Milo J íntimo, después del Oro: de cómo la música lo salvó de no ser feliz al día que celebró como “si Morón ascendiese a primera”
“Estoy sintiendo felicidad, un poco extasiado pero extasiado bien”. Cuando ingresamos a la zona de camarines para encontrarnos con Milo J, apenas veinte minutos después de que subiera al escen...
“Estoy sintiendo felicidad, un poco extasiado pero extasiado bien”. Cuando ingresamos a la zona de camarines para encontrarnos con Milo J, apenas veinte minutos después de que subiera al escenario del Teatro Coliseo a recibir el Gardel de Oro en la 28a. entrega de los premios organizados por Capif, el músico de Morón ya estaba sentado en un sillón con todas las estatuillas ganadas en su regazo. Feliz, algo tímido, mirando de reojo a su familia y a sus amigos que lo acompañaban, dispuesto a conversar unos minutos de algo que aún no lograba procesar del todo.
“Lo que más disfruté de esta noche es haber podido vivirlo con mi familia. En los recesos iba, los saludaba. Vivirlo con ellos fue hermoso”, cuenta Camilo Joaquín Villarruel (Milo J), quien el próximo 25 de octubre recién cumplirá 20 años.
Hablábamos de sus amigos, esos que están ahí a centímetros y esos que son parte de su contención. “Ellos también son parte de mi equipo de laburo. Mis dos amigos de toda la vida, uno es mi filmmaker y otro mi stage. Los dos son parte de esto, de los 12, 13 premios que gané. Es un orgullo para mí. Es como estar en casa todo el tiempo". Milo dice “12, 13 premios” y es porque aún un rato después de la ceremonia nadie tiene bien en claro cuántas estatuillas ganó. Y fueron 13, porque la que ganó ¡FAlklore! le corresponde tanto a él como a Mex Urtizberea y como a todo el colectivo que integran esa locura que empezó como ¡FA! y tuvo esta ramificación precisamente impulsada por Milo J como anticipo al disco folklórico que lanzaría luego, La vida era más corta, y que devendría en esta estampida de premios.
–¿Sos consciente de todo lo que logró tu música?
–Creo que nunca termino de ser consciente, la verdad, pero eso es lindo. Me sigo sorprendiendo con lo que me pasa. Más allá de las cámaras y todo eso, es lindo. Yo fui el personaje secundario de mi propia vida toda la vida, y ahora ser seleccionado de esta manera es una locura. Nunca hay que dejar de sorprenderse y de ser consciente de todo.
–Solés decir y lo dijiste en el escenario que la música te salvó. ¿De qué te salvó la música?
–Me salvó de no ser feliz. Una de las peores cosas que te pueden pasar en vida y a eso me refiero cuando digo eso. Yo encuentro tranquilidad, encuentro confort, encuentro breves momentos de felicidad como estos y la música me salvó de no vivirlos.
–Durante la alfombra roja le preguntamos a los artistas a quién le darían el Oro y casi todos te eligieron a vos. ¿Vale doble contar con el apoyo de tus colegas?
–Cien por ciento, vale triple, cuádruple, quíntuple. Hay gente que respeto muchísimo, por no decir todos, a todos los respeto muchísimo, tanto a los del palo del folklore como a los del pop, el RKT, todos. Yo siento que esto también tiene valor porque los demás artistas están de acuerdo.
–Te siguen muchos jóvenes y hoy sos ejemplo para ellos de trabajo, de sacrificio, de talento. ¿Qué les dirías?
–Que no vean el éxito solamente como lo material, que se sientan satisfechos con lo que hagan. Es un viaje de ida.
–En un momento, del público te gritaron “lo lograste”. ¿Qué importancia tienen esas palabras para vos?
–Es un sample que está en una parte muy corta de una canción. Y representa para mis padres y para mí, en el momento en que lo hice, todo lo que se sufre para llegar a este momento. Es muy emocionante porque me hace recordar todo lo que viví.
–Este es un disco inminentemente folklórico. ¿Cuál es tu primer recuerdo del folklore?
–Mi primer recuerdo del folklore viene del colegio. Lo que más me impacta de esta música es una cosa que dijo Maggie Cullen en “¡FAlklore!" 1: “Vos lo escuchás y estás siempre en tu casa, no importa dónde estés, en qué país, en qué ciudad”. El folklore es un género que me hace sentir cómodo escuchándolo.
–¿Se te vino a la mente algún momento de tu infancia cuando subías a recibir el Gardel de Oro?
–Si, porque no vengo de un lugar donde estamos llenos de oportunidades, llenos de herramientas, llenos de comida y llenos de plata. Y llegar a estos lugares viniendo de Morón Sur, no es tan fácil como algunos piensan. Muchos piensan que porque hacemos temas tristes, sentidos, tranquis, somos igual a los de clase media, media alta. Soy del barrio San José de Morón, como todos mis amigos que están acá. Con algunos comparto cuadra. Sabemos bien todo lo que sufrimos, todo lo que se sufre para llegar hasta acá.
Milo J cuenta que “hoy recordaba la primera gala de los Gardel” a la que fue. Ayer nomás, hace apenas dos años. “Más allá de que no gané tanto, el que gané, que fue Artista revelación, lo sentí como si Morón ascendiese a primera”. Su querido Gallo tenía que aparecer en algún momento de la charla. Y el cierre fue el momento indicado.
–¿Cómo te llevás todos estos Gardel a Morón?
(Pide que le alcancen un bolso y muestra la parte delantera, ahí donde brilla el escudo del equipo de sus amores) Con esto, con el bolso de Morón.