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El tiempo y el espacio, de la A a la Z

En el aula, todos los días la misma historia. El profesor dice: “¿Pueden ir a la página 128 de La señora Dalloway?”. Y los alumnos responden: “¿Qué página es en la edición de Wordswor...

En el aula, todos los días la misma historia. El profesor dice: “¿Pueden ir a la página 128 de La señora Dalloway?”. Y los alumnos responden: “¿Qué página es en la edición de Wordsworth? ¿Qué página es en la edición de Penguin? No sé qué edición tengo, es la de mi madre. ¿Qué capítulo es?”. Y ahora también: “¿Cómo empieza ese capítulo?” (esto preguntan los que leen en la tableta o el celular y no usan número de página sino una función de búsqueda). Finalmente, todos se congregan en la misma página… hasta el próximo libro. La situación se narra en Index, un ensayo del académico inglés Dennis Duncan que narra la historia de los índices: podría sonar tan específico y soporífero como leer esas páginas finales de un libro que van de la A a la Z, pero en realidad es un ensayo fascinante sobre el conocimiento, el tiempo y la distancia.

“¿A qué nos referimos cuando decimos índice? En el sentido más general, se trata de un sistema destinado a ahorrar tiempo, algo que nos muestra dónde buscar las cosas”, escribe Duncan

“¿A qué nos referimos cuando decimos índice? En el sentido más general, se trata de un sistema destinado a ahorrar tiempo, algo que nos muestra dónde buscar las cosas”, escribe Duncan: “El nombre transmite una relación espacial, como si fuera una suerte de mapa: algo de ahí nos va a señalar (a indicar) algo de allá”. Existen índices formales, como esos listados de capítulos o nombres al final de una obra, o informales: según el experto, el orden no escrito de una cocina también es un índice viviente que nos señala que los tenedores se guardan en el cajón de arriba y las ollas, en la alacena de abajo. Si nuestra flojera de época nos lleva a pensar que las cosas conocidas fueron como son desde siempre, es necesario saber que el tenedor se empezó a usar hace solo doscientos años y el índice, un poco más: en la Edad Media se lo combatió porque se creía que “ya nadie va a leer como es debido” y en la Restauración inglesa se acuñó el brulote index-raker, algo así como “abusador de índices”, para denigrar a los escritores que engordaban sus obras con citas voluminosas.

Todo índice muestra un orden: revela la arquitectura de la cosa. En la antiquísima Biblioteca de Alejandría, una especie de etiqueta se pegaba sobre los rollos de pergamino para enumerar su contenido sin tener que desplegarlos; en la actualidad, el sitio más visitado del mundo es un índice que encuentra la aguja en un billón de pajares. Aunque devela su paradoja. “Lo primero que debemos saber es que cuando alguien hace una búsqueda en Google en realidad no está navegando la web sino el índice que Google hizo de la web”, dice Matt Cutts, ingeniero de Google. El índice es una síntesis y una abstracción: reduce y resume el material para crear algo nuevo e independiente. “El índice no es una copia de la cosa en sí”, concluye Duncan y así expresa la paradoja borgeana por definición. ¿Se imagina un índice del tamaño exacto de la obra, tan vasto como un mapa que reproduzca en escala 1:1 el terreno que representa?

En Index, el viaje literario empieza en el antiguo Egipto y termina en las oficinas de Silicon Valley en el siglo XXI. Casi invisible, el índice devela su importancia y desmiente que sea prescindible como cualquier apéndice. Sin orden y progreso no existen el diccionario ni el manual y así se emparda la importancia de dos cosas que son, en el fondo, una sola: el índice y la obra o el mapa y el territorio.

ABCA.

En nuestra cultura, el primer ejemplo de orden alfabético se dio en La comedia de los asnos, escrita por Plauto a comienzos del siglo II a.C. en Roma.

B.

Durante la Edad Media, el orden alfabético era combatido porque se creía que conspiraba contra la lectura fluida y era “la antítesis de la razón”.

C.

El libro Index, del inglés Dennis Duncan, registra la historia de los índices en una época en que los algoritmos y la IA están cambiando su función.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/conversaciones-de-domingo/el-tiempo-y-el-espacio-de-la-a-a-la-z-nid14062026/

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