Sudán, conflicto interminable
El 15 de abril último se cumplieron tres años desde el inicio de la tercera guerra civil en Sudán. Lo que comenzó en 2023 como una lucha de poder entre el general Abdel Fattah al-Burhan, jefe d...
El 15 de abril último se cumplieron tres años desde el inicio de la tercera guerra civil en Sudán. Lo que comenzó en 2023 como una lucha de poder entre el general Abdel Fattah al-Burhan, jefe de las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF), y el general Mohamed Hamdan Dagalo, líder del grupo paramilitar conocido como las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), se ha convertido en una gravísima crisis humanitaria.
Doce millones de personas han sido desplazadas por la fuerza, mientras que decenas de millones padecen hambre aguda. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que, sin un cese de las hostilidades, Sudán protagonizará la mayor crisis de hambre del mundo de la historia reciente.
Organizaciones de derechos humanos y funcionarios de la Organización de Naciones Unidas (ONU) continúan denunciando la situación. En un informe de febrero pasado concluyeron que las acciones de las RSF presentaban características de genocidio tras tomar el control de la ciudad occidental de El Fasher en octubre de 2025.
Los ataques deliberados contra civiles, la violencia sexual, las desapariciones forzadas y los desplazamientos como armas de guerra están creando una inédita catástrofe humanitaria. El conflicto también ha destruido gran parte de la infraestructura de Sudán. Los ataques aéreos y los bombardeos alcanzaron hospitales, prisiones, escuelas y otras instalaciones en zonas residenciales densamente pobladas.
El sistema sanitario colapsó a nivel nacional: el 37% de las instalaciones de salud del país no funcionan, y sube el porcentaje en las zonas de combate, donde el 80% de los hospitales han sido destruidos o deshabilitados. El cólera se ha extendido por los 18 estados, con más de 123.000 casos y 3500 muertes registradas.
El representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Sudán, Luca Renda, señaló que los niveles de pobreza en el país se han duplicado desde el inicio del conflicto, al punto que cerca del 70% de la población vive actualmente por debajo de la línea de pobreza. Según explicó, uno de cada cuatro sudaneses subsiste en condiciones de pobreza extrema, con menos de dos dólares diarios, cifra que se eleva hasta alrededor del 75% en regiones afectadas por la violencia, como Darfur y Kordofán.
A las dificultades y peligros de acceso al país, se suman la falta de voluntad política internacional y el desfinanciamiento ante la posibilidad de respuesta humanitaria. La comunidad internacional tiene que reaccionar con urgencia, dejando de lado la indiferencia que hasta ahora la ha caracterizado.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/sudan-conflicto-interminable-nid13052026/