Desaparición de Loan: renunció el presidente del tribunal y advierten que el juicio puede demorarse
El juicio por la desaparición de Loan Peña sumó este martes una variable que no estaba en los cálculos de casi nadie. A través del Decreto 1066/2026, publicado hoy, el presidente Javier Milei ...
El juicio por la desaparición de Loan Peña sumó este martes una variable que no estaba en los cálculos de casi nadie. A través del Decreto 1066/2026, publicado hoy, el presidente Javier Milei aceptó la renuncia del juez federal Fermín Ceroleni, quien preside el Tribunal Oral Federal de Corrientes y dejará el cargo a partir del 1° de diciembre de 2026. El magistrado se jubila.
La salida de Ceroleni se produce cuando el debate atraviesa la etapa de producción de pruebas y todavía resta escuchar una larga lista de testigos. Por ahora, el juicio continúa con la misma integración del tribunal, pero el plazo abre interrogantes sobre qué ocurrirá si la sentencia no llega antes de fin de año.
Además de Ceroleni, el tribunal está integrado por los jueces subrogantes Eduardo Ariel Belforte, de Formosa, y Simón Bracco, de General Roca; Enrique Bosch, de Chaco, quien actúa como cuarto juez, y Rubén Quiñónes, de Formosa, como sustituto. La presencia de un cuarto magistrado y de un suplente es precisamente la previsión que existe en debates extensos para evitar que una baja obligue a reiniciar el proceso.
El fiscal federal Carlos Schaefer no ocultó su preocupación. En declaraciones a Radio Continental Corrientes, dijo que “no es positiva” su opinión sobre la renuncia y explicó que el debate podría prolongarse más allá de diciembre debido a la cantidad de testigos que aún deben declarar y a las instancias posteriores de alegatos de las partes.
El mismo día, el Gobierno aceptó también las renuncias de Martín Sebastián Peluso, juez del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 9 porteño, y de Laura Cristina Castagnino, jueza del fuero laboral.
Mientras el decreto circulaba, en la sala declaraba la testigo más esperada de la jornada. Paula Bernini, periodista de TN, permaneció 59 días en 9 de Julio cubriendo el caso; en ese lapso entrevistó a varios de los imputados antes de que fueran detenidos, entre ellos Victoria Caillava, Carlos Pérez y Laudelina Peña. Nunca quedó en claro en la audiencia la relevancia que podrían tener en la causa los testimonios de periodistas que cubrieron este caso, donde hubo excesos recurrentes de parte de algunos canales de televisión.
Bernini reconstruyó cómo llegó a la casa de la pareja. Arribó al pueblo el 18 de junio de 2024 para cubrir un allanamiento en campos cercanos a la vivienda de Catalina Peña; tras una salida al aire necesitó ir al baño y los vecinos terminaron indicándole la casa de Pérez y Caillava. Pérez la hizo pasar y ese mismo día los entrevistó durante media hora.
La cronista describió a una pareja angustiada. Caillava lloraba; las respuestas le parecieron espontáneas y ambos se complementaban. La exfuncionaria le dijo que había sido ella quien avisó a la comisaría de la desaparición del niño. Pérez, en cambio, le comentó que estaba más tranquilo porque había llevado sus vehículos a la comisaría, ya que algunos vecinos lo acusaban de haberlos lavado, y le confesó su temor a que le plantaran algo. Consultada por la fiscalía sobre la actitud de cada uno, Bernini fue precisa: “Él hablaba mucho más; estaba firme en su relato”.
También relató su breve contacto con Laudelina Peña, tía de Loan, quien fue la que “plantó” el botín del niño en el sitio de la búsqueda y luego declaró que a su sobrino lo habían atropellado con una camioneta en el campo, algo que después, en el juicio, admitió que había sido mentira.
La entrevistó dentro de una camioneta conducida por personas vinculadas a la Fundación Dupuy, mientras la tía de Loan iba desde la casa de la abuela Catalina hacia la ruta 123; la mujer le dijo que estaba agotada, dedicada a buscar a su sobrino y sin contacto con Antonio Benítez tras su detención.
El tramo más sensible del testimonio de la periodista de TN giró en torno a Nicolás Soria, conocido como “El Americano”, y su vínculo con Macarena Peña, prima de Loan e hija de Laudelina. Bernini reconstruyó una entrevista con la joven en una habitación en un encuentro convocado por Soria; en esa ocasión Macarena afirmó que su madre había inventado la versión del accidente. La periodista la notó temerosa y distinta de la joven con la que hablaba fuera de cámara.
Según su relato, la entrevista estaba muy armada: Soria tenía un papel con preguntas y asistía a Macarena cada vez que olvidaba algún dato. Cuando la fiscalía le preguntó si el imputado le había indicado cómo hacer la nota, respondió que lo intentó, pero que ella no trabajaba con preguntas pautadas y le devolvió el papel.
Bernini también se reunió con Macarena en el hotel Despertar del Iberá, donde se alojaban los menores testigos junto a los supuestos integrantes de la Fundación Dupuy, y declaró sobre los intentos de ese grupo para que la familia cambiara al abogado José Codazzi.
Ante las preguntas de la defensa de Soria, la periodista contó que él hablaba de supuestas experiencias en organismos internacionales contra el narcotráfico, pero que no lo consideraba una fuente principal del caso sino una persona cercana a Macarena.
Sobre la joven, Bernini opinó que quedó completamente desamparada, a cargo de sus dos hermanos menores, con la madre y el padrastro presos, y que muchos de sus miedos le fueron inducidos, aunque aclaró que no apuntaba a nadie en particular.
Después declaró la sargento Yamila Cándida Alegre, de la Policía de Corrientes, que participó con la perra Kira en el rastreo del botín de Loan. Su testimonio es relevante para una de las hipótesis del desvío: la de la zapatilla plantada. Según lo que declaró durante la instrucción, Laudelina le dijo espontáneamente que allí estaba la zapatilla que ella había encontrado, pero al llegar al lugar, el entonces comisario Walter Maciel se atribuyó el hallazgo y desestimó a la mujer con una frase que quedó en el expediente: “Que deje de hablar pavadas esa vieja”.
La sargento observó que el calzado estaba incrustado en el barro y que Kira siguió la línea de huellas hasta el llamado “punto 5” del mapa pericial, donde el rastro se perdió.
La jornada cerró con el foco en la visita de Caillava al hospital de 9 de Julio la noche de la desaparición. Tras un cuarto intermedio, declaró Alicia Axson, la enfermera que atendió a su amiga Caillava cerca de las 23.09 del 13 de junio de 2024, y que al comenzar dijo que esa noche la imputada “me contó lo que había pasado en el campo”.
En la instrucción, Axson había sostenido que Caillava se refirió a la desaparición de manera espontánea y desordenada, mencionando la búsqueda, un llamado de la abuela del niño y a Daniel “Fierrito” Ramírez y Carlos Pérez; tras consultar a la directora del hospital, le aplicó dexametasona y ampicilina. La enfermera también deberá explicar el hallazgo de dos celulares en un canasto de basura: según su versión, semanas después de la desaparición descartó en la vía pública tres teléfonos que ya no usaba.
La versión que la contradice es la de Deisy Leonela Ávalos. La vecina llegó al hospital cerca de las 23 con su hija, que tenía fiebre, y aseguró que durante los 15 o 20 minutos que estuvo en el pasillo no escuchó toser a la exfuncionaria. Además, dijo haber visto a Pérez dentro de su camioneta con la ventanilla baja mientras Caillava estaba adentro.