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Cartas de lectores: Toma de escuela, educar, lesa humanidad

Toma de escuelaNuevamente la Escuela Superior de Comercio “Carlos Pellegrini” está tomada por iniciativa del centro de estudiantes. Menores avalados por adultos que priorizan la militan...

Toma de escuela

Nuevamente la Escuela Superior de Comercio “Carlos Pellegrini” está tomada por iniciativa del centro de estudiantes. Menores avalados por adultos que priorizan la militancia en lugar de la educación y que eligen dar vuelta los valores sociales en nombre de la lucha política. Aunque gobierno incumpla la ley de financiamiento universitario, dentro del sistema republicano hay mecanismos legales para exigir su cumplimiento, pero la toma de un colegio no es uno de ellos. Es una acción profundamente antidemocrática. Padres que no ocupan el lugar de los adultos porque le temen a la autoridad. Jóvenes, supuesta y erróneamente empoderados que deberán cumplir con normas básicas de respeto , responsabilidad y convivencia cuando trabajen en relación de dependencia.

Ninguna toma anterior obtuvo el resultado que esperaban los estudiantes.

Como hubiera dicho Mafalda: “Otra vez sopa.”

Andrea Cecilia Testa

acta1963@yahoo.com.ar

Educar

Estas reflexiones sobre la educación, escritas por José Manuel Estrada (1842-1894) tienen muchos años, pero son muy actuales: “No se educa cuando se imponen convicciones, sino cuando se suscitan convicciones personales. No se educa cuando se imponen conductas, sino cuando se proponen valores que motivan. No se educa cuando se imponen caminos, sino cuando se enseña a caminar. No se educa cuando se impone el sometimiento, sino cuando se despierta el coraje de ser libres. No se educa cuando se imponen ideas, sino cuando se fomenta la capacidad de pensar por cuenta propia. No se educa cuando se impone el terror que aisla, sino cuando liberas el amor que acerca y comunica. No se educa cuando se impone la verdad, sino cuando se enseña a buscarla honestamente. No se educa cuando se impone un castigo, sino cuando se ayuda a aceptar una sanción. No se educa cuando se imponen disciplinas, sino cuando se forman personas responsables. No se educa cuando se impone el miedo que paraliza, sino cuando se logra la admiración que estimula. No se educa cuando se impone información a la memoria, sino cuando se muestra el sentido de la vida. No se educa cuando se impone a Dios, sino cuando se lo hace presente con la vida misma”.

Delia Estrada de Ibarguren

deliaabu74@gmail.com

Lesa humanidad

¡Cuánto prevaricato denunciado durante años! Solamente con relación a un condenado con más de una cadena perpetua (que yo sepa), Jaime Smart, hay más de mil firmas expuestas públicamente que dan fe de su honorabilidad y -seguramente- de su inocencia. ¿Todavía no apareció un fiscal que levante la punta de la alfombra para darse por enterado de la cantidad de prevaricatos agravados, cometidos a lo largo de más de veinte años por muchos jueces federales titulares o subrogantes? ¿Acaso no saben que, también ellos, los fiscales de estos juicios, están cometiendo graves delitos que van desde incumplimiento de los deberes del cargo hasta complicidad con aquellos delitos?

Silvia Marcotullio

synmarcotullio@gmail.com

Agustín P. Justo

La semana pasada se conmemoraron los 90 años de la inauguración del Obelisco, símbolo de la ciudad de Buenos Aires. Es un buen momento para recordar que se construyó durante la presidencia del general ingeniero Agustin P. Justo, siendo intendente municipal Mariano de Vedia y Mitre, designado por aquél, conforme a la Constitución Nacional que regía en ese momento. Lo extraño del caso es que con tantas mejoras realizadas en la ciudad en aquellos tiempos -las diagonales Julio A. Roca y Roque Saenz Peña, la Av. 9 de Julio, numerosos edificios públicos de importancia que la engalanan y le dieron indiscutible personalidad, o la Av. General Paz, que fue la primer autopista de América Latina, entre otras- ninguna calle de la Capital Federal lo homenajea con su nombre. Salvo la escultura ubicada frente a la Aduana, cuya plaza perdió su nombre, y una intrascendente plaza sobre la Av. Figueroa Alcorta en los Bosques de Palermo, nada lo recuerda. Más allá de las opiniones (discutibles como todas) las obras de los gobernantes son innegables, y los engrandecen y perpetúan en su memoria. Basta una sola cifra para entenderlo: multiplicó por 15 la red caminera argentina, y dentro de ella las rutas pavimentadas pasaron de 100km ¡a casi 10.000km! Su política económica permitió salir airosos de la heredada crisis de 1930, para lo cual se tomaron medidas audaces como firmar el Pacto Roca-Runciman, crear el Banco Central, la Dirección Impositiva o las Juntas Reguladoras, pero se generó crecimiento económico, especialmente a partir de la actividad industrial, pues allí comenzó ese proceso que otros se atribuyen infundadamente. No corresponde acá seguir listando su obra, pero quiero llamar la atención por la ingratitud e injusticia que significa que un presidente de la talla de Agustín P. Justo, que tanta obra hizo por el progreso del país y de la ciudad de Buenos Aires permanezca en el olvido quizás por alguna rencilla partidaria.

Roberto C. Catalan

rccatalani67@gmail.com

Santa Catalina

Es deber de quienes gobiernan la ciudad de Buenos Aires preservar el patrimonio cultural. La Iglesia y el Monasterio Santa Catalina datan de 1745, y hoy peligran a pesar de ser Monumento Histórico Nacional y obra viviente de la época colonial, a raíz de la magnitud del complejo mormón de 30.000 m2 que se pretende construir en la misma manzana. Obra que requiere excavaciones muy profundas, a metros de quien fuera el primer convento de mujeres argentinas. Esta edificación va en contra de lo establecido en el Código Urbanístico de la ciudad, ya que por su tamaño debería ser votado en la Legislatura porteña y no mediante un trámite administrativo. Los porteños valoramos y privilegiamos los edificios que forman parte de nuestro tesoro histórico y parte de nuestros impuestos son para que se los resguarde. Grave error está cometiendo el Jefe de Gobierno al no detener este desatinado proyecto. Es su obligación exigir que se cumplan los requisitos legales que se están ignorando.

Beatriz García Tuñón

beatrizgtuon@yahoo.com.ar

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/carta-de-lectores/cartas-de-lectores-toma-de-escuela-educar-lesa-humanidad-nid28052026/

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