Kylian Mbappé, la estrella de Francia que se quedó sin final en el Mundial 2026 y terminó enojado y frustrado
La mirada perdida y la cabeza gacha. Camina por el centro de la cancha y todas las miradas se quedan con él, con el hombre que parecía iba a llegar a la cumbre otra vez con Francia, pero que choc...
La mirada perdida y la cabeza gacha. Camina por el centro de la cancha y todas las miradas se quedan con él, con el hombre que parecía iba a llegar a la cumbre otra vez con Francia, pero que chocó contra España y se ahogó en la frustración de caer en una semifinal. Kylian Mbappé se robó todo la escena, pero no por su talento deslumbrante, sino porque fue apenas una sombra de toda esa furia que había exhibido en esta Copa del Mundo. Entonces, su objetivo cambió por completo porque ahora ya no piensa en la corona, sino que debe conformarse con tratar de sumar en su vitrina el premio al mejor jugador del torneo o la bota dorada como máximo goleador. Demasiado poco para tanta expectativa.
No era un partido más para el capitán de Francia, no sólo por la instancia, sino porque Mbappé ante España quedó en la historia de su selección: cumplió su partido N° 21 en Copas del Mundo, una cifra que ningún otro jugador francés había logrado, ya que la distinción la ostentaba el arquero Hugo Lloris, pero se quedó en 20 al ser superado este por el atacante. Pero claro, el resultado y las formas en la que se expresó Francia lo dejaron desdibujado, lo sacaron de un trono que pretendía ocupar para revalidar su condición de jugador de época.
EL DESCONSUELO DE MBAPPÉ
El capitán francés saludó a los hinchas y se fue directo al vestuario tras la eliminación de Francia en el #MundialEnDSPORTS.#FIFAWorldCup pic.twitter.com/2UbVc2KheK
Resultó un golpe demasiado significativo para Mbappé porque pretendía incrementar su registro de victorias en la selección de Francia porque ostentaba 15 triunfos y buscaba sumar para acercarse a Lionel Messi, que acumula 19 éxitos en Copas del Mundo, una que marca que ya es histórica.
La lupa quedó inevitablemente sobre Mbappé porque comparte el primer escalón de la tabla de máximos goleadores del Mundial 2026 con 8 goles, al igual que Messi, manteniendo una batalla por la Bota de Oro. Y lo inquietante para él, tras esta eliminación es que Francia fue prácticamente ineficaz contra España en las semifinales del Mundial, ya que las estadísticas aportadas por Opta y replicadas por el medio francés L’Equipe, se enfoca en que los goles esperados de Les Bleus contra La Roja fueron de tan solo 0,3 al final del partido, un registro de que no hay antecedentes en setenta años para la selección francesa en un partido mundialista.
Se mostró incómodo, molesto y fastidiado con su equipo. Incluso, una de las cámaras de la transmisión lo siguió en el momento en el que España marcó el segundo gol gracias a Pedro Porro. Mbappé revoleó uno de sus brazos, un gesto que mezcló resignación y enojo en idénticas proporciones. Incluso, la impotencia del delantero se reflejó en un cruce con el arquero español, Unai Simón, el que quedó al borde de la expulsión, ya que golpeó al guardavallas en su intensión de disputar una pelota que estaba bastante lejos de su alcance.
😳 KYLIAN MBAPPÉ… WHAT ARE YOU DOING?!
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En este contexto es que Mbappé aceptó que estuvieron lejos él y su equipo de la versión que pretendían: “No jugamos el partido que queríamos, ni tácticamente, ni técnicamente, ni en cuanto al nivel general que mostramos. Cuando no hacés lo que tenés que hacer en una semifinal de un Mundial, no ganás. España se mantuvo fiel a su plan de juego, que es lo que la caracteriza: un equipo al que le gusta controlar la posesión y dictar el ritmo”.
Y agregó: “La idea era presionarlos arriba para evitar que se acomodaran a su ritmo, pero no lo conseguimos. Hubo demasiados errores técnicos; no supimos cómo hacerles daño cuando más lo necesitábamos. Les dejamos marcar el ritmo; dependía de nosotros cambiar el equilibrio de poder, y ahí fallamos. Desde el principio, con la presión que ejercimos, siempre nos encontramos tres contra dos en el mediocampo, y contra España, eso ya es complicado.
Después le consultaron cómo se siente y fue claro y contundente: “Como todos, mucha decepción. Era un sueño para nosotros llegar a la final, darle a nuestro país esta oportunidad de soñar, de hacer historia… Ahora es algo que tenemos que afrontar con la frente en alto. Hay una enorme decepción; no puedo expresarlo con palabras. Tendremos que recuperarnos, tomarnos unas vacaciones y seguir adelante. El fútbol no espera a nadie“.
Las palabras no hacen más que dejar en claro la inmensa decepción de Kylian Mbappé, que soñaba con llevar a les Bleus hacia una tercera final consecutiva de la Copa del Mundo, pero se quedó con las manos vacías.