Qué significa el veto de Katie Hobbs al presupuesto partidista en Arizona: “Es imprudente”
La gobernadora Katie Hobbs vetó este 5 de mayo el paquete presupuestario impulsado por la legislatura de ...
La gobernadora Katie Hobbs vetó este 5 de mayo el paquete presupuestario impulsado por la legislatura de Arizona. La funcionaria calificó la propuesta como un modelo de gestión disfuncional que afectaría los servicios del estado. Con esta decisión, el gobierno estatal busca una nueva negociación que priorice el gasto en infraestructura y programas sociales.
El sentido del veto de Katie Hobbs para la estabilidad económicaLa gobernadora demócrata expuso los motivos de su oposición al documento legislativo. De acuerdo con su declaración oficial, “este presupuesto está desbalanceado y es imprudente. De ser aprobado, Arizona no cumpliría sus obligaciones de deuda y las vidas de los niños vulnerables se verían amenazadas".
En la página web oficial del gobierno de Arizona, la gobernadora afirmó que el plan permitiría que el Estado se declare en cese de pagos mientras concede beneficios tributarios a sectores con un alto potencial adquisitivo.
Por otro lado, denunció que la propuesta “entrega más de US$600 millones en exenciones fiscales a multimillonarios, centros de datos e intereses especiales". Para Hobbs, este desvío de recursos obligaría a “expulsar hasta a 200 mil arizonenses de la atención médica y quitarles la comida de sus mesas".
Consecuencias del presupuesto republicano en servicios críticosEl veto de Hobbs también responde a una serie de recortes que, según la oficina del Ejecutivo, desmantelarían la red de seguridad del estado. Entre los puntos más críticos, destacó el recorte de US$1,8 millones al programa SUN Bucks. “Dejaría a 640 mil niños con hambre durante el verano y provocaría la pérdida de US$79 millones en fondos federales complementarios”, remarcó.
En materia de seguridad y recursos naturales, el presupuesto rechazado eliminaba el financiamiento para los fondos de litigio y protección del río Colorado y para el Departamento de Silvicultura y Gestión de Incendios (DFFM, por sus siglas en inglés).
Sobre este último punto, la gobernadora advirtió que no invertir en la supresión de incendios forestales pone a los ciudadanos en riesgo. Además, criticó que la Legislatura se negara a utilizar su propio fondo acumulado de US$28 millones, incluido US$6 millones que podrían destinarse a reemplazar alfombras, mejorar un estudio de medios y renovar oficinas.
Reacciones de organizaciones sociales ante el veto en ArizonaDiversas entidades civiles respaldaron la decisión de la gobernadora. Nicole Newhouse, directora ejecutiva de la Arizona Housing Coalition, señaló que el presupuesto falló al intentar desviar US$14 millones del Fondo fiduciario de Vivienda.
“Esta acción pone en riesgo proyectos que ya recibieron asignaciones, amenazando con interrumpir los compromisos que el estado ya ha asumido con las comunidades”, indicó en el portal del Gobierno.
Por su parte, April Bradham, directora de la Arizona Food Bank Network, enfatizó que el presupuesto no financiaba programas de nutrición esenciales en un momento donde las visitas a los bancos de alimentos superan los registros históricos: “Es fundamental que financiemos programas que apoyen a las familias que necesitan ayuda para obtener alimentos”.
Ante este escenario, Hobbs hizo un llamado final a los legisladores: “Regresemos a la mesa de negociaciones y tomémonos en serio el cumplimiento con los habitantes de Arizona“.