondo de la cancha. “Fue una semana especial, la semana que yo vivía desde chico y a la que parecía fácil llegar. Hoy me doy cuenta de que cuesta muchísimo estar acá y lo valoro un montón”, destacó quien fue Pumita en el 2025 y ese año se recuperó de una larga lesión en un tendón de Aquiles. En su regreso, le dio a su equipo un salto de calidad que necesitaba y fue un plus para lograr la clasificación.

CASI fue un manojo de nervios y se equivocó en los caminos. Cometió errores similares a los de la semifinal del año anterior, ante SIC. Chocó contra una pared y careció de ingenio para romper por fuera. El ingreso de Alejo Lavayén movió el avispero y le dio la chispa que le hacía falta, pero el conjunto falló en la toma de decisiones. A 10 minutos del final tomó la opción de patear a los palos en lugar de ir por el try, cuando estaba a 7 puntos en el tanteador. Perdió tiempo e impulso y sobre el cierre no consiguió entrar. No aprovechó los 19 penales que concedió su adversario, una enormidad para esta clase de partidos.

En estos dos años en las instancias decisivas, el conjunto de San Isidro no marcó tries y sumó solamente a partir del pie de Akemeier. “Tenemos que tomar el ejemplo de Newman, que tardó mucho en llegar. Estamos en el buen camino”, aseveró Luis Briatore, el capitán que vivió su primera semifinal como titular. Seguir picando la piedra, acorde con una figura que suelen utilizar los Pumas.

La resistencia de Hindú se sostuvo con la defensa del maul, que neutralizó una de las armas principales de la Academia. En el primer período aguantó en dos ocasiones cerca de su in-goal, y en el segundo, en tres. Desactivó la herramienta predilecta de un CASI fuerte, intenso, pero carente de volumen de juego durante gran parte de la temporada. El equipo de Don Torcuato también aguantó en el scrum, una formación en la que se presumía sería superado, pero en la que ganó dos penales y un free-kick, contra dos infracciones propias. Los ingresos de Ramiro Herrera y Juan Ignacio Martínez Sosa le dieron más estabilidad y ellos, con su experiencia, enfriaron los minutos finales entre scrum y scrum.

En su primera temporada como head coach, Santiago Fernández alcanzó la final, con el peso simbólico que tiene en Hindú. Un jugador extraordinario y un líder que empujó desde su regreso, en el 2017, hasta su retiro, en el 2024. Cerca lo acompañaba su papá, Tito, el hombre que revolucionó el club desde su llegada, a principios de los noventas. Una eminencia que marcó la historia del rugby de una institución que se acostumbró a tardes como las de este sábado.

El Elefante suele dar un plus en toda circunstancia y se lo hizo sentir a un rival inexperto, que necesita repetir en estas instancias para quebrar esa serie de vacío de trofeos que acumula más de 20 años.

La del próximo sábado será la segunda final entre Hindú y Newman por torneos de URBA. En el 2008 el Elefante se llevó un claro triunfo, por 22-10, y en el Nacional de Clubes se impuso dos veces: la primera, en el 2015, con un inolvidable drop de Joaquín Díaz Bonilla, y en el 2018, en Vélez. Pero ahora el contexto es distinto. El Cardenal evolucionó como equipo, en buena parte inspirado en el dominio de Hindú, el club que marcó una era y se mantiene en los primeros planos del rugby de Buenos Aires.

La victoria de Hindú sobre CASI

La que viene será su 14ª final en URBA, la 27ª si se sumando el Nacional de Clubes, desde 1996. Con otras armas y otros hombres, pero con el sentido de pertenencia como combustible y motor.

Síntesis Hindú 16 vs. CASI 12Hindú: Pascal Senillosa; Sebastián Cancelliere, Santino Trivellini, Bautista Farisé A y Martín Cancelliere; Ramón Fernández Miranda y Felipe Ezcurra (capitán); Lautaro Bávaro, Nicolás Amaya y Santino Amaya; Carlos Repetto y Elías Banach; Nicolás Leiva, Agustín Capurro y Franco Diviesti.Cambios: ST, 18 minutos, Tomás Scallan por Banach; 21, Ramiro Herrera por Leiva; 23, Juan Ignacio Martínez Sosa por Diviesti; 25, Juan Comolli por Santino Amaya, y 28, Tomás Ahmer por Martín Cancelliere.Entrenadores: Santiago Fernández, Gonzalo Amaya y Lucas Camacho. CASI: Juan Akemeier; Santiago David, Benjamín Belaga, Jerónimo Solveyra y Tomás Phelan; Felipe Hileman y Joaquín Sánchez; Eugenio Sartori, Luis Briatore (capitán) y Joaquín Sáenz de Miera; Ignacio Larrague y Leo Mazzini; Joaquín Domínguez, Juan Bautista Torres Obeid A y Facundo Scaiano.Cambios: ST, 9 minutos, Alejo Lavayén por Solveyra; 10, Ignacio Torrado por Briatore; 15, Eliseo Roger por Sánchez, y 26, Hugo García por Domínguez, Juan Albareda por Torres Obeid y Ochoa por Mazini.Entrenadores: Oscar Murgier, Santiago Phelan y Matías Biagi.Primer tiempo: 3 minutos, penal de Akemeier (CASI); 5, penal de Farisé (H); 21, penal de Farisé (H); 27, gol de Farisé por try de Santino Amaya (H), y 31, penal de Akemeier (CASI). Amonestados: 25, Torres Obeid (CASI). Resultado parcial: Hindú 13 vs. CASI 6.Segundo tiempo: 4 minutos, penal de Akemeier (CASI); 28, penal de Farisé (H), y 30, penal de Akemeier (CASI). Amonestados: 17, Farisé (H). Resultado parcial: Hindú 3 vs. CASI 6.Árbitro: Tomás Bertazza.Cancha: CASI.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/rugby/hindu-vs-casi-el-mejor-equipo-del-siglo-le-impuso-su-sentido-de-pertenencia-y-su-intensidad-al-nid31102026/

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