Jury a los tres fiscales del caso Dalmasso: termina la etapa de testimoniales y empieza la deliberación
CÓRDOBA.- Este lunes concluirán las audiencias previstas en el ...
CÓRDOBA.- Este lunes concluirán las audiencias previstas en el jury de enjuiciamiento a tres de los fiscales que actuaron en el crimen de Nora Dalmasso, ocurrido hace casi 20 años en Río Cuarto. En el proceso, Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro están acusados de “negligencia grave” y “mal desempeño” en sus funciones.
Ya testificaron los tres funcionarios del Ministerio Público; el viudo, Marcelo Macarron, y sus hijos Facundo y Valentina; también, varios funcionarios judiciales, expolicías y forenses que intervinieron en el caso. El 28 de mayo próximo el procedimiento deberá estar terminado. El veredicto incluye solo dos opciones: destitución o continuidad en el cargo de los tres o alguno de los juzgados.
La familia de la víctima, además de cuestionar duramente la imputación y juicio del viudo como presunto instigador del crimen (el fiscal de debate no lo acusó y el jurado popular lo absolvió) y la previa acusación de Facundo como presunto autor de la violación y asesinato de su madre, sostiene que ninguno de los tres fiscales investigó al parquetero Roberto Bárzola, quien recién fue imputado a fines de 2024 por abuso sexual seguido de muerte, aunque el año pasado la Cámara Criminal, Correccional y de Acusación de 2a. Nominación de Río Cuarto decretó su sobreseimiento total por prescripción.
En 2007, la familia Macarrón había señalado como sospechoso al parquetero a instancias del informe hecho por un exinvestigador del FBI al que habían contratado.
El jury no tiene por objeto determinar quién mató a Dalmasso –aunque la familia aguarda que el Superior Tribunal de Justicia resuelva si habilita un juicio por la verdad–, sino evaluar la actuación de los fiscales y si cometieron irregularidades. Si bien en las presentaciones hubo referencias a “presiones políticas”, esa línea no fue profundizada.
Marcelo Macarrón, al declarar, afirmó que los fiscales, “cuando ocurrió la muerte, en vez de tomar una conducta de contención familiar como en cualquier lugar actuaron culpando siempre a la familia”. Añadió: “Nunca se les iluminó el cerebro para pensar en otras pruebas y eso que había pruebas suficientes con los parquetistas”.
Apuntó especialmente contra Di Santo: “¿Se largó a llorar en esta sala? Es una vergüenza para la provincia. ¿Por qué no lloró 19 años atrás? Hubiese llorado como lloré yo”. Sobre Pizarro, quien lo imputó, sostuvo: “Se ve que el fiscal ve muchas películas de ciencia ficción. Me trajo de Punta del Este, maté a mi mujer y volví a Punta. Es novelesco”.
“Me sometí a un juicio porque soy inocente. Iba a dar la posibilidad de que siguieran investigando. Eso me provocó graves problemas de salud: me colocaron cuatro stents en ese período. Sufrí alcoholismo y mi familia me contuvo”, agregó. En declaraciones periodísticas también relató el impacto personal del proceso. “Hoy, como padre, tengo el orgullo de que mis hijos son exitosos. Con tratamiento psicológico y psiquiátrico todos pudimos salir adelante”, expresó.
El viernes pasado declaró, entre otros, Miguel Rohrer, “el Francés”, un empresario sobre quien la familia sembró sospechas oportunamente. “Mi participación en este caso ha sido enorme gracias a la difamación del clan Macarrón”, afirmó, y remarcó que nunca estuvo imputado.
“Los Macarrón se dicen víctimas, pero ellos, junto con Lacasse, fueron los generadores de mentiras en mi contra”, dijo, en alusión al primer abogado del viudo.
También recordó expresiones públicas de Marcelo Macarrón ante la prensa: “Un tremendo cagón. Solo lloró cuando lo inculparon. Luego aprendió a llorar para que Netflix lo viera”, señaló, en referencia a la docuserie producida sobre el caso.
Facundo Macarrón también declaró y fue categórico. “Me arruinaron la juventud y hasta me obligaron a salir del clóset. No es fácil ser señalado como un matricida y que se revele mi orientación sexual frente a todo un país”, afirmó. Indicó, respecto de su imputación: “Había un claro condicionamiento a todos los testigos, amigos míos. Se insinuaba que por ser gay uno ‘tiende al delito’. Eso lo dijo un fiscal y su equipo de investigación”.
