Video: El ejército de EE.UU. ataca otro presunto barco narco en el Pacífico y Guatemala acepta hacer operativos conjuntos
CIUDAD DE GUATEMALA.– Los...
CIUDAD DE GUATEMALA.– Los gobiernos de Guatemala y Estados Unidos sellaron un acuerdo estratégico para realizar operaciones militares conjuntas contra las bandas del narcotráfico.
Según un reporte que el diario The New York Times publicó este jueves, este pacto autoriza el despliegue de tropas norteamericanas dentro del territorio nacional guatemalteco.
La noticia tiene como base el testimonio de tres personas con conocimiento directo sobre las negociaciones bilaterales y marca un hito en la cooperación de seguridad regional. El foco de esta alianza es el combate frontal a los grupos criminales.
Bajo este clima de mayor intervención, las fuerzas armadas de Estados Unidos ejecutan una ofensiva de fuerza letal en aguas internacionales.
Nuevo ataque contra una presunta lancha narcoEste miércoles, un ataque contra una embarcación sospechosa en el océano Pacífico oriental terminó en la muerte de dos hombres. El Comando Sur dio a conocer un video donde se percibe el estallido de la nave tras el impacto.
On May 27, at the direction of #SOUTHCOM commander Gen. Francis L. Donovan, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on a vessel operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessel was transiting along known narco-trafficking… pic.twitter.com/qKvSjxpk3P
— U.S. Southern Command (@Southcom) May 28, 2026En la grabación resulta evidente la columna de humo y fuego que surge de los restos flotantes. Los informes de inteligencia militar aseguran que la lancha utilizaba rutas conocidas para el tráfico de estupefacientes.
Este suceso ocurrió un día después de otra maniobra similar en la zona. El martes, un operativo contra una presunta narcolancha provocó el fallecimiento de un tripulante, mientras otras dos personas sobrevivieron al impacto.
Ante esta situación, el Comando Sur solicitó ayuda de la Guardia Costera para las tareas de búsqueda y rescate de los náufragos.
Estas acciones forman parte de una campaña militar agresiva que el Pentágono coordina en el Pacífico y el mar Caribe. El objetivo principal es la interdicción de cargamentos ilícitos antes de que toquen tierra firme en los puertos de destino.
La letalidad de este despliegue, que comenzó en septiembre, genera una alarma estadística considerable. Hasta la fecha, el saldo total de víctimas fatales llega a casi 200 personas.
Trump insiste en que está en guerra con los “narcoterroristas” que operan en América Latina.
En ningún caso ha aportado pruebas concluyentes de que las embarcaciones que ataca y los tripulantes asesinados estén involucrados en el tráfico de drogas, lo que ha provocado un encendido debate sobre la legalidad de las operaciones.
Expertos en derecho internacional y organizaciones de derechos humanos sostienen que los ataques probablemente equivalen a ejecuciones extrajudiciales, ya que aparentemente han tenido como objetivo a civiles que no representan una amenaza para Estados Unidos.
Muchos académicos cuestionan si el uso de potencia de fuego es una respuesta proporcional ante estas naves.
Como consecuencia de las críticas, la oficina del inspector general del Pentágono activó una auditoría por cuenta propia. La investigación busca determinar si las fuerzas armadas respetaron el Ciclo Conjunto de Selección de Objetivos.
Este protocolo técnico se divide en seis fases: la intención del comandante, el desarrollo del blanco, el análisis, la decisión, la ejecución y la evaluación. El organismo aclaró que su revisión no incluye un dictamen sobre la legalidad de las operaciones. La auditoría se centrará en los procesos operativos y en la cadena de mando que autoriza el empleo de fuerza mortífera.
Finalmente, la política de la administración de Donald Trump reafirma una visión de guerra total contra los cárteles de América Latina.
La Casa Blanca acusa a estas organizaciones de ser las responsables por la epidemia de muertes por sobredosis en la sociedad estadounidense.
En este escenario de conflicto declarado, el reciente acuerdo con Guatemala funciona como un multiplicador de la presión militar en la región.
Para el gobierno norteamericano, la prioridad absoluta es la destrucción de la infraestructura logística del tráfico.
Agencias Reuters, AP y AFP