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Probamos el Galaxy A57, el nuevo celular de Samsung que llegó al país y coquetea con la gama alta

En la Argentina actual, hablar de celulares ya no implica solamente mostrar el modelo más caro o el que tiene la cámara más impresionante. La verdadera pelea está en la gama media, ese segmento...

En la Argentina actual, hablar de celulares ya no implica solamente mostrar el modelo más caro o el que tiene la cámara más impresionante. La verdadera pelea está en la gama media, ese segmento donde millones de usuarios buscan un equipo que funcione bien, tenga buena batería, saque lindas fotos y aguante varios años sin obligarlos a vender un riñón en el intento. Porque sí, todos miran de reojo a los equipos premium, pero cuando llega el momento de pagar, el bolsillo suele tener la última palabra.

Por eso el lanzamiento del nuevo Samsung Galaxy A57 no es un movimiento menor para Samsung. La serie Galaxy A se transformó hace tiempo en uno de los pilares de ventas de la marca en mercados como el argentino, donde la financiación, la relación precio-calidad y la duración del equipo pesan tanto como la ficha técnica. De hecho, distintos reportes del mercado muestran que la mayoría de los smartphones vendidos en el país pertenecen justamente a la gama media, un segmento que creció mientras los equipos de alta gama quedaron cada vez más lejos del consumidor promedio.

Y ahí aparece el gran desafío de marcas como Samsung: acercar funciones que antes parecían exclusivas de los flagship a teléfonos mucho más accesibles. Pantallas AMOLED, cámaras con inteligencia artificial, resistencia al agua y varios años de actualizaciones ya dejaron de ser un lujo reservado para unos pocos. El Galaxy A57 llega (junto a su hermano menor, el A37) justamente para ocupar ese espacio incómodo pero enorme donde vive gran parte del público argentino: usuarios que quieren sentirse cerca de la experiencia premium, aunque la economía obligue a mirar el precio antes que el deseo.

Tuvimos la oportunidad de probar el Galaxy A57 antes de su debut en el país y te contamos qué tal es este equipo, que tiene un precio de lista de 1.299.999 pesos. Samsung acompaña el lanzamiento local con varios beneficios, como la posibilidad de pagarlo en 12 cuotas (hasta el 31 de mayo), entregar equipos viejos como parte de pago, un arreglo de pantalla rota durante el primer año (para el A57), o descuentos si se agregan auriculares o un reloj. El Galaxy A37, más modesto, tiene un precio de 1.099.999 pesos: lleva un procesador un poco más lento, menos RAM y almacenamiento, un gran angular más limitado.

Unboxing

El unboxing del Samsung Galaxy A57 no trae demasiadas sorpresas y sigue la línea que la industria viene adoptando desde hace algunos años. Dentro de la caja encontramos el teléfono, la documentación básica y el cable USB-C para carga y transferencia de datos. El cargador ya no está incluido, una decisión que ya se volvió habitual incluso en la gama media y que obliga a muchos usuarios a reutilizar uno que ya tengan en casa o a comprarlo por separado.

Sin embargo, hay un detalle interesante en la presentación del equipo que marca una diferencia respecto a la generación anterior. A diferencia del Samsung Galaxy A56, que llegaba en una caja de cartón bastante delgada y con una sensación de protección algo limitada, el nuevo A57 apuesta por un packaging mucho más sólido y robusto. La caja transmite una mejor sensación en mano y da la impresión de cuidar más al dispositivo durante el traslado, un cambio menor pero que muestra que Samsung también presta atención a esos pequeños detalles de la experiencia de compra.

Un rediseño no muy jugado, pero con aciertos

En términos técnicos, el Samsung Galaxy A57 sigue demostrando hasta qué punto la gama media evolucionó en los últimos años. Ya no estamos hablando de teléfonos “correctos” o llenos de recortes, sino de equipos que tranquilamente pueden darle una experiencia muy cercana a la premium a la enorme mayoría de los usuarios. Acá Samsung apuesta por una pantalla Super AMOLED+ de 6,7 pulgadas con 120 Hz, muchísimo brillo para exteriores y protección Gorilla Glass Victus+, algo que hace apenas poco tiempo parecía reservado para modelos mucho más caros. A eso se suma resistencia al agua IP68 y un marco de aluminio que le da una sensación bastante más sólida y elegante en mano.

