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Amarga Navidad: Almodóvar se desnuda en una película honesta y sofisticada

Amarga Navidad (España/2026). Dirección y guion: Pedro Almodóvar. Fotografía: Pau Esteve Birba. Edición: Teresa Font. Elenco: Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Victo...

Amarga Navidad (España/2026). Dirección y guion: Pedro Almodóvar. Fotografía: Pau Esteve Birba. Edición: Teresa Font. Elenco: Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo, Patrick Criado, Milena Smit, Quim Gutiérrez. Calificación: apta para mayores de 13 años. Duración: 111 minutos. Nuestra opinión: muy buena.

“No es que sea un masoquista, pero he disfrutado poniéndome en la picota. Ha sido un ejercicio muy liberador”, dijo Pedro Almodóvar en un encuentro con la prensa española organizado pocos días antes del estreno comercial de Amarga Navidad, que un tiempo después de pasar por los cines de España -donde permanece en cartel desde el 20 de marzo pasado- fue parte de la competencia oficial del Festival de Cannes. Aunque el certamen exige “estreno mundial”, sus reglas permiten que una película compita si solo se ha estrenado comercialmente en su país de origen y no ha participado en otros festivales internacionales. Cannes quería que Almodóvar, a sus 76 años un mito del cine español, estuviera sí o sí.

La declaración del cineasta manchego resume el espíritu de su nuevo largometraje, el número 23 de su extensa y exitosa carrera, iniciada en 1980: Amarga Navidad se ocupa especialmente del precio íntimo que muchas veces implica convertir la experiencia en relato, un ejercicio de reflexión interna que el cineasta ha resuelto exponer también en público. Dolor y gloria (2019) denotaba esa misma transparencia emocional en el autoexamen, pero esta vez el enfoque es más crítico, menos indulgente.

4 stars

Una de las protagonistas de la historia es Elsa (Bárbara Lennie), una directora de cine de autor frustrada que se dedica sin mucha convicción a la publicidad pero intenta atravesar el duelo por la muerte de su madre refugiándose en ese trabajo que no la estimula. Tras una crisis de ansiedad, decide viajar a Lanzarote con una amiga mientras su pareja, Bonifacio (bombero y stripper), permanece en Madrid. Pero toda su historia, ambientada en 2004, es a la vez parte de un guion que escribe Raúl (Leonardo Sbaraglia), un director de cine asolado por una crisis creativa que busca inspiración en las vidas sentimentales de quienes lo rodean.

A partir de ahí, Amarga Navidad se repliega sobre sí misma. Lo que parecía un melodrama sobre el duelo deriva en un sofisticado recurso narrativo que Almodóvar pone en juego para repensar la apropiación artística, el vampirismo emocional y la ética de la autoficción. Así como Elsa utiliza el dolor de sus amigas como combustible narrativo, Raúl hace exactamente lo mismo con Elsa y con su círculo íntimo. Todos observan y convierten la intimidad ajena en material dramático. Y Almodóvar no se coloca por encima de ese mecanismo, se asume como partícipe necesario, se pregunta sin tapujos si el talento puede justificar ciertas formas de egoísmo afectivo.

Una de las mejores escenas de la película enfrenta a Raúl con Mónica, colaboradora muy cercana y amiga interpretada por Aitana Sánchez-Gijón. Mónica explota cuando descubre que su dolor y sus fracasos sentimentales han sido usados por Raúl. Funciona, de algún modo, como la conciencia crítica de Almodóvar.

Formalmente, Amarga Navidad confirma el oficio intacto del director. La estructura alterna tiempos y puntos de vista con elegancia, la fotografía de Pau Esteve Birba encuentra en Lanzarote una textura mineral que le da otra respiración al relato y la música de Alberto Iglesias, un socio de toda la vida, vuelve a envolver el melodrama en una densidad casi operística. Pero también es cierto que algunas escenas se sienten demasiado escritas, como si las ideas pesaran más que las emociones, como si la película solo pensara el dolor en lugar de abandonarse a él y vibrar.

Lennie sostiene a Elsa con una combinación muy precisa de gelidez y vulnerabilidad. Sbaraglia también compone a Raúl con una ambigüedad seductora: puede ser cálido y generoso, pero también narcisista y evasivo. A su alrededor orbitan Quim Gutiérrez, Victoria Luengo, Milena Smit, Rossy de Palma y Carmen Machi para ampliar un mapa emocional en el que el humor asoma de forma más tenue que de costumbre en las historias de Almodóvar. También aparece brevemente la joven cantante navarra Amaia interpretando una emotiva versión de Las simples cosas, tema de César Isella y Armando Tejada Gómez popularizado por la mexicana Chavela Vargas, una favorita de siempre del director.

Igual que en su film anterior, Dolor y gloria, Almodóvar explora el peso de sus fantasmas, la culpa y la soledad, pero esta vez asume con más decisión los temores al agotamiento creativo que naturalmente lo acechan. Lo hace con valentía y honestidad, exhibiendo sin ambages debilidades y pequeñas miserias de dos personajes (Elsa y Raúl) que funcionan como su álter ego duplicado. “Mi pudor se ha resquebrajado. Ahora me siento más desnudo”, ha explicado él sobre el resultado de esta película ideada como un juego de espejos que reflejan crudamente muchas de sus facetas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/amarga-navidad-almodovar-se-desnuda-en-una-pelicula-honesta-y-sofisticada-nid28052026/

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