“Nos preocupa”: los adolescentes porteños pasan tres meses al año frente al celular y el 40% presenta alertas de salud mental
Los números son elocuentes y confirman lo que se sospechaba: los estudiantes que pasan más horas frente a la pantalla del celular tienen peores indicadores de salud mental. Lo nuevo es que esta c...
Los números son elocuentes y confirman lo que se sospechaba: los estudiantes que pasan más horas frente a la pantalla del celular tienen peores indicadores de salud mental. Lo nuevo es que esta conclusión surge de un estudio local hecho entre 3261 estudiantes de primero y cuarto año de secundaria, de 83 escuelas públicas y privadas de la ciudad de Buenos Aires. De acuerdo con los resultados, en promedio, los estudiantes porteños pasan 6 horas y 10 minutos con el celular y el 40% presenta señales de ansiedad, depresión o somnolencia.
Los datos surgen de un estudio que realizó el investigador Fabricio Ballarini, director del Departamento de Ciencias de la Vida del Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA) para el Gobierno de la Ciudad. Ballarini aplicó en una muestra representativa de escuelas el mismo relevamiento que venía realizando en la red de escuelas Itinere, pero con un universo más grande y en estudiantes de todos los niveles socioeconómicos. El relevamiento se hizo entre abril y julio de este año y los resultados fueron presentados oficialmente este mediodía por la ministra de Educación de la ciudad, Mercedes Miguel.
Es la primera vez que se realiza una medición de este tipo y, a diferencia de otras estadísticas, para este trabajo no se les preguntó a los estudiantes cuánto tiempo pasaban frente a la pantalla sino que se les pidió que abrieran la aplicación de sus celulares que lo mide. También se tomó nota de cuáles eran las aplicaciones más usadas. Allí, los resultados fueron contundentes: la principal app usada por los adolescentes es TikTok y casi la mitad del tiempo de uso del teléfono es en esta plataforma de videos cortos. Entre quienes la tienen como la aplicación que más utilizan, el tiempo de pantalla promedio alcanza las 6 horas y 34 minutos diarios.
El estudio reveló que el tiempo en pantalla promedio supera las seis horas diarias y que cuatro de cada 10 chicos presentan al menos una señal de alerta en indicadores de bienestar socioemocional.
“Entre los estudiantes que más usan el celular, los indicadores de ansiedad, depresión, somnolencia diurna y uso problemático del teléfono presentan mayores señales de alerta. En conjunto, cuatro de cada 10 presentan al menos una señal de alerta”, dice el informe titulado “Monitoreo de tiempo de pantalla en estudiantes de nivel secundario de la Ciudad de Buenos Aires”, una investigación conjunta del Ministerio de Educación de la ciudad y el ITBA.
Según explicó la ministra, luego de la decisión de restringir el celular en las aulas, en 2024, recibieron la preocupación de un grupo de madres y padres del movimiento Manos Libres, que le planteaban que al no utilizar el celular en las aulas, se daba como una especie de síndrome de abstinencia. “Al salir, al ir al club, en una pijamada, en una salida, los chicos estaban aún más metidos en el celular: por eso decidimos medirlo. Y a la vez, este año directamente prohibimos los celulares en secundaria para estudiantes y docentes. En paralelo, impulsamos proyectos para trabajar con los padres en el afuera, porque nos preocupa. Hoy, ya tenemos 107.000 familias que firmaron un acuerdo para retrasar la edad de inicio del primer celular hasta los 13 años”, explica Miguel.
“El uso problemático, tanto del celular como de la tecnología en general parece tener más peso en el bienestar de los adolescentes que la cantidad de tiempo en pantalla que pasan”, indica el informe.
Tres meses al año frente al celularLas seis horas y 10 minutos diarias se ubican como un valor de rango medio alto para referencias de estudios internacionales similares.Esto es equivalente a un cuarto del día de exposición al teléfono, que suma unos 92 días al año. Es decir, que los chicos pasan unos tres meses del año frente al celular”, ilustra Miguel. Ballarini aporta que es casi equivalente a una jornada laboral.
“El dato de las 6 horas y 10 minutos es una cantidad de tiempo bastante superior al promedio regional. Lo tomamos en alumnos de primero y de cuarto año, y lo que vimos es que, a medida que pasa el tiempo, pasan más horas en pantalla. Los de primero, en promedio, están 5 horas 44 minutos y los de cuarto 6 horas 35 minutos. Si lo comparamos con las mediciones anteriores que veníamos haciendo, podemos ver que este tiempo crece año a año. Y si lo comparamos con otros estudios internacionales es significativamente mayor: los papers de adolescentes hablan de 3 horas 30 minutos, aproximadamente”, detalla a LA NACION Ballarini.
