Generales

Un nuevo restaurante abre en la antigua casona cordobesa que atravesó un siglo de transformaciones y entró a la Guía Michelin 2026

“No queríamos abrir simplemente un restaurante. Queríamos pensar qué podía contar Córdoba desde una mesa. El fuego, las plantas de las sierras, nuestros productores, nuestros vinos y rituale...

“No queríamos abrir simplemente un restaurante. Queríamos pensar qué podía contar Córdoba desde una mesa. El fuego, las plantas de las sierras, nuestros productores, nuestros vinos y rituales forman parte de una identidad que muchas veces tenemos delante nuestro y pasa inadvertida. La Despensa, el nombre que eligieron para este nuevo emprendimiento gastronómico, busca visibilizar todo eso, ponerlo en movimiento y transformarlo en una experiencia”, explica Ramiro Rodríguez, director del hotel.

La propuesta se organiza en tres espacios que dialogan entre sí: un invernadero con cocina de fuegos, una cava y un secadero o laboratorio botánico. En la terraza se plantaron especies nativas, plantas aromáticas y medicinales que se utilizan en la cocina y también en la coctelería; en la cava destacan los vinos de distintos terruños, los quesos artesanales de familias productoras, la charcutería y las conservas regionales completan el ADN de este proyecto que sigue celebrando la historia y la cultura de su tierra natal, esa que comenzó en 1915.

Una casona típica que fue talabartería, droguería y escuela del Che

Azur abrió sus puertas en una casona de 1915 cuya saga atraviesa más de un siglo de transformaciones urbanas. Antes de convertirse en uno de los primeros hoteles boutique de Córdoba, el edificio fue propiedad de la familia Crespo, que instaló allí su talabartería. La construcción respondía a una tipología común en las primeras décadas del siglo XX: la casa de comercio, con el negocio en la planta baja, un subsuelo destinado al almacenamiento y vivienda familiar en el piso superior. Su ubicación era estratégica ya que en esas épocas la calle San Jerónimo formaba parte del recorrido entre la estación del Ferrocarril Mitre y la plaza San Martín, un sector de intensa actividad comercial por el que circulaban los viajeros.

Con el paso de los años, el inmueble cambió de manos, registrando también la dinámica social. En la década de 1930 alojó a la droguería Helman que instaló su laboratorio en el subsuelo; también tuvo su sede el restaurante Il Pappagallo di Bologna, famoso por su receta de ranas a la provenzal. Durante la década de 1940 albergó un colegio secundario por cuyas aulas, dicen, pasó un joven estudiante llamado Ernesto Guevara; ya en los años noventa fue escenario de la bailanta “Jerónimo Bailable”, pista donde midieron su popularidad algunas figuras notables del firmamento musical cordobés, como la Mona Jiménez y Rodrigo Bueno.

El interés histórico que torció el destino del edificio

La casa llegó al segundo milenio bastante venida a menos, hasta que la familia Rodríguez la compró. Una de las ideas era demolerla por completo para levantar un proyecto inmobiliario, pero la declaración de interés histórico por parte de la Provincia de Córdoba torció ese destino por otro mejor. La protección patrimonial modificó el plan y abrió el camino para una restauración que llevó cinco años de intenso trabajo, recuerda Ramiro Rodríguez, director del hotel.

La intervención conservó buena parte de la estructura original y muchos detalles que hoy aprecian los huéspedes: la planta original, la altura de los techos abovedados, las carpinterías y las puertas de vidrio grabado, además del silencio que procuran los muros de verdadero ladrillo. Cuando los nuevos propietarios decidieron embarcarse convocaron al empresario holandés Cees Houweling para desarrollar un concepto de categoría, algo que le faltaba a la oferta hotelera de la ciudad. Azur inauguró en agosto de 2009 y puede decirse que en Córdoba fue el primero en su tipo. Contaba con 14 habitaciones, gastronomía, un spa modesto y una terraza con vistas.

Poco antes de la pandemia empezó la reforma del subsuelo, uno de los espacios más distintivos del hotel. A cargo del estudio Ubino Laguinge Arquitectura, la obra demandó cerca de cuatro años y permitió recuperar una superficie de casi 400 metros cuadrados para alojar un circuito de aguas, único en la Argentina, que toma referencias de las termas romanas y la arquitectura jesuita. Casi al final del encierro obligado abrió sus puertas: cuenta con piletas comunicadas y de distintas temperaturas, con hidromasajes, áreas de vapor y duchas, zona de masajes y más.

El reconocimiento de la Guía Michelin 2026

Considerada la Biblia de la hospitalidad, una de las más influyentes y reconocidas del mundo, Michelin reúne una selección de establecimientos elegidos especialmente por sus atributos únicos, entre ellos, arquitectura, diseño, calidad del servicio, personalidad, relación entre experiencia y precio pero, sobre todo, por su capacidad para conectar al viajero con el destino. En ese sentido la inclusión de Azur en la lista resulta casi natural: desde sus comienzos este emprendimiento independiente, de origen familiar, apostó a la identidad de la provincia mediterránea, tierra de jesuitas, sierras, fernet y peperina, entre tantas otras bondades.

Alojarse en este rincón de “La Docta” supone una inmersión definitiva en la cultura de sus habitantes, atravesados invariablemente por el paisaje, valores que destacan los viajeros y los expertos de la Guía. Ahora la experiencia se completa con la trasformación de su terraza, devenida en un invernadero de especies y yuyos serramos, cocina de fuegos, cava donde degustar vinos boutique de la región, junto con los quesos elaborados por familias productoras y un secadero que recupera los saberes botánicos. “Desde el comienzo pensamos Azur como una puerta de entrada a Córdoba y no simplemente como un lugar donde alojarse. Que Michelin lo valore tiene para nosotros un significado enorme. Pero, sobre todo, creemos que es una oportunidad para mostrar que la provincia puede competir internacionalmente desde una hospitalidad con identidad propia”, señala Celeste Rodríguez Sperat, una de las propietarias.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/un-nuevo-restaurante-abre-en-la-antigua-casona-cordobesa-que-atraveso-un-siglo-de-transformaciones-y-nid05112026/

Volver arriba