Juan Manuel Cerúndolo, tras el triunfo ante Sinner: “Tuve suerte, tampoco me voy a agrandar”
Juan Manuel Cerúndolo hizo historia en Roland Garros. El argentino ...
Juan Manuel Cerúndolo hizo historia en Roland Garros. El argentino derrotó al número 1 del mundo Jannink Sinner en cinco sets (3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1), en tres horas y 36 minutos. De este modo, avanzó a la tercera ronda del Grand Slam. Tras el partido, el número 56 del ranking se refirió a su victoria, la más trascendente de su carrera, aunque lo hizo con los pies sobre la tierra, sabiendo que el malestar físico de su rival fue clave para el desenlace.
El italiano ganó los dos primeros sets sin inconvenientes, pero a partir del tercero todo cambió. Pudo sellar el partido, pero empezó sentirse mareado y a partir de ese momento perdió 11 puntos consecutivos. Cerúndolo achicó la distancia en el resultado y se puso 5-4. Luego fue llevando el partido a su modo y se quedó con el triunfo.
“Tuve suerte -reconoció Cerúndolo luego del match-, yo puse lo mejor y traté de jugar el mejor tenis, pero tampoco me voy a agrandar y decir cualquier cosa porque no le estaba pudiendo meter tres games por set. El partido era 6-3, 6-2, 6-1 y creo que se acalambró. Mi parte la hice bien, pero no quiero decir le gané, porque fue un tema más de él”, le dijo a ESPN en el court del Phillipe Chatrier.
Una vez que finalizó el partido se refirió al malestar que atravesó su rival: “Le dije que sentí pena por su lesión. Ojalá que se recupere. Le dije que yo había tenido suerte”. En la misma declaración elogió a Sinner y contó cuál fue la respuesta del italiano: “Es muy correcto, un señor, una gran persona y siempre le deseo el bien porque es un fenómeno; me saludó y me felicitó”.
🔝 Con la sensatez que lo caracteriza, Juan Manuel Cerúndolo habló con Ale Klappenbach sobre el partido y cómo lo vivió.
📺 Mirá #RolandGarros en el Plan Premium de Disney Plus. pic.twitter.com/f7BnzuOhJ4
Además lamentó lo que le sucedió: “Es muy difícil para él. Me siento mal por él, tuve suerte, él merecía ganar el partido, no sé bien qué le pasaba, si eran calambres... Espero que se recupere pronto”.
En el mismo turno que Juan Manuel, Francisco, su hermano mayor, también jugó por la segunda ronda de Roland Garros y le gano al francés Hugo Gaston. Primero bromeó con el público local: “Que me perdonen los franceses, pero espero que gane mi hermano, está toda mi familia aquí”, expresó entre risas. Luego contó quiénes estuvieron acompañándolo sudante el partido: “Vi a mi mamá y a mis primas durante todo el partido, y mis tíos se fueron a ver a Fran y ahora voy yo a verlo a full”.
Cerúndolo avanzó a la tercera ronda de un Gran Slam por primera vez y se prepara para lo que viene con mucho optimismo: “Sí, seguro, estoy muy feliz, voy a seguir intentando jugar mi mejor tenis, esta es mi mejor superficie, espero estar listo para el próximo partido”.
Cómo se enteró FranMientras Juan Manuel lograba el primer batacazo de este Roland Garros, Francisco batallaba con el local Hugo Gaston, al que finalmente venció en cuatro sets. “Cuando gané el partido miré a mi familia y me dijeron que habíamos ganado los dos -sonreía Fran-. Durante el partido la gente me iba diciendo que mi hermano le había ganado a Sinner. ¿Qué puedo decir? Estoy muy feliz por él, sé lo que le gusta el tenis, cuándo trabaja, tuvo una gran temporada el año pasado, independientemente de lo que le haya pasado a Sinner estuvo dos sets abajo y sé todo lo que trabaja para obtener esta victoria”.
Francisco se sorprendió cuando el periodista le explicó cómo había sido el desarrollo del partido de su hermano: “No sabía nada. Cuando entré a la cancha estaba 4 a 1 abajo en el primer set. Mi familia se iba a dividir en los partidos. En un momento miré para la tribuna y no estaba mi familia; entonces, pregunté qué pasó y me dijeron que estaba dos sets a uno abajo. Pensé ‘ah! está luchando’. De repente, en el cuarto set, iba a buscar la toalla y la gente me decía ‘tu hermano está ganando’ y yo pensaba ‘¡paren que todavía estoy sufriendo mi partido!’. Después, ya me decían ‘¡tu hermano ganó!’, y yo pensaba ‘uh ahora tengo que ganar yo’, tenía toda la presión. Fue todo muy loco”.