Thiago Almada, el ¿salvador? de River: qué puede aportarle al equipo y la idea de Coudet para que sea decisivo
Pocas veces se dio una situación como la de ahora en River. De por sí, ponerse la camiseta millonaria lleva consigo una responsabilidad, pero el contexto actual hace que el desafío sea aún más...
Pocas veces se dio una situación como la de ahora en River. De por sí, ponerse la camiseta millonaria lleva consigo una responsabilidad, pero el contexto actual hace que el desafío sea aún más pesado. Thiago Almada apareció como titular en la práctica que este jueves por la tarde hizo Eduardo Coudet con la mira puesta en el partido del domingo ante Argentinos, por el torneo Clausura. El DT necesita un “salvador” para hacer reaccionar a un equipo que no sólo perdió los cuatro partidos del campeonato, sino que además no pudo convertir goles. Y ese refuerzo estrella viene de costar 20 millones de euros.
Ese récord negativo dice mucho más teniendo en cuenta las dificultades que tuvo River para generar juego, para crear chances de gol. La dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo intentó un salto de jerarquía con la llegada del propio Almada, más los arribos de Nicolás Otamendi, Angel Correa y Tobías Andrada, teniendo en cuenta que este último todavía tiene 19 años y necesita una lógica etapa de adaptación.
“Está bien, físicamente está bien”, responden allegados al cuerpo técnico de River por las primeras observaciones en las prácticas. Hace unos días todavía estaba de vacaciones en la playa, pero Almada estuvo entrenando -paralelamente- con algunos compañeros de la selección. No es lo mismo la intensidad y la exigencia que ofrece un grupo con un preparador físico y en un escenario colectivo, pero Coudet lo ve bien para ser titular. Como a todos los que llegan en su condición, lo que le faltará es ritmo de juego.
¿Qué puede darle Almada a River? Goles de tiro libre directos y sobre todo posibilidades de gol con remates desde afuera del área, un dato no menor teniendo en cuenta que a River los adversarios suelen esperarlo con líneas defensivas cerca de su arquero. Es cierto que el Argentinos de Nicolás Diez suele tener una actitud más protagonista, lo que podría darle a Almada más espacios para sus gambetas y aceleraciones con espacio.
Almada pudo comenzar como 10 en Vélez pero no es un enganche que contecte muchas líneas. Sí desequilibra para adelante, obviamente: su principal virtud está en la gambeta, en los duelos uno vs. uno y en los cambios de ritmo para acelerar y romper líneas defensivas. Puede llegar al gol y también generar asistencias jugando por todo el frente de ataque, aunque donde lo imagina Coudet es arrancando desde la izquierda para correrse al centro. Algo parecido sucede con Angel Correa. Si bien el futbolista que llegó de México tomó la camiseta 10, ambos tienen más pefiles de delanteros que de “hacedores de juego”.
¿Puede aparecer Almada como wing derecho? Sí, lo hizo y lo puede hacer. Su perfil diestro lo deja más cómodo arrancando por la izquierda para luego cerrarse y quedar en posición de pase o remate directo, pero ha hecho hacer goles entrando por la derecha y metiendo centros atrás.
El problema con la que se enfrentará Almada, y con el que chocó todo futbolista que se sumó en los últimos tiempos en el Millonario, es la falta de ideas claras ofensivas para, a partir de ahí, generar “entendimiento” con sus compañeros. El principal déficit que ofrece el River de Coudet hoy no son la falta de resultados sino la ausencia de un plan de juego que involucre a tres o cuatro futbolistas en la misma acción ofensiva, sabiendo cada uno qué debe hacer y cuándo.
Almada puede ser el principio de la solución si sus compañeros lo buscan como referencia de tres cuartos en adelante, pero sin esperar que todo dependa de él. Si Moreno en posición de 5 le da un pase filtrado a Almada para una diagonal de izquierda al centro, luego tiene que haber más respaldos de los compañeros: una proyección abierta de los laterales Montiel y Ortega; otra diagonal más vertical de Beltrán o una posible descarga para Freitas, a quien el Chacho hace jugar más abierto por la derecha pero se siente cómodo más cerrado, como segunda punta.
Ahí está uno de los grandes inconvenientes de River. Desde el armado del plantel carece de delanteros por afuera o volantes externos que puedan aportar un mayor ida y vuelta. Si Driussi es el centrodelantero titular, las llegadas de Borré y Beltrán le ofrecen al DT otras variantes por dentro. Y tampoco es que Correa y Almada puedan jugar demasiado fijos por afuera: son más ubicaciones de punto de partida que de finalización.
Algunos interrogantesEl dibujo de Coudet viene siendo un 4-1-3-2. Y ensayó algo parecido este jueves con respecto al equipo que perdió con Tigre en Victoria pero con una modificación: el ingreso de Almada por un Tomás Galván, que había sido de lo mejor en el primer semestre de 2026, pero que ahora se había contagiado negativamente del resto. Entonces, con Santiago Beltrán; Montiel, Martínez Quarta, Otamendi y Ortega; Aníbal Moreno; Correa, Andrada y Almada; Freitas y Lucas Beltrán aparecen falencias por las bandas que, en ataque, sólo los laterales podrían ocupar con naturalidad. Ahí seguirá estando uno de los interrogantes, ya que Almada tendrá la presión de jugar bien no sólo desde lo individual sino también por cómo conecte con sus compañeros.
En la selección argentina, Almada -también partiendo desde la izquierda al centro- logró buen feeling con Lionel Messi y un equipo que tenía más números 10 que delanteros “por afuera”. Eso puede ser un buen indicio, ya que salvo cuando jugaban Giuliano Simeone o Nicolás González (o algún movimiento específico de Julián Alvarez), el resto de sus compañeros tenía más características para jugar por los carriles centrales como Enzo Fernández, Mac Allister, Paredes, De Paul, Palacios, Lo Celso, Nico Paz, el propio Messi.
Otro de los interrogantes, otra de las situaciones a resolver por Almada es que no logró asentarse en ningún equipo luego de emigrar de Vélez a la MLS. Con apenas 25 años, River es el sexto club del futbolista ofensivo, que tras disputar 101 partidos en El Fortín, luego pasó por Atlanta United (83 encuentros), Botafogo (26), Olympique de Lyon (20) y Atlético de Madrid (40). Con el club brasileño fue campeón de la Copa Libertadores 2024 y en España había arrancado bien con el Cholo, pero luego fue perdiendo terreno hasta ser declarado prescindible. Tuvo DT y varios compañeros argentinos, pero algo no funcionó.
El cuerpo técnico es optimista con respecto a las respuestas físicas pero a Correa le costó ingresar casi sin entrenamientos y lo padeció con molestias que lo frenaron enseguida. Hace una semana Almada estaba en la playa de vacaciones, pero se cargó sobre su espalda un desafío mayúsculo: ¿ser el “salvador” de Coudet? Al menos, empezar a ser la solución para que River pueda jugar mejor y vuelva a convertir goles.