Vacantes en la Justicia
Una cosa es que la Justicia actúe con cierta lentitud porque busca agotar todas las instancias para asegurar un juicio justo. Otra bien distinta es que el Poder Judicial sea lento por exceso de bu...
Una cosa es que la Justicia actúe con cierta lentitud porque busca agotar todas las instancias para asegurar un juicio justo. Otra bien distinta es que el Poder Judicial sea lento por exceso de burocracia, falta de presupuesto, ausencia de tecnología, baja capacidad de sus recursos humanos o porque, como sucede hoy en la Argentina, existan más de 360 cargos de jueces, fiscales y defensores oficiales sin cubrirse. Con cientos de juzgados y fiscalías vacantes podemos hablar de una acefalía judicial.
La Institución de Magistrados y Funcionarios Judiciales de la Nación en Retiro, una asociación civil que reúne a jueces y funcionarios de la Justicia retirados de la actividad, propone a través de su titular, el expresidente de la Cámara Federal de la Seguridad Social Luis Herrero, una solución para cubrir las vacantes de jueces, que consiste en recuperar un modelo que funcionó hasta 2020.
Se trata de un mecanismo que establecía como carga pública para los jueces retirados -fijando como tope de edad los 75 años- la cobertura de vacantes en la Justicia, lo que obligaba, salvo causa justificada, a los magistrados jubilados a aceptar las convocatorias de las cámaras para cubrir de inmediato los cargos vacíos, bajo apercibimiento de perder el derecho a percibir su jubilación especial por el lapso que durara la subrogancia requerida.
Esta carga pública beneficiaba a los ciudadanos porque aseguraba la normal administración de justicia cubriendo las vacantes de forma inmediata y basaba la cobertura temporaria de las vacantes hasta que se nombrara al nuevo juez titular convocando a magistrados retirados de probada trayectoria.
Lo más importante en estos tiempos es que evitaría las subrogancias que genera que un mismo juez esté a cargo de más de un juzgado con la recarga de trabajo que ello ocasiona. Como lo describió Herrero, “es irracional asignarle al titular de un tribunal colapsado, otro tribunal colapsado”.
Esta solución propuesta por los jueces retirados depende de que se active la voluntad política, la misma que se necesita para nombrar a los jueces, fiscales y defensores públicos que deberían cubrir las vacantes de forma definitiva.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/solucion-para-vacantes-judiciales-nid28042026/