Por dentro aparece el nuevo procesador Exynos 1680 fabricado en 4 nanómetros, acompañado por 8 GB de RAM y 256 de almacenamiento (no estaría mal que llegue la versión con 512 GB, pero no es el año ideal para eso). En el uso diario, el equipo se mueve rápido, responde bien y transmite esa sensación de fluidez que hoy el usuario ya exige incluso en la gama media. La batería mantiene los 5000 mAh con carga rápida de 45W y Samsung vuelve a jugar una carta muy importante: las actualizaciones. El A57 llega con Android 16, One UI 8.5 y promete seis años de actualizaciones, algo que para muchos usuarios termina siendo casi tan importante como la potencia o la cámara.

Ahora bien, si uno pone el A57 al lado del Samsung Galaxy A56, queda claro que Samsung no quiso revolucionar nada. Y probablemente hizo bien. El A56 ya había sido un equipo muy sólido dentro de la gama media, así que la marca optó más por pulir detalles que por cambiar radicalmente la fórmula. La experiencia general es bastante similar, con mejoras puntuales, pero sin un salto gigante generacional como sí ocurrió en años anteriores dentro de la línea Galaxy A.

Donde sí se nota una evolución interesante es en el diseño. El nuevo A57 es más delgado (apenas por abajo de los 7mm), más liviano y bastante más cómodo en mano que el modelo anterior. Puede parecer un cambio menor cuando uno mira la ficha técnica, pero en el uso cotidiano se siente rápido. Además, Samsung redujo bastante el relieve del módulo de cámaras trasero, algo que le da un aspecto más limpio y moderno. Son pequeños retoques, sí, pero terminan haciendo que el teléfono se vea y se sienta más refinado sin perder esa esencia de gama media equilibrada que tan bien le viene funcionando a Samsung en mercados como el nuestro.

IA y cámaras

En el apartado fotográfico, el celular mantiene una configuración muy completa para la gama media, encabezada por una cámara principal de 50 megapíxeles con estabilización óptica, acompañada por un ultra gran angular de 12 megapíxeles y un sensor macro de 5 megapíxeles. En el frente aparece una cámara selfie de 32 megapíxeles. Más allá de los números, donde realmente se nota la evolución frente al Galaxy A56 es en el procesamiento de imagen. Samsung trabajó bastante el software y eso se traduce en fotos con mejor rango dinámico, colores más equilibrados y un modo nocturno bastante más consistente. El salto no pasa tanto por el hardware puro, sino por cómo el teléfono interpreta y procesa cada escena, algo donde la inteligencia artificial empieza a jugar cada vez más fuerte.

Y justamente la IA es uno de los grandes ejes de este nuevo Galaxy A57. Samsung incorporó varias funciones heredadas de equipos más caros de la línea Galaxy S, llevando herramientas inteligentes a un segmento mucho más masivo. El teléfono incluye traducción en tiempo real, edición inteligente de fotografías, búsqueda contextual con Circle to Search y distintas optimizaciones automáticas para texto, audio e imágenes. Muchas de estas funciones pueden parecer pequeñas al principio, pero en el uso diario terminan marcando diferencias reales. La sensación es clara: Samsung quiere que la inteligencia artificial deje de ser un lujo exclusivo de la gama alta y empiece a convertirse en parte natural de cualquier smartphone moderno.

En conclusión

Después de varios días de uso, queda claro que el Samsung Galaxy A57 apunta directamente al segmento más importante del mercado argentino: el de quienes buscan un teléfono equilibrado entre precio, diseño, rendimiento y durabilidad. No intenta competir contra los ultra premium de la serie Galaxy S, sino ofrecer una experiencia muy cercana en muchos aspectos, pero a un valor mucho más razonable. Y ahí es donde Samsung parece haber encontrado nuevamente la fórmula correcta. Porque para muchísima gente la aspiración sigue estando en la gama alta, pero la realidad económica obliga a buscar opciones más racionales sin resignar demasiado en el camino.

El Galaxy A57 cumple justamente ese rol. Tiene buena pantalla, un diseño mucho más refinado que generaciones anteriores, cámaras sólidas, batería para todo el día y varios años de actualizaciones aseguradas. Quizás no sea el teléfono más revolucionario del año, pero sí uno de los más equilibrados que hoy se pueden encontrar dentro de la gama media premium. Un equipo pensado para quienes quieren entrar al ecosistema Samsung sin tener que desembolsar lo que cuesta un Galaxy S, pero sin sentir tampoco que están llevando un dispositivo limitado en prestaciones.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/tecnologia/probamos-el-galaxy-a57-el-nuevo-celular-de-samsung-que-llego-al-pais-y-coquetea-con-la-gama-alta-nid22052026/

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