Horror en Rosario: un cuerpo envuelto en una frazada, una valija y un expolicía preso por femicidio
ROSARIO.- ...
ROSARIO.- Bárbara Camila Aragón salió de su casa el sábado temprano y no volvió. Tenía 26 años y era oriunda de Villa Gobernador Gálvez. Su familia la buscó desde ese día hasta llegar a una pensión de Juan José Paso al 6200, en el barrio Empalme Graneros. Allí, en una habitación de la planta alta, la policía encontró su cuerpo dentro de una valija, envuelto en una frazada y junto a una caja de reparto. En el mismo lugar estaba el hombre que ahora está acusado de matarla: un expolicía que fue condenado por narcotráfico.
La pista que llevó a los detectives hasta la pensión fue aportada por un remisero. Según una familiar de Aragón, un chofer había llevado a Bárbara hasta ese lugar el sábado por la mañana. Poco después recibió un WhatsApp en el que ella le pedía que volviera a buscarla. Cuando regresó, tocó la bocina, pero nadie salió y decidió irse.
Con ese dato, los familiares y amigos presentaron una denuncia por averiguación de paradero y fueron hasta la pensión. Con autorización de la propietaria, uniformados de la Unidad Regional II de la Policía de Santa Fe entraron en el inmueble, revisaron un departamento del primer piso y hallaron a un hombre de 37 años y, en la cocina, el bulto envuelto y dentro de la valija. Una médica del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) constató la muerte de la mujer.
Los primeros resultados de la autopsia se conocieron este lunes. El informe preliminar del Instituto Médico Legal indicó que Bárbara murió por asfixia y no detalló otros signos de violencia en el cuerpo.
El detenido es Eliel S. y está a disposición de la fiscal Marina Bertolotti, de la Unidad Especializada en Violencias Altamente Lesivas. La fiscal ordenó su detención por homicidio calificado por femicidio; será llevado a audiencia imputativa en los próximos días.
Eliel S. fue exonerado de la Policía de Santa Fe y en 2021 recibió una condena de seis años de prisión por formar parte de una banda que llevaba cocaína desde Rosario hacia Reconquista. En julio de 2024 volvió a ser demorado: vestía prendas con insignias de la fuerza y llevaba una réplica de un arma. También se investigó una moto con la numeración adulterada, pero luego recuperó la libertad.
Según fuentes policiales, este hombre vivía solo desde hacía algunos meses en esa habitación; era oriundo de una localidad del norte provincial y lo visitaba su hijo.
Los investigadores sostienen que Bárbara ejercía el trabajo sexual y que Eliel S. era su cliente. Según los primeros testimonios, él la había contactado días antes para concertar un encuentro. Los peritos secuestraron un teléfono celular que fue enviado a la PDI para su análisis informático, una pieza que podría reconstruir esas conversaciones y las últimas horas de la víctima.
La fiscal también dispuso relevamientos del gabinete criminalístico y la toma de testimonios de ocupantes y dueños de la pensión, de familiares y de allegados.
El crimen de Aragón no es una excepción: los datos de 2026 muestran un salto respecto del año anterior, aunque las cifras varían según quién cuente. El Observatorio Mercedes Pagnutti registró en enero y febrero siete femicidios en Santa Fe, cuatro de ellos en Rosario. Entre enero y mayo, la provincia sumaba 17 mujeres asesinadas por violencia machista, diez de ellas en el departamento Rosario.
Para el Ministerio Público de la Acusación (MPA), el resultado de la cuenta es menor: a comienzos de junio se contabilizaban 12 mujeres asesinadas en la provincia; siete de esos casos fueron encuadrados como femicidios.
A mitad de agosto, el relevamiento de la ONG feminista Mumalá ya hablaba de 32 femicidios en Santa Fe, 12 más que en todo 2025. Detrás de los números hay nombres. En abril, una joven de 22 años apareció muerta con una puñalada en el cuello en el departamento que compartía con su pareja, quien horas después se quitó la vida arrojándose de un edificio. La fiscalía descartó la versión inicial y avanzó con la hipótesis de femicidio.
El 19 de julio, Lara Valentina Caraballo murió de un disparo en la casa de su novio, en Bielsa al 6200. Axel A., de 20 años, quedó en prisión preventiva acusado de homicidio calificado por el vínculo; la fiscal no aplicó, por ahora, la figura de femicidio por no haber constatado violencia de género previa.
Agosto fue el mes más brutal. El 4, Débora B., de 31 años, fue asesinada de una puñalada en el cuello en un departamento de Crespo al 500, en el barrio Luis Agote; su novio fue detenido en una estación de servicio. Desde Mumalá señalaron que Débora ejercía la prostitución, un dato que emparenta su caso con el de Bárbara.
El 11, Gabriela Banach, militante trans de 47 años, fue asesinada a golpes en el edificio donde vivía, en Cerrito al 630. Y el 19, Carina Candelas, de 56, fue apuñalada por su expareja, Martín B., en la farmacia de Dorrego y Zeballos donde trabajaba, delante de compañeras y clientes. Fueron tres crímenes en Rosario en un solo mes.
El último caso antes del de Bárbara ocurrió en la zona sur de la ciudad. El 27 de septiembre, los hijos de Andrea Giménez, de 35 años, la encontraron muerta en la cocina de su casa de Grandoli al 3800, con golpes y un disparo en el cráneo. Por ese crimen, en el barrio Tablada, hay dos detenidos.