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Leandro Nigro, de Gran Hermano: de la distancia familiar que marcó su adolescencia a los prejuicios que rompió con el reality

Leandro Nigro ingresó en Gran Hermano: Generación Dorada a finales de mayo, cuando la edición ya llevaba varias semanas en marcha. Sin embargo, este joven de 25 años, cuyo tiempo se reparte ent...

Leandro Nigro ingresó en Gran Hermano: Generación Dorada a finales de mayo, cuando la edición ya llevaba varias semanas en marcha. Sin embargo, este joven de 25 años, cuyo tiempo se reparte entre el streaming y las redes sociales, no logró una estrategia clara y fue eliminado a través de una “placa planta” (instancia reservada para que el público elimine a quienes son considerados “jugadores pasivos” dentro del reality).

Horas después de su salida, Nigro charló con LA NACION sobre su estadía en la casa, su amor por San Lorenzo y una historia familiar que lo llevó a mantener una dolorosa distancia con un ser querido.

-¿Cuál es el sabor amargo y cuál el sabor dulce que te llevás de tu participación en Gran Hermano?

-No sé si sabor amargo porque no me siento menos jugador por haberme ido en una “placa planta”, pero sí me llevó un sabor medio feo por no haberme animado a soltarme más. No me sentía cómodo en la casa con tantas peleas y gritos. Y el sabor dulce que me queda es haber cumplido el objetivo en mi vida que era entrar y jugar lo más que pudiera. Creo que cumplir ese sueño en mi vida me pone muy feliz.

-¿Sentís que fue justa tu eliminación?

-Sí, yo sentí que fue justa. Lo que elige la gente siempre es justo, es el soberano, tiene la última palabra. Si con el “voto planta” ecidieron sacarme, fue lo más justo que podría haber pasado. La verdad es que me costó jugar, fue una casa muy complicada.

-¿Cómo fue el momento en el que decidiste probar suerte en Gran Hermano?

-En 2022 hice mi primer casting y durante la prueba me quedé helado, no sabía para dónde ir. Entonces ahí quise arrancar con las redes sociales y animarme a entrar en Gran Hermano, porque con mi expareja lo veíamos. En 2026 volví para hacer el casting y por suerte quedé, eso fue algo muy lindo.

-¿Cómo era tu vida antes de entrar en Gran Hermano?

-Yo vivo con mi hermana en Zárate, mis viejos se separaron cuando era chico. Por el momento vivo de las redes, ya era influencer previo a entrar y me mantenía con las redes.

-¿Cómo es la relación con tu hermana?

-Mi hermana es súper estudiosa, es muy cabeza fría. Me llevo muy bien con ella, tenemos una relación muy linda aunque es todo lo contrario a mí. Ella se sienta a estudiar y yo nada que ver, a mí me gustan las redes. Y agradezco la hermana que tengo porque siempre está para mí, aunque cuando le dije que entraba en Gran Hermano fue medio una discusión porque no le gusta la exposición ni que la vean, ella es muy tranquila en ese sentido.

-¿Desde que saliste del reality, tuviste oportunidad de hablar con ella?

-Sí, ya hablé. Está recontra mil feliz por mí. Si bien cuando arranqué con las redes mi familia no me bancaba porque no sabía lo que era ese mundo, el día en el que les dije que iba a entrar a Gran Hermano todos se pusieron felices y ahora también, están orgullosos de lo que logré.

-En algún momento comentaste que las discusiones y el clima de tensión en la casa te hacían sentir muy incómodo... ¿Te traía recuerdos de tu vida?

-Sí, a cosas que viví en mi infancia, pero no es un tema que quiera exponer porque no me pone para nada bien. Es verdad que en los momentos en los que había peleas o gritos, yo me nublaba y no me sentía cómodo en ese ambiente.

-¿Con quiénes tenés relación de tu familia?

-Mis viejos son como mis brazos, me llevo bien con los dos. Yo estuve cinco años peleado con mi mamá, desde mis 13 hasta mis 18, pero ahí hice un “clic” porque un día pensé en que se trataba de mi vieja y que la tenía que disfrutar. Así que ahora gracias a Dios que la tengo, y la quiero tener toda la vida porque es la mujer que más amo en esta vida. En el pasado atravesé momentos muy feos, pero me llevo muy bien. Ya pasó. Y también están mis abuelas que son un amor, ojalá las tenga siempre.

-¿Hubo alguien de tu familia, al margen de tu hermana, que se mostrara reticente con tu ingreso en Gran Hermano?

-Al principio cuando les conté, todos tuvieron la misma respuesta: “¿Cómo te vas a meter ahí? ¡Dejate de joder!”. Pero una vez que me vieron entrar y más cuando salí, en mi familia estuvieron muy contentos. También mis amigos se pusieron muy contentos, de hecho seguro que me están esperando por allá por Zárate, para hablar de todo lo que pasó. Siempre me bancaron.

-¿Dónde te ves en un futuro?

-La verdad es que tengo muchas ganas de hablar de fútbol, es algo que me encanta, me apasiona, soy enfermo de San Lorenzo. También tengo ganas de seguir con mi canal en el que streameo fútbol, o en algún streaming en el que pueda hablar de fútbol. Un canal dedicado al deporte me encantaría. Ese es mi próximo objetivo en la vida.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/leandro-nigro-de-gran-hermano-de-la-distancia-familiar-que-marco-su-adolescencia-a-los-prejuicios-nid10072026/

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