Ravier avaló la denuncia del Presidente sobre una campaña anti-Argentina de Brasil, pero eludió dar datos concretos
Dos días después de que, en medio de una ...
Dos días después de que, en medio de una alta tensión bilateral que aún continúa, el presidente Javier Milei denunciara la activa participación del gobierno de Brasil en la “campaña-anti-Argentina” que se dio en las redes sociales en coincidencia con la participación del seleccionado nacional en la reciente Copa del Mundo, el portavoz presidencial Adrián Ravier respaldó hoy las acusaciones del Presidente- que incluyeron al gobierno de México y el Partido Demócrata estadounidense- pero evitó precisar en qué fuentes y datos se basó para justificar la acusación.
“Mucha gente espera que este modelo tenga éxito para poder mostrarlo, pero desde la izquierda mucha gente quiere que este modelo fracase para que realmente no tengamos éxito”, afirmó Ravier ante una pregunta de LA NACION en su conferencia de prensa semanal, en Casa Rosada.
“Hay una hipótesis que la izquierda, de alguna manera, genera esta campaña anti-Argentina para romper con esta idea de que el modelo argentino logra sacar gente de la pobreza, logra sacar gente de la indigencia, logra bajar la inflación, genera récords de producción y récords de, de exportación y demás. Es parte del juego”, agregó Ravier.
No hubo en su respuesta un solo dato concreto sobre la acusación, desmentida hoy en el caso de México por la propia presidenta Claudia Sheinbaum, que involucra directamente al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en plena crisis diplomática luego de las acusaciones de “ladrón” y “presidiario” lanzadas el sábado en San Pablo por el Presidente contra su par brasileño durante la convención del Partido Liberal que erigió a Flávio Bolsonaro como candidato presidencial de la derecha en las elecciones del 4 de octubre.
“El que puso más plata en esta campaña anti-Argentina fue Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil. Y después vienen a hablar de interferencia”, dijo el Presidente, el domingo a radio Mitre, para luego reiterar sus acusaciones sobre los “asesores de Massa que eran un grupo de brasileños” y protestar porque quiso ver a su “amigo Jair Bolsonaro" y no se lo permitieron.
Las acusaciones presidenciales sobre eventual financiamiento de la “campaña anti-Argentina” que pululó por las redes sociales en coincidencia con la participación del seleccionado nacional en la Copa del Mundo no quedaron sólo en Brasil, ya que el Presidente también apuntó a México −gobernado por la socialista Sheinbaum− y “el Partido Demócrata en Estados Unidos”, opositor a su aliado Donald Trump. Pero llamó la atención la precisión con la que el primer mandatario dio el porcentaje de injerencia del gobierno de Lula en la operación, sin decir de dónde sacó esa cifra o quién se la proporcionó.
Desde el Gobierno, distintos funcionarios y asesores consultados ayer también avalaron las palabras del Presidente, las consideraron “creíbles” y apuntaron a “todas las veces que Lula y su gobierno nos insultaron y no dijimos nada”. Pero evitaron −por prudencia, o por no tenerlas− dar mayores precisiones sobre el asunto.
En su declaración a la prensa, que duró algo menos de una hora, Ravier sí coincidió en la existencia de la campaña anti-Argentina. “Todas aquellas personas que desde Hollywood, España, desde cualquier parte del mundo, hablen de la Argentina como un país racista, claramente desconocen nuestra historia, nuestra cultura y demás”.
Agregó que los argentinos “somos buenos anfitriones”, antes de asegurar que “el presidente Javier Milei está haciendo de la Argentina un modelo a seguir. En muchos países del mundo, especialmente de aquellos que, que creen que las ideas de la libertad son favorables a la población para resolver cantidad de desafíos que existen en toda la Tierra, ven a la Argentina como un espejo que eventualmente quieren replicar”.
¿Y la relación con Brasil? “Está claro que ha habido siempre insultos de ambos lados. Creo que son diferencias ideológicas, son diferencias políticas, pero por lo menos la Argentina nunca ha llevado esas diferencias al plano diplomático”, dijo Ravier, en una curiosa interpretación de las durísimas palabras que Milei dedicó a Lula da Silva en la convención del sábado, y la apuesta redoblada que significó la acusación de estar detrás de la supuesta campaña contra el país.
“En el caso de Javier Milei, es un presidente líder de un movimiento que trata de llevar adelante ideas promercado. Los Bolsonaro en Brasil, son amigos, colegas de esta idea. Lula se enfrenta a esta idea. Creo que las diferencias están claras y son parte, digamos, de una cuestión ideológica y política, pero no creemos que esto vaya a impactar en la parte diplomática de nuestros países, por lo menos del lado argentino”, destacó.
“No es la intención que esto afecte las relaciones comerciales entre dos pueblos hermanos que coexisten y de hecho se tienen como socios comerciales principales, dado que se cumplen los números en la existencia del Mercosur y en el resto de los países”, finalizó el portavoz, en tono conciliador, aunque dejando en claro que las diferencias, pase o no el entredicho diplomático, continuarán en pie.