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Un tanque de oxígeno para Milei

En la Casa Rosada se respiró casi con tanto alivio como en el banco de suplentes de la selección argentina, tras el pitazo final del árbitro francés que marco el triunfo contra Egipto después ...

En la Casa Rosada se respiró casi con tanto alivio como en el banco de suplentes de la selección argentina, tras el pitazo final del árbitro francés que marco el triunfo contra Egipto después de que el equipo hubiera caminado con un pie en la cornisa y otro en el vacío, como ya le había pasado al Gobierno. Era mucho más que el fruto de la pasión futbolera.

La victoria vino a reforzar la carga de ese tanque vital que solo se había empezado a llenar de oxigeno hace dos semanas, después de haber sido vaciado de los gases tóxicos que le insuflaba la contaminante presencia de Manuel Adorni.

El temor a que una derrota temprana en el Mundial y ante un equipo de mucha menor jerarquía alterara el clima social que con dificultad se había apaciguado se despejó como una exhalación con el cabezazo de Enzo Fernández, renovó ilusiones y consolidó el proceso de recuperación al que venían haciendo aportes cruciales Diego Santilli y Luis “Toto” Caputo.

Todo sigue siendo frágil, pero el proceso de distensión destinado a concretar la pavimentación de la reelección presidencial viene cobrando nuevo impulso, de la mano de la política y de algunos indicios económicos.

El tenor del discurso en la brevísima visita presidencial a Tucumán, en la vigilia del Día de la Independencia ante 13 gobernadores que le hicieron de escolta a Javier Milei y recibieron elogios a cambio, corroboró el nuevo ánimo y estilo imperante en la cima del gobierno.

Lo mismo ocurrió en el Tedeum porteño con el afectuoso gesto dedicado a Jorge Macri, a su esposa y su bebe, 14 meses después de haberle negado abiertamente el saludo al jefe de Gobierno porteño, en ese mismo lugar.

También se verificó al dejar pasar, otra vez, sin reaccionar pasajes de la homilía de monseñor Jorge García Cuerva que bien pudieron ser interpretados como cuestionamientos a su gestión, a hechos ocurridos durante su gobierno o a actitudes del propio Milei. Como cuando el prelado habló de la pobreza, “la crueldad hacia los más débiles”, la corrupción o “la descalificación al otro”. Lo escuchó como no tuviera motivos para sentirse aludido.

Otro fruto de los nuevos ejercicios de moderación que viene practicando el Presidente se vio en Tucumán ante un hecho que en otro momento hubiera provocado reacciones de disgusto indisimulables: la ubicación de la vicepresidenta Victoria Villarruel casi justo en línea recta a su mirada en la Casa Histórica de Tucumán. Cada vez que Milei levantaba la vista, la dueña del tapado rojo, de quien él abjura cada vez que puede, era una especia de bengala refulgiendo en la noche mileísta, imposible de no ser vista.

El lugar asignado por el personal de protocolo del gobierno de Osvaldo Jaldo dio motivo a innumerables comentarios y suspicacias de los presentes, pero no generó ni un solo gesto visible del Presidente en lo inmediato, ni trascendieron reclamos al anfitrión.

En la provincia norteña temían alguna represalia, aunque conociendo las habilidades para el regate del gobernador local se descartaba que hubiera hecho contención de daño en el breve lapso que tuvieron para hablar antes de volverse a Buenos Aires. La brevedad de la visita, que tanto el mandatario local como los otros 12 pares preveían algo más extendida, así como el rictus somnoliento con el que lo vieron bajar a Milei del avión al llegar y la falta de fotos a su arribo al aeropuerto alimentaron la incógnita y los rumores. Los más cercanos colaboradores presidenciales se dedicaron luego a desactivar presunciones y versiones.

“Estaba anunciado que la visita iba a ser tan corta como fue: foto, discurso y regreso para asistir hoy al Tedeum en la Catedral de Buenos Aires. Si los gobernadores esperaban una reunión que no fuera protocolar y tuviera alguna sustancia política se equivocaron. Hasta pudo haber salido mal si se daba ahí. Las reuniones políticas conducentes son con Karina y con El Colo Santilli y, en todo caso, luego terminan en un encuentro ya programado con él, cuando todo está cerrado”, explicó uno de los ministros con más sensibilidad política.

La explicación viene a ser una confirmación de que los humores presidenciales siguen siendo volátiles, aún cuando el clima está apacible. También, que la política es para él un asunto que no desprecia, pero que es de segundo nivel en su organización mental, después de la economía. Mucho más si está ante una instancia que lo expone el riesgo de que los políticos le hagan pedidos de índole financiero y peor si es en forma colectiva. Nunca le gustaron los soviets.

