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Por qué algunas personas hacen crujir los dedos con frecuencia y qué problemas puede traer: “Hay que tener cuidado”

Para algunas personas es una costumbre cotidiana; para otras, un ruido que genera impresión. Hacer crujir los dedos suele despertar preguntas sobre qué ocurre dentro de las articulaciones y si re...

Para algunas personas es una costumbre cotidiana; para otras, un ruido que genera impresión. Hacer crujir los dedos suele despertar preguntas sobre qué ocurre dentro de las articulaciones y si repetir ese movimiento puede dañarlas. El médico cardiólogo Jorge Tartaglione abordó esas dudas en LN+ y puso el foco en una creencia extendida: que ese hábito provoca artrosis.

El especialista explicó que el sonido está relacionado con la formación de una burbuja de gas en el líquido que se encuentra dentro de la articulación cuando esta se estira. Durante su exposición, sostuvo que la asociación entre crujirse los dedos y desarrollar artrosis es un mito y mencionó investigaciones que, según describió, no encontraron esa relación.

Sin embargo, también marcó una diferencia entre ese gesto y las maniobras realizadas sobre otras partes del cuerpo. “Hay que tener cuidado”, advirtió al referirse a los movimientos bruscos de la columna cervical. Además, dejó una recomendación para quienes hacen sonar sus articulaciones: si el crujido duele, hay que consultar.

Tartaglione - ¿Crujir los dedos provoca artrosis?De dónde viene el ruido de las articulaciones

Durante su informe, Tartaglione invitó a los integrantes del programa a hacerse sonar los dedos y preguntó a qué atribuían ese ruido. Las respuestas dieron paso a una explicación sobre lo que sucede dentro de la articulación al realizar el movimiento.

“Al estirar la articulación se forma una burbuja de gas”, señaló. El médico ubicó ese fenómeno en el líquido que permite el movimiento articular y lo relacionó con el sonido que se escucha al crujir los dedos.

También mencionó que ese proceso pudo observarse mediante una resonancia magnética realizada mientras se producía el movimiento. Su explicación se centró en el mecanismo del ruido, más allá de que algunas personas repitan el gesto porque les gusta hacerlo o escucharlo.

Qué dijo sobre la relación con la artrosis

Tartaglione planteó esa asociación como una pregunta de verdadero o falso y, después de escuchar las respuestas de los conductores, sostuvo que crujirse los dedos no implica desarrollar artrosis.

Para fundamentar su explicación, mencionó el caso de un médico que hizo sonar sus dedos durante años sin presentar esa enfermedad y un estudio con 215 personas que, según relató, no encontró una asociación entre el hábito y la artrosis.

“Es un mito”, resumió. La conclusión de su exposición estuvo dirigida a esa creencia específica, una de las inquietudes que suelen acompañar a quienes realizan el gesto con frecuencia.

El especialista agregó, no obstante, una señal que merece atención: la aparición de dolor al hacer crujir una articulación. En ese caso, recomendó consultar, en lugar de interpretar el ruido como una costumbre sin importancia.

La advertencia sobre los movimientos del cuello

Uno de los puntos en los que Tartaglione puso mayor énfasis fue la diferencia entre hacer sonar los dedos y someter el cuello a movimientos bruscos para obtener un crujido.

“Cuidado cuando hacés sonar la columna cervical”, expresó. También se refirió a las maniobras en las que otra persona realiza un movimiento repentino sobre la cabeza durante un masaje.

El cardiólogo afirmó que, en su experiencia personal, había visto accidentes cerebrovasculares asociados a ese tipo de movimientos. Presentó esa advertencia a partir de los casos que dijo haber observado y explicó que, por ese motivo, pide evitar esas maniobras cuando recibe atención.

Su mensaje fue no trasladar la explicación sobre los dedos a cualquier movimiento que produzca un sonido. La advertencia sobre la zona cervical ocupó un lugar separado de su respuesta al mito de la artrosis.

Cómo cuidar las articulaciones

Hacia el final del informe, Tartaglione amplió la conversación a los hábitos que contribuyen al cuidado del cuerpo. Destacó tres aspectos: moverse más, mantener un peso saludable y fortalecer los músculos.

El médico remarcó la importancia de combinar actividades como la caminata con ejercicios de fuerza. Su propuesta fue incorporar ambas formas de movimiento a la rutina y prestar atención a las condiciones físicas de cada persona.

También abordó la diferencia entre caminar y trotar, y señaló que la elección depende de factores como la edad y la intensidad del ejercicio. Durante el intercambio, destacó la caminata rápida como una alternativa y recordó la necesidad de considerar el estado de las rodillas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/por-que-algunas-personas-hacen-crujir-los-dedos-con-frecuencia-y-que-problemas-puede-traer-nid13102026/

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