Generales

Más que un giro a la derecha, en América Latina hay una ola anti-oficialista: ¿el triunfo de Lula es un punto de inflexión?

La sorpresiva remontada de ...

La sorpresiva remontada de Lula da Silva en la segunda vuelta brasileña puso fin a una seguidilla de victorias electorales de candidatos de derecha y centroderecha.

Luego de la elección de Yamandú Orsi en Uruguay en noviembre de 2024, se sucedieron siete triunfos consecutivos de la derecha en América Latina. Esta racha ha dado lugar a que algunos analistas hablen de una “ola azul” en la región.

Esa visión es algo superficial. En realidad, desde hace ya una década hay una ola anti-oficialismo en la región. Desde 2016 la alternancia fue el resultado en 7 de cada 10 elecciones celebradas en América Latina, una tasa que se acerca a la de los años 80 del siglo pasado cuando la región atravesaba la década perdida.

El pico de esta ola tuvo lugar entre 2018 y 2023 cuando se produjeron 16 derrotas oficialistas consecutivas. Desde 2023 en adelante la ola se ha atenuado. El Partido Colorado, como es habitual, retuvo el poder en Paraguay. En El Salvador Nayib Bukele fue reelecto de manera contundente.

Los partidos gobernantes también obtuvieron sendas victorias en México, República Dominicana, Costa Rica, Ecuador y ayer en Brasil. Pero mismo tomando en cuenta estas elecciones, en lo que va de esta década la alternancia sigue siendo el resultado más frecuente.

La inesperada victoria de Lula suaviza esta ola, pero parece pronto darla por terminada. En lo que resta de la década habrá elecciones presidenciales en Argentina y Guatemala en 2027; en Paraguay y República Dominicana en 2028, y en Ecuador, El Salvador, Panamá y Chile en 2029.

Las elecciones por venir revelarán hasta qué punto el triunfo de Lula marca un punto de quiebre o no. Las tasas bajas de crecimiento económico que han caracterizado en gran medida a América Latina tras el fin del boom de las materias primas de comienzos de siglo, la creciente impaciencia de la ciudadanía frente a la falta de resolución de sus principales demandas, evidenciada en la menor duración de la luna de miel de los gobiernos (como puede apreciarse en las rápidas caídas de popularidad de las gestiones de José Antonio Kast en Chile, Keiko Fujimori en Perú o Rodrigo Paz Pereira en Bolivia), hace pensar que la ola anti-oficialista, aunque con menor intensidad que en el pico período 2018-23, dista de haber concluido.

Algo que la elección de Brasil sí muestra es que la derrota de los presidentes que van por la reelección continúa siendo un fenómeno poco frecuente en América Latina. Solo cuatro jefes de estado que buscaron un segundo mandato consecutivo fueron derrotados: Daniel Ortega en 1990 en Nicaragua, Hipólito Mejía en República Dominicana en 2004, Mauricio Macri en Argentina en 2019 y Jair Bolsonaro en 2022.

De hecho, cuatro de las siete victorias de oficialismos latinoamericanos en lo que va de la década en curso fueron casos de jefes de estado que buscaron la reelección: Nayib Bukele en El Salvador (2024), Luis Abinader en República Dominicana (2024), Daniel Noboa en Ecuador (2025) y Lula da Silva ayer. Incluso en un contexto adverso en el que prevalece el castigo a los oficialismos, la reelección consecutiva les brinda una ventaja a los partidos gobernantes.

Un comentario final sobre la elección del domingo en Brasil: desde el retorno a la democracia en 1985 fue la primera vez en que se invirtió en el balotaje el resultado de la primera vuelta.

En las anteriores 7 elecciones definidas en el segundo turno (1989, 2002, 2006, 2010, 2014, 2018 y 2022) el candidato más votado en la primera vuelta resultó elegido presidente. Aunque en Brasil es la primera vez que se invierte el resultado en el ballotage, se trata de un fenómeno cada vez más frecuente en América Latina. Contando la elección de ayer 66 contiendas presidenciales fueron definidas a través de una segunda vuelta en la región.

En 23 de ellas, incluyendo el triunfo de Lula de este domingo, se revirtió en el ballotage el resultado del primer turno electoral. Visto en perspectiva, la ventaja de Flavio Bolsonaro no era lo suficientemente contundente como para dar por cerrada la partida, aunque a pesar de ello los antecedentes comparados ciertamente lo favorecían. De las 63 elecciones decididas en ballotage, solo en seis de ellas los dos candidatos que pasaron al segundo turno superaron el 40% en primera vuelta.

Solo en una de ellas el candidato que ingreso en segundo lugar fue elegido presidente: fue Lula da Silva en la elección de este domingo.

El autor es Magíster en Sociología (LSE) y Lic. en Ciencias Políticas (UCA). Es analista senior en Medley Global Advisors y profesor de los cursos de política latinoamericana y teoría de las relaciones internacionales en la UCA

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/mas-que-un-giro-a-la-derecha-en-america-latina-hay-una-ola-anti-oficialista-el-triunfo-de-lula-es-un-nid26102026/

Volver arriba