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La pieza del auto que casi nadie conoce, pero arreglarla cuesta más que el motor

El catalizador es una pieza que permanece debajo del auto y a la cual no le prestan atención la mayoría de los conductores, pero su reemplazo puede convertirse en una de las reparaciones más cos...

El catalizador es una pieza que permanece debajo del auto y a la cual no le prestan atención la mayoría de los conductores, pero su reemplazo puede convertirse en una de las reparaciones más costosas del vehículo. En algunos casos, incluso puede llegar a costar más que un motor usado o reacondicionado debido al valor de los materiales con los que está fabricado.

La función del catalizador es reducir las emisiones contaminantes antes de que los gases salgan por el caño de escape. Para lograrlo, en su interior posee una estructura con miles de pequeños canales recubiertos por metales preciosos como platino, paladio y rodio, capaces de acelerar reacciones químicas que transforman gases nocivos en otros menos contaminantes.

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Precisamente, el elevado valor de esos metales explica buena parte de su costo. A eso se suma que cada catalizador está diseñado para un motor específico, debe cumplir estrictas normas de emisiones y, en muchos vehículos modernos, forma parte de un conjunto que integra sensores y otros componentes del sistema de escape. En algunos modelos incluso existen dos o más catalizadores, lo que incrementa todavía más el costo de una eventual reparación.

A diferencia de otros componentes sujetos al desgaste, el catalizador no forma parte del mantenimiento periódico del vehículo y, si el motor funciona correctamente, puede durar prácticamente toda su vida útil. Cuando falla antes de tiempo, el problema casi siempre se originó en otro componente del motor.

Una de las causas más frecuentes es que llegue combustible sin quemar al sistema de escape. Esto puede ocurrir por una falla de encendido provocada por bujías desgastadas, bobinas defectuosas o una mezcla incorrecta de combustible. Al quemarse dentro del catalizador, ese combustible eleva la temperatura hasta el punto de dañar o incluso derretir su estructura interna.

También puede deteriorarse por el ingreso de aceite o refrigerante a la cámara de combustión, situaciones que terminan contaminando el material catalítico y reduciendo su capacidad para tratar los gases de escape. A esas causas mecánicas se suman los daños físicos. Por estar ubicado debajo del vehículo, un golpe contra un lomo de burro, una piedra o una cuneta puede quebrar el núcleo cerámico que contiene en su interior.

Cómo cuidar el catalizador

La mejor forma de cuidar el catalizador es mantener en buen estado el motor. Los especialistas recomiendan no ignorar nunca la luz de “check engine”, especialmente cuando parpadea, ya que suele indicar una falla de encendido que puede terminar dañando el catalizador si el vehículo continúa circulando.

A su vez, es importante respetar los intervalos de mantenimiento, reemplazar bujías y filtros cuando corresponde, utilizar el combustible recomendado por el fabricante y solucionar rápidamente cualquier consumo anormal de aceite o pérdida de refrigerante.

Otro aspecto fundamental es evitar reemplazar el catalizador sin haber encontrado el origen del problema. Si la causa que provocó la avería continúa presente, la pieza nueva puede volver a dañarse en poco tiempo.

Los síntomas que pueden advertir una falla

Cuando el catalizador comienza a deteriorarse suelen aparecer algunos síntomas que ameritan una revisión mecánica. Entre los más frecuentes figuran una pérdida de potencia, aumento del consumo de combustible, dificultades para acelerar, ruidos metálicos provenientes del sistema de escape o el encendido de la luz de avería del motor.

Sin embargo, esos síntomas no son exclusivos del catalizador y pueden estar relacionados con otras fallas. Por eso, antes de decidir su reemplazo, los especialistas recomiendan realizar un diagnóstico completo del motor y del sistema de escape para confirmar el origen del problema.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/autos/la-pieza-del-auto-que-casi-nadie-conoce-pero-arreglarla-cuesta-mas-que-el-motor-nid23072026/

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