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La NASA muestra cómo el cinturón de sargazo se extendió a niveles récord y alerta por su impacto en el Caribe

CIUDAD DE MÉXICO.– Nuevas observaciones satelitales de la NASA confirmaron que el llamado ...

CIUDAD DE MÉXICO.– Nuevas observaciones satelitales de la NASA confirmaron que el llamado “gran cinturón de sargazo del Atlántico” alcanzó en junio de este año una de sus mayores extensiones desde que existen registros, con concentraciones récord en el Caribe y el golfo de México que refuerzan la preocupación por su impacto ambiental y económico en la región.

Los datos, obtenidos a través del instrumento OCI a bordo del satélite de la misión PACE, muestran una vasta franja de algas pardas que se extiende desde África occidental hasta América, con zonas de alta densidad marcadas en rojo y naranja. Aunque el cinturón no es completamente continuo, mantiene una extensión casi ininterrumpida a escala oceánica impulsada por corrientes y vientos.

Según los científicos, 2026 se ubica como el segundo año con mayor cantidad de sargazo detectado por satélite, apenas por detrás de 2025. A nivel regional, tanto el Caribe como el golfo de México registraron máximos históricos de acumulación, con millones de toneladas métricas concentradas en estas zonas.

“El cinturón es un fenómeno que ocurre a escala de la cuenca oceánica y que puede tener efectos devastadores a nivel local”, explicó Brian Barnes, investigador del Laboratorio de Oceanografía Óptica de la Universidad del Sur de Florida. El monitoreo satelital, añadió, es clave para anticipar el impacto en comunidades costeras y sectores productivos.

Las imágenes también evidencian cómo las corrientes han desplazado grandes volúmenes de algas hacia el Caribe, donde los efectos han sido más severos, mientras que otras regiones, como la costa oeste de Florida, han evitado acumulaciones masivas en esta temporada.

El seguimiento se apoya en décadas de datos satelitales, ahora reforzados por la misión PACE, lanzada en 2024, que permite observar con mayor precisión la distribución diaria del sargazo y su evolución en el Atlántico tropical.

Un fenómeno en expansión

El crecimiento del cinturón de sargazo responde a múltiples factores, entre ellos el aumento de nutrientes provenientes de grandes ríos como el Amazonas, el Orinoco y el Congo, el polvo del Sahara y el calentamiento de las aguas. Estas condiciones han favorecido la proliferación del alga en zonas donde antes no era habitual.

Históricamente, el sargazo se concentraba en el mar de los Sargazos, en el Atlántico Norte. Sin embargo, desde aproximadamente 2010 comenzó a desplazarse hacia aguas tropicales, donde encontró condiciones ideales para expandirse y formar un sistema autosuficiente que recorre el Atlántico.

Este cambio dio origen al cinturón atlántico, una estructura de gran escala que se ha vuelto persistente y cada vez más abundante. En 2025, la masa total alcanzó unas 40 millones de toneladas métricas, y los científicos advierten que el volumen podría estar aumentando de forma sostenida.

Impacto ambiental y económico

En mar abierto, el sargazo cumple funciones ecológicas clave: sirve de hábitat para tortugas, peces e invertebrados y contribuye a la producción de oxígeno. Sin embargo, cuando llega en grandes cantidades a las costas, se convierte en un problema.

Las acumulaciones masivas pueden reducir el oxígeno del agua, bloquear la luz solar que necesitan los corales y las praderas marinas y afectar manglares. En las playas, la descomposición del alga libera sulfuro de hidrógeno, un gas con olor a huevo podrido que puede provocar irritación respiratoria y desalentar el turismo.

Además, contiene metales pesados como arsénico, lo que complica su tratamiento y reutilización.

El impacto económico es particularmente fuerte en destinos turísticos del Caribe, donde la presencia de sargazo ha obligado a hoteles a reducir tarifas y destinar millones de dólares a tareas de limpieza.

En México, uno de los países más afectados, las autoridades han desplegado barcos, barreras flotantes y personal especializado para contener la llegada de algas, aunque gran parte aún se recoge una vez que alcanza la costa.

El manejo del sargazo plantea un delicado equilibrio. Si bien retirarlo es clave para proteger el turismo y los ecosistemas costeros, su eliminación total en el mar podría afectar a las especies que dependen de él.

Al mismo tiempo, gobiernos, científicos y empresas exploran alternativas para convertir el alga en recursos útiles, como biocombustibles, fertilizantes o materiales industriales, aunque persisten desafíos técnicos y ambientales.

Agencias AP y Reuters

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/la-nasa-muestra-como-el-cinturon-de-sargazo-se-extendio-a-niveles-record-y-alerta-por-su-impacto-en-nid05082026/

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