Starmer promete acercar a Reino Unido a la UE mientras enfrenta peticiones de renuncia
LONDRES.– El primer ministro británico, ...
LONDRES.– El primer ministro británico, Keir Starmer, se comprometió el lunes a demostrar que los “escépticos” de su propio partido y del electorado en general se equivocan, mientras intenta contener las exigencias de que dimita tras los devastadores resultados de las elecciones locales para su Partido Laborista.
Starmer sostuvo que afrontará “los grandes desafíos” y devolverá la “esperanza” al país. Eso incluye acercarse más a la Unión Europea (UE) y “poner a Reino Unido en el corazón de Europa”, una década después de que el país votara abandonar el bloque europeo.
The hope I'm fighting for. pic.twitter.com/VEkeclerr3
— Keir Starmer (@Keir_Starmer) May 11, 2026“Sé que tengo escépticos y sé que necesito demostrarles que se equivocan, y lo haré”, afirmó Starmer durante un discurso en Londres. Prometió demostrar a millones de personas “cansadas de un statu quo que les ha fallado” que el gobierno está de su lado.
El primer ministro añadió que el Partido Laborista está en “una batalla por el alma de nuestra nación”, y que el Reino Unido emprenderá “un camino oscuro” si Reform UK, el partido de extrema derecha liderado por Nigel Farage, llega al poder.
Pero la posición de Starmer es frágil, con decenas de legisladores que le piden que anuncie una fecha para su salida.
La exviceprimera ministra Angela Rayner, una influyente legisladora a la que a menudo se considera una posible rival, declaró: “Lo que estamos haciendo no está funcionando, y tiene que cambiar”.
Rayner no pidió explícitamente que Starmer renuncie, pero lo acusó de presidir “una cultura tóxica de amiguismo” y señaló que el gobierno debe “mantenerse fiel a los valores laboristas y socialdemócratas” y aliviar el costo de vida para la gente trabajadora.
“Esta puede ser nuestra última oportunidad”, dijo Rayner en un comunicado el domingo.
Medidas de contenciónEl Partido Laborista se ha sumido en el desánimo por las fuertes pérdidas de la semana pasada en elecciones locales en toda Inglaterra y en votaciones legislativas en Escocia y Gales. Las elecciones se han interpretado como un referéndum no oficial sobre Starmer, cuya popularidad se ha desplomado desde que llegó al poder con una victoria aplastante hace menos de dos años.
Su gobierno ha tenido dificultades para lograr el crecimiento económico prometido, reparar unos servicios públicos deteriorados y aliviar el costo de vida, y se ha visto lastrado por repetidos tropiezos y giros de política en asuntos que incluyen la reforma del Estado del bienestar. También se ha visto aún más perjudicado por su desastrosa decisión de nombrar a Peter Mandelson, un amigo del delincuente sexual condenado Jeffrey Epstein, como embajador británico en Washington.
Las elecciones de la semana pasada mostraron al Partido Laborista presionado tanto por la derecha como por la izquierda, al perder votos frente a Reform UK y el “ecopopulista” Partido Verde. Esto refleja la creciente fragmentación de la política británica, dominada durante mucho tiempo por el Partido Laborista y los conservadores.
Starmer espera recuperar impulso con el discurso del lunes y con un ambicioso conjunto de planes legislativos que el rey Carlos III expondrá en un discurso el miércoles en la Apertura Estatal del Parlamento.
Ante un público de legisladores y activistas del partido, Starmer dijo que el gobierno tomará el control de la seguridad energética, económica y de defensa de Reino Unido y hará que el país sea más justo.
Una política clave es estrechar los lazos con la UE, que el Reino Unido dejó en 2020, cuatro años después de que el bando partidario de abandonar el bloque ganara por estrecho margen un referéndum al respecto. El gobierno de Starmer ya ha avanzado para aliviar algunas de las restricciones comerciales que han pesado sobre las empresas británicas desde el Brexit, y asegura que logrará un acuerdo de movilidad juvenil para que los jóvenes puedan pasar unos años trabajando en todo el continente.
Starmer señaló que el gobierno estaría “definido por la reconstrucción de nuestra relación con Europa”.
El Partido Laborista hizo campaña para permanecer en la UE durante la campaña del referéndum de 2016, pero se ha mostrado reacio a reabrir un debate que dividió amargamente al país. Starmer ha descartado intentar reingresar en la UE o reincorporarse a la unión aduanera o al mercado único del bloque, medidas que marcarían una gran diferencia para las empresas británicas.
Por otra parte, dentro de sus medidas económicas, Starmer anunció que presentará una ley para nacionalizar una de las principales empresas siderúrgicas del Reino Unido, British Steel.
“Esta semana se presentará una legislación para otorgar al gobierno poderes para asumir la propiedad pública total de British Steel”, dijo el premier.
Pedidos de dimisiónNinguno de los políticos laboristas de alto perfil considerados posibles rivales de Starmer –incluidos Rayner, el secretario de Salud Wes Streeting y el alcalde del Gran Manchester Andy Burnham– ha pedido todavía que dimita.
Pero un número creciente de legisladores laboristas instó al primer ministro a fijar un calendario para su salida. La política británica permite que los partidos cambien de líder a mitad de mandato sin necesidad de convocar nuevas elecciones.
Josh Simons, un legislador laborista antes leal, escribió en el medio británico The Times que Starmer “ha perdido al país” y que “debería tomar el control de la situación supervisando una transición ordenada hacia un nuevo primer ministro”.
Catherine West, exministra de rango inferior, había dicho que intentaría activar una contienda por el liderazgo a menos que Starmer pronunciara un discurso arrollador el lunes. West reconoció que no cuenta con el apoyo de 81 colegas, necesario para forzar una contienda, y su movimiento pareció un intento de empujar a más aspirantes de alto perfil a dar el paso.
“La gente trabajadora nos envió un mensaje”, afirmó West. “Tenemos que escucharlo, y tenemos que cambiar, y tenemos que hacerlo rápido”, agregó.
Agencias AP y Reuters