Los colaboradores presidenciales, empezando por su hermana Karina y Santilli, fueron los más entusiastas con el viaje relámpago, no solo porque ellos concentran la relación con los gobernadores, quieren seguir concentrándola y prefieren las negociaciones de a uno. También, porque quieren evitar cualquier desliz capaz de complicarles la estrategia que les viene funcionado, pero cuya solidez está en construcción. La probabilidad de que ocurra con Milei parece seguir siendo demasiado elevada.

Esa fragilidad está dada, por un lado, por la escasa paciencia presidencial para la construcción política y para enfrascarse en minucias de ese armado. Por otro lado, los gobernadores, como la mayoría de la dirigencia política no mileísta, tienen demasiados motivos para la desconfianza por la suma de promesas incumplidas, tanto políticas como económicas. Lo dicen los mandatarios provinciales y lo admiten varios funcionarios de primera línea del Gobierno.

Reforma para septiembre

La construcción electoral para 2027, que empieza con la empantanada reforma política-electoral, obliga a evitar complicaciones y autolesiones. El proyecto de reforma, limitado casi exclusivamente hoy a eliminar las primarias obligatorias, abiertas y simultáneas (PASO) y, a cambio, la aprobación de listas colectoras de distintos partidos o espacios que tributen a un mismo candidato a Presidente u otros cargos ejecutivos todavía no tiene lo votos necesarios para ser aprobado. Es más, aún no cuenta siquiera con un preacuerdo para avanzar. Hasta los aliados tienen razones para demorar un apoyo a ese proyecto, que mayoritariamente es visto como un retroceso para la participación electoral y la calidad institucional.

“No va a salir este mes, pero confiamos en que vamos a tener la aprobación en agosto y que va a ser sancionada en septiembre”, confían en la jefatura de Gabinete que conduce Santilli.

De todas maneras, ahí admiten algunas dificultades, sobre todo de índole temporal. “Los radicales y algunos gobernadores de Pro que están dispuestos a aportar los votos para que la reforma se apruebe quieren demorarla y que salga más adelante, para evitar demasiada discusión en sus propios espacios, donde las colectoras son resistidas, ya que van en contra de lo que siempre han propuesto. Pero eso nos complicaría mucho todo el armado y, encima, sería otra reforma dentro del año electoral, lo cual la desacreditaría más, porque confirmaría que buscamos cambiar las reglas en medio del partido para beneficiarnos”, admite un estrecho colaborador de Santilli.

Esa reforma depende de otra promesa que exige también un voto de confianza de los gobernadores y consiste en no armarle listas provinciales en condiciones de disputarle el poder local y permitirles a ellos armar listas nacionales que puedan ser colectoras de la candidatura presidencial de Milei. La historia reciente no ayuda. En 2025 el operativo pureza violeta les produjo a varios mandatarios algunos episodios de gastritis.

Por eso, quieren pruebas de compromiso más concretas y con cierta urgencia. Esto también está en manos de la secretaria general de la Presidencia y del nuevo jefe de Gabinete, aunque dependen en buena medida de Luis Caputo.

El ministro de Economía parece estar dispuesto a dar muestras de pragmatismo, al tiempo que adopta medidas para ofrecer garantías a los mercados de que el proceso electoral no afectará ninguno de los pilares del ordenamiento económico.

Pero Milei va por más. Quiere blindar el orden fiscal y la emisión no solo durante su Gobierno sino que pretende dificultar cualquier alteración de esos principios a futuro, cuando él ya no esté en la presidencia. Aunque en la Argentina nada es para siempre y una ley puede ser reformada por otra ley.

En esa línea está el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central, que hoy es uno de sus fetiches y fue el tema excluyente de la reunión de Gabinete post Tedeum, a la que convocó Milei a pesar del feriado y las ganas de irse a otras actividades más gratificantes o divertidas que tenían algunos de los participantes por obligación. Esos son los temas que lo atrapan.

“Así como Toto salió a anunciar que tenía los dólares para hacer frente a los vencimientos hasta 2027 con el objetivo de evitar la volatilidad del año electoral y darle confianza a los inversores, Milei impulsa lo del Banco Central con el mismo propósito y no solo por dogmatismo”, explicó uno de los asistentes a otra clase de finanzas y teoría monetaria mileísta, cuyos detalles se les escaparon a la comprensión de varios presentes.

Así como Santiilli es el CEO de la Compañía de pavimentación de la reelección mileísta, de la que Karina Milei es la presidenta, Toto Caputo oficia de CFO o director financiero. De la gestión de cobros se ocupan, además de la hermanísima presidencial, también otros Caputo. La disputa interna encuentra puntos de encuentro, aunque en el camino sobren los choques y otras amenazas.

Mientras tanto, Milei disfruta del tanque de oxígeno que consiguió rellenar en los últimos días.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/politica/un-tanque-de-oxigeno-para-milei-nid09072026/

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