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Racing goleó a Defensa y Justicia, Maravilla anotó tras fallar un penal y la gente cantó por la final del Mundial

En plena euforia mundialista, mientras la atención de los futboleros de todo el planeta está puesta en la final que Argentina y España protagonizarán el domingo, en Nueva Jersey, Racing y Defen...

En plena euforia mundialista, mientras la atención de los futboleros de todo el planeta está puesta en la final que Argentina y España protagonizarán el domingo, en Nueva Jersey, Racing y Defensa y Justicia salieron a la cancha del estadio Centenario de Quilmes, donde los entrenadores Juan Pablo Vojvoda y Julio Vaccari iniciaban sus respectivos ciclos en un duelo de eliminación directa, por la Copa Argentina.

En la Academia, después de dos años y medio de un ciclo que incluyó la consagración en la Copa Sudamericana 2024 y la Recopa Sudamericana 2025, la pretemporada no tuvo la presencia de Gustavo Costas, cuyo despido a fines de mayo había expuesto una grieta feroz por la decisión del presidente Diego Milito.

Vojvoda había sido catalogado por el mandamás racinguista como un “entrenador institucional”, ya que desde el club consideran que se amoldará a la pretensión de promover juveniles y no realizar muchas contrataciones. El lateral izquierdo Alfonso Espino; los mediocampistas centrales Matías Kranevitter y Ulises Ortegoza; y el delantero Lautaro Díaz (hijo de Roberto "Ropero" Díaz, ex jugador académico) son los futbolistas que llegaron.

Espino, quien a los 34 años llegó desde Rayo Vallecano de España, fue el único de los refuerzos que estuvo en el primer once inicial del ciclo, en el que también ingresó el juvenil Alejandro Tello, cuyas actuaciones durante la pretemporada llamaron gratamente la atención de Vojvoda, quien apeló a un 4-1-3-2 en el que el pibe acompañó a Matías Zaracho y Matko Miljevic por delante de Santiago Sosa, el mediocampista central.

Adrián Martínez, el goleador que se transformó en ídolo de los racinguistas y busca volver a su mejor versión tras un semestre negativo, tuvo como compañero de ataque a Santiago Solari, quien no jugó tan cerca a la banda -como antes- y se paró más próximo al 9.

Tan solo cuatro minutos después de iniciado el encuentro, en una acción que se gestó por la derecha y que tuvo varios intentos fallidos de frenar la pelota y/o poder rematarla, Matko Miljevic recibió solo pasando la medialuna, remató de derecha y puso la pelota contra el poste izquierdo de Lautaro Amadé, cuya volada no pudo evitar el 1-0.

Miljevic, quien en el libro de pases anterior recaló en Racing a cambio de 3.000.000 de dólares, había estado muy lejos de la versión que mostraba en Huracán. “Acá estoy”, celebró su gol el nacido en Estados Unidos, quien a los 29 minutos pinchó la pelota para la irrupción de Ezequiel Cannavo en el área, donde Máximo Rodríguez lo sujetó, por lo que Pablo Dóvalo sancionó penal.

Pese a la presencia de Adrián Martínez, el goleador que en el semestre pasado había dilapidado una pena máxima clave ante Independiente, Marcos Rojo se hizo cargo de la ejecución y, con un potente zurdazo, puso el balón a la derecha de Amadé, quien se arrojó a la izquierda.

La diferencia obtenida por el equipo de Vojvoda en media hora resultaba exagerada en relación al desarrollo del encuentro, en el que Defensa y Justicia había dispuesto de tres aproximaciones al área de Facundo Cambeses, quien a los 6 minutos tuvo una gran respuesta para arrojarse abajo y evitar el empate ante un potente remate del extremo Juan Manuel Gutiérrez.

El común denominador de esas acciones de riesgo en favor del Halcón estuvo dado por el sector en el que se generaron: la espalda de Espino. El uruguayo, que tendrá la ardua tarea de reemplazar a una figura como Gabriel Rojas (transferido a Cruzeiro), mostró mayor predisposición a internarse en campo rival que en custodiar su retaguardia.

Leandro Fernández, quien a los 35 años regresó a Defensa y Justicia, recortaría la distancia en el quinto minuto del segundo tiempo, con una buena combinación por izquierda: juntó un par de pases entre el lateral Máximo Rodríguez y el extremo Agustín Hausch, quien puso un centro bajo y cruzado para Fernández, quien definió -sin marcas- a la izquierda de Cambeses.

Cuando Defensa lucía mejor, Racing se reactivó y convirtió con una muy buena jugada que se gestó en el mediocampo, siguió por la derecha con la combinación entre Cannavo y Zaracho, y terminó con un centro a la cabeza de Santiago Sosa, que llegó sorpresivamente para hacer el 3-1.

A los 16, Maravilla Martínez fue a buscar una pelota al espacio y habilitó a Solari, quien hizo pasar de largo al arquero con un amago, pero increíblemente no convertiría: remató dos veces y el balón dio contra Damián Fernández, que en la segunda ocasión la sacó con la mano, por lo que Dóvalo dio penal, pero amonestó al zaguero en vez de expulsarlo. La acción no pudo ser revisada, ya que el VAR se implementará desde la próxima ronda.

Maravilla, que no se había encargado del penal inicial, tomó la pelota para buscar un gol que liquidara el pleito y le devolviera un poco de confianza, pero no lo lograría: remató abierto, sin tanta potencia, Amadé adivinó, voló y evitó el cuarto tanto albiceleste.

¡MARAVILLA TUVO EL CUARTO PERO ERRÓ EL PENAL! ❌

Amade le contuvo el disparo al delantero de Racing. Sigue 3 a 1 arriba la Academia. pic.twitter.com/mJiG7OaIQo

— TyC Sports (@TyCSports) July 16, 2026

La noche que se presentaba esquiva para el 9 tendría un giro sobre el final, cuando Duván Vergara entró al área, David Martínez fue a rechazar y accidentalmente con su barrida no hizo más que asistir a Maravilla, quien tocó a la red con el arco vacío para anotar uno de los goles más fáciles de su carrera.

Esa conquista fue la última de un encuentro en el que la Academia tuvo un inicio sin sobresaltos, algo que resultaba imperioso ante un nuevo ciclo que necesitará de buenos resultados para ahuyentar los “fantasmas” de la tendencia autodestructiva que suele tener el club ante las crisis.

Con el pasaje a octavos de final, instancia en la que Racing se topará con Belgrano de Córdoba, campeón del Torneo Apertura, el público presente en Quilmes también dio cuenta de cómo la épica campaña de la selección nacional en la Copa del Mundo está latente: sonó el himno nacional con las trompetas de la hinchada y la gente cantó “el domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/racing-goleo-a-defensa-y-justicia-maravilla-anoto-tras-fallar-un-penal-y-la-gente-canto-por-la-final-nid16072026/

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