Facundo reclamó por la falta de investigación y la mala actuación de los fiscales y por el impacto que eso tuvo en su vida personal. “Fue muy duro, no estaba preparado para contar algo tan personal. Me dejó un trauma y una desconfianza hacia lo que pudieran hacer las personas, el poco reparo que pueden llegar a tener con estos temas y la escasa protección”, manifestó.
Luego declaró Valentina Macarrón. “Le dimos la confianza a Di Santo para que trabajara en casa. Estuvo diez años con la causa y nunca llegó a la verdad. Jamás hubo un pedido de disculpas”, sostuvo. Sobre Miralles, añadió: “Nos abrimos de corazón y a la semana imputó a mi papá. Solo porque no estaba en una foto lo señaló”.
También brindó su testimonio Juan Dalmasso, hermano de la víctima. “Hay una frase que dice ‘con miedo no hay justicia’. Si quien investiga le tiene miedo a la prueba, a lo que diga la gente o a lo que yo diga, o si me consultan a mí, esa tibieza no puede existir, mucho menos en un ámbito judicial serio”, afirmó.
Planteó además que “la Justicia de Córdoba tiene que hacer un mea culpa. No fueron ellos solos : había un fiscal general. La imputación de Facundo no viene de Di Santo, viene de la Policía Judicial, de Robles, un policía, y, en mi opinión, de la Fiscalía General”.
Rechazo de la acusaciónLos tres fiscales negaron las acusaciones y defendieron su actuación. Di Santo, a cargo de la investigación desde el 26 de noviembre de 2006 –el domingo en que se descubrió el crimen en Villa Golf– hasta 2015, aseguró que trabajó “de forma seria y honesta”.
Sobre las críticas de la familia afirmó: “Quieren hacer parecer como obvias circunstancias que no lo son. No lo fueron no solo para mí, sino para ninguno de los otros fiscales que intervinieron, para la División Investigaciones, el juez de Control ni los camaristas, ni para la Fiscalía General”.
View this post on InstagramMiralles, quien lo sucedió y renunció en 2017, fue el fiscal que acusó al viudo por el homicidio. “Teníamos que investigar la presencia de ADN de Macarrón en gran parte de la habitación. Principalmente había uno en una zona crítica vulvovaginal y debía investigarse cómo había llegado hasta ahí. Primero se sospechó que era semen, pero no fue así. Los estudios demostraron que pertenecía a Marcelo Macarrón. Esa fue la prueba madre que tomé”, explicó.
Luego declaró Pizarro, quien avanzó en la hipótesis de la presunta participación del viudo como instigador del crimen. Esa teoría fue llevada a juicio por jurados y Marcelo Macarrón resultó absuelto luego de que el fiscal de debate se abstuvo de acusar por falta de pruebas. “A 11 años de la muerte de Nora Dalmasso no era la prioridad. Con lo que tenía elevamos la causa a juicio”, afirmó. También se quejó de la falta de apoyo logístico y precisó que solo le habían asignado una prosecretaria.
En cuanto a los peritos forenses, el primero en declarar fue Martín Subirachs, quien intervino incluso en la escena del crimen. Ratificó que, a su entender, Dalmasso tuvo relaciones sexuales consentidas antes de morir y que eso se lo manifestó al viudo y a la madre de la víctima durante el velatorio. Afirmó que se sintió “traicionado” cuando, en el expediente, el viudo habría declarado que existió “una fiesta sexual con mucha vaselina, en definitiva, una fiesta total”.
Nidia Modesti, quien se desempeñaba en el Ceprocor, advirtió: “Sabíamos que esas muestras habían sufrido un proceso de dilución, por lo que pedí procesarlas de otra forma”. Señaló que “muchas personas estuvieron en el lugar del hecho y se pidió ADN de ellas. En ese momento detectamos ADN de Félix Macarrón, aclarando que todos los miembros del linaje lo comparten”. Agregó que analizaron cuatro cortes de sábana y el cinto de la bata, pero que no habían recibido “ni el cinto ni el cabello, solo un pedazo de toalla con la mancha de sangre correspondiente a Nora”, por lo que recomendaron ”analizar el resto de la bata”.
Mario Vignolo, convocado por la Fiscalía General para colaborar con la investigación unos diez días después de iniciado el expediente, trabajó a partir de fotografías. En su informe concluyó que se trató de una muerte por asfixia mecánica, por estrangulamiento manual y con cuerda, que existió una lesión defensiva y que hubo relación sexual consentida o sin violencia.