Generales

¿Por qué nos gustan estos cuartos de chicos?

A veces parecería que lo que los chicos necesitan o disfrutan no es compatible con lo que dictan los mandatos de las decoradoras. Ni los espacios en tonos pastel ni el minimalismo que se les propo...

A veces parecería que lo que los chicos necesitan o disfrutan no es compatible con lo que dictan los mandatos de las decoradoras. Ni los espacios en tonos pastel ni el minimalismo que se les propone parecen llevarse bien con la necesidad de estímulos y de diversión propia de los chicos (usuarios finales de ese espacio).

Entre lo estético, lo funcional y lo lúdico hay que llegar a un acuerdo que, en estas casas, se logró particularmente bien.

Espacio compartido

Cuando Patricio Lix Klett y Celeste Bernardini, pareja y dupla creativa detrás de La Feliz, compraron su departamento, el edificio estaba todavía en etapa de construcción.

“Arriba teníamos solo nuestro cuarto, y la cocina-comedor quedaba en doble altura. Luego se generó el cuarto de Río (que hoy tiene 8 años) en ese mismo espacio y cuando llegó Sur, hace 5 años, construimos sobre la cocina un gran cuarto para ambos”, cuentan.

Queríamos un espacio que cumpliera con las necesidades de cada uno y que, al mismo tiempo, les permitiera compartir.

Celeste Bernardini y Patricio Lix Klett, pareja y dupla creativa detrás de La Feliz.

A las necesidades de los chicos se sumaba la exigencia de la pareja, dos apasionados de su trabajo que no iban a resignar en diseño. De esa conjunción, surge este gran ambiente en donde conjugaron el espacio de juego, estudio y descanso sin dejar de lado su estilo en ninguna de sus elecciones.

Con carácter

Cuando su amiga Sol Asconapé contrató a la interiorista Sol Larrosa para decorar esta casa en Olivos, la premisa fue clara: tenían que trabajar rápido y sin demasiada profundidad porque era una casa de paso. Ni muebles a medida ni reformas, la decoradora apeló a la creatividad para transformar una casona antigua en una casa de familia de lo más colorida.

En los cuartos, igual que en el resto de la casa, la diseñadora se animó al color y mix de estampas. La cama con respaldo y cubresomier se vistió con un estampado Vichy y eso se combinó con un empapelado de motivos espaciales y una mesa de luz laqueada que termina de dar sentido a la combinación.

”Los chicos participaron en la elección de los papeles. Me parece fundamental que se sientan parte del proceso de ambientar su propio cuarto”.

En esa mezcla de elementos que van de lo más típicamente infantil a lo menos esperable se conformó un espacio alegre, lúdico pero también irreverente.

Con funciones muy bien pensadas

Cuando los dueños de casa convocaron a la arquitecta Sara Plazibat para el interiorismo de esta casa, uno de los objetivos era potenciarla, sumando las necesidades –y sobre todo la personalidad– de quienes ahí vivían.

“El respaldo tapizado se hizo a medida y se combinó con una mesa de luz que actúa también de cucha para la perra, Rosita”.

Arq. Sara Plazibat, a cargo del interiorismo

Para el cuarto de una adolescente, la propuesta de la arquitecta fue una cama de dos plazas en la que de un lado, la base tiene cajones y del otro, una cama ideal para pijamadas.

El ingenio en las funciones de cada cuarto fue clave. De la cucha del perro al escalador, los dos se pensaron concretamente para las necesidades de sus usuarios.

En el dormitorio de su hijo menor, en cambio, se armó un escritorio evolutivo que pudiera cambiar el tamaño a medida que el niño crece. Junto a la biblioteca, se diseñó un escalador que hace que el espacio sirva de juego, estudio e incluso ejercicio.

De estilo sobrio

Siguiendo la línea del diseño y la paleta sobria, en su casa, la arquitecta Sofía Superti, socia de Estudio MMS fue por el buen diseño y materiales nobles.

En la reforma de su casa, se logró usar a su favor los rasgos estructurales de la construcción. El principal, la estructura de arcos angostos que le da su carácter a toda la casa, y en el cuarto de su hijo, Francisco, no es la excepción. Sobre esa estructura en blanco y pisos de terrazo, eligió pocos elementos y algunos focos de color.

La cómoda a medida y el tapiz son los dos elementos con más presencia y logran darle su carácter diferente.

Instalación viva

De todos los dormitorios infantiles que hemos conocido, pocos tan diferentes como el que Paloma Kon y Martín Irizar, la dupla al frente del estudio Irizar Kon, hicieron para su hijo. Ahí recrearon una instalación que en su momento habían montado en las tiendas de Gato Store.

Lúdicas y encantadoras, las lámparas ‘Globo’ pueden encenderse individualmente o en conjunto.

“Una premisa en cualquier espacio que armamos es ver cómo potenciar lo que está”, aseguran. Sobre la base de esas lámparas, diseñaron una estantería con forma de casita que acompañaron de un sofá y una cama a la altura del piso. La combinación logra un espacio perfecto para las necesidades del chiquito y diferente de todo lo que se suele ver.

Clásicos que no fallan

“Nina, mi hija de 8 años, quería un cuarto rosa. Yo intenté darle una vuelta para que sea todo lo que a ella le gusta, pero que también le siga gustando por un tiempo largo”, cuenta Martina Correa, interiorista y dueña de este departamento.

“El papel es un homenaje a la chinoiserie, que tanto me gusta; lo diseñamos en equipo con Caro Allende, de Tinta Chini”

Martina Correa, interiorista y dueña de casa

Ejemplo perfecto de negociación, en su caso el rosa vino de la mano de un papel que diseñó junto a Tinta Chini y combinó con una alfombra antimanchas y unas camas marineras de diseño propio.

           

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-living/por-que-nos-gustan-estos-cuartos-de-chicos-nid25072026/

Volver arriba