“Estamos en valores muy altos”, sintetiza, y agrega: “Cuando dividimos al grupo entre los que más usan y los que menos usan, tomando el percentil más 85% y el menos 15%, las diferencias son notorias: los que más usan lo usan más de 11 horas y los que menos lo usan lo usan 3 horas. Esto es una foto de la realidad, que nos da más alto que años anteriores”.
Según nivel socioeconómicoLos investigadores también observaron diferencias según el nivel socioeconómico. Los chicos y las chicas de los quintiles socioeconómicos más bajos pasan en promedio una hora y media más que la media al día que los del quintil más alto. “La gran discusión a nivel mundial es si esto es una correlación o una causalidad, y para eso vamos a hacer un estudio longitudinal. Probablemente lo que incida es la falta de oportunidades de recreación o espacios o ámbitos o entornos para tener otras miradas sobre el tema”, dice Ballarini.
El psicólogo norteamericano Jonathan Haidt, autor de Generación Ansiosa, fue el gran impulsor de la teoría que relacionó un mayor tiempo de uso de celulares y redes sociales con indicadores de trastornos de salud mental en la adolescencia. De todas formas, las estadísticas que presentó siempre mostraron una correlación, no una causalidad. En esa misma línea se impulsó esta investigación: con la idea de tener números propios sobre si el mayor uso de celulares impactaba en la salud mental.
“Para esto, cruzamos los datos con autorreportes de los chicos, utilizando mediciones internacionales estandarizadas, en las que se les pregunta a los estudiantes si están de acuerdo con determinada afirmación, con indicios de cierta sintomatología cercana a la depresión o a la ansiedad. De ninguna manera es un diagnóstico”, aclara Ballarini. “Pero lo que encontramos es que un mayor tiempo en pantalla se asocia con mayores indicadores de riesgo. Los que dan un reporte más alto tienen mayores señales de alerta”, agrega.
Cuatro señales de alertaEl estudio evaluó cuatro indicadores: ansiedad generalizada, depresión, somnolencia diurna y uso problemático del smartphone. Los estudiantes contestaron una serie de preguntas que permitieron determinar si existen o no señales de alerta. Los resultados muestran que el 31% de los estudiantes presenta señales de alerta en ansiedad; el 38%, en depresión; el 37%, en somnolencia diurna; y el 25% en uso problemático del celular. En conjunto, cuatro de cada diez estudiantes presentan al menos una de estas señales de alerta.
Al comparar a los estudiantes según presenten o no cada una de esas señales, los casos más problemáticos son aquellos que pasan más tiempo de pantalla que quienes no lo están. Las mayores diferencias aparecieron en depresión: quienes reportan este síntoma pasaron 49 minutos más. (Unas 6 horas 43 minutos frente a 5 horas 53 minutos de quienes no). En uso problemático del celular, también: quienes dijeron hacer un uso problemático habían tenido un promedio de 47 minutos más frente a la pantalla (unas 6 horas 47 minutos frente a 6 horas de de quienes no). En el autorreporte de ansiedad la diferencia es de 36 minutos, y en somnolencia diurna, de 19 minutos.
“Los estudiantes que se califican con riesgo tienen mayor correlación en depresión y uso problemático del celular. Pero no podemos decir que esa es la causa: si por el uso de celular se sienten peor o porque se sienten así usan más el celular”, apunta Ballarini.
El estudio también muestra diferencias entre mujeres y varones: las mujeres presentan promedios más elevados en los cuatro indicadores evaluados, con las brechas más amplias en ansiedad (+2,77 puntos más) y depresión (+2,69 puntos). Además, pasan, en promedio, 30 minutos más por día frente a la pantalla que los varones.
En el estudio se relevaron el tiempo objetivo de uso de pantalla, indicadores de uso problemático del celular, así como también los hábitos de uso tecnológico. “Al evaluar simultáneamente los aportes de estas tres variables a los parámetros de ansiedad, depresión y somnolencia diurna, se encontró que el tiempo de pantalla es relevante, pero el uso problemático —tanto del celular como de la tecnología en general— parecen tener más peso en el bienestar de los adolescentes”, dice